en memoria de los 800.000 soldados alemanes prisioneros exterminados por los aliados occidentales

lunes, octubre 28, 2013

Gallardón traidor a su pueblo



GALLARDÓN TRAIDOR Y MALNACIDO

Si durante los años 30 del pasado siglo se hubieran aplicado en España el tipo de leyes antifascistas que Gallardón promueve en la actualidad, los grupos y clases sociales a los que pertenecen los ascendientes familiares y políticos de este nefasto dirigente del PP, la llamada derecha sociológica, habrían sido perseguidos, maltratados y seguramente exterminados por policías comunistas bajo un sistema de campos de concentración muy parecido al que describiera Alexandr Solzhenitsyn en Archipiélago Gulag.

No exageramos: cabe afirmar que, gracias a la ayuda de Hitler y Mussolini, Franco pudo ganar la Guerra Civil Española (1936-1939) e impedir así que se implantara en nuestro país un régimen totalitario estalinista. Millones de católicos, burgueses, derechistas y reaccionarios del más variado pelaje les deben la vida a los dictadores fascistas. Gallardón pudo en mala hora salir del vientre de su madre gracias al nazismo, porque fue el Tercer Reich el que posibilitó técnicamente el paso del Estrecho de Gibraltar a los militares alzados en Marruecos. Sin la ayuda militar del Führer a la España nacional, subrayémoslo tantas veces cuantas sea necesario para que se entere, Gallardón no habría venido a este mundo.

Fueron también políticos franquistas como Manuel Fraga Iribarne -o sea, "fascistas y xenófobos" según la delegada del gobierno- quienes fundaron Alianza Popular, el mismo partido, con otro nombre, que gobierna hoy España y a la que la delegada en cuestión débele el cargo. La repugnante hipocresía de Gallardón y de la derecha liberal conservadora en general queda en evidencia si observamos, en efecto, que Albertito el pijo ha podido incluso hacer carrera política como pupilo de Fraga y bajo la tutela de personas que pertenecen a los sectores más rancios de la sociedad española, el Opus Dei, salvados del campo de concentración y de la aniquilación por alguien -Adolf Hitler- que hogaño conciben como el mismísimo demonio. Así, pues, ¿son los hijos del diablo?

No cabe la menor duda de que el espíritu del nuevo código penal, que llenará las cárceles con personas acusadas de "fascistas" (=asesinos) por el simple hecho de escribir un blog y cuestionar la narración oficial del antifascismo acuñada tras la Segunda Guerra Mundial, emana de un personaje llamado Alberto Ruiz-Gallardón. Se trata, para el derechismo atlantista autóctono español, de hacerse perdonar su pecado por Tel Aviv, pero también de borrar el rastro de los orígenes. Algo parecido al lo que sucedió en Cataluña allá por los años sesenta del siglo pasado. Tendremos, pues, un gulag Gallardón para los herederos de los padres políticos de Gallardón, es decir, de quienes lucharon contra el Frente Popular; de quienes, como miembros de la División Azul, acudieron voluntarios a la apocalíptica guerra entre Hitler y Stalin; de quienes fueron recientemente homenajeados por el gobierno español, poniendo en evidencia la contradicción flagrante, por no decir sangrante, de la corrupta derecha española en el poder.

Gallardón es un traidor, un descastado y un malnacido. El Partido Popular póstrase ante el capitalismo sionista que se alió con Stalin, dejó impunes los crímenes del comunismo y, por ende, en buena lógica, deja impunes hoy también los de ETA. El silencio administrativo de Gallardón tras la sentencia del TDHE resume y condensa esta ignominia. De ahí que el ministro de Justicia merezca nuestro desprecio político -y humano- más absoluto.

Se dirá que es menester condenar el holocausto. Cierto, pero si de eso se tratara entonces habría que condenar también y no solamente el Gulag, sino el genocidio de Vietnam o la Nakba, algo que, al parecer, no entra en la agenda de Obama, Hollande, Cameron o Rajoy. Habría que combatir, así mismo, los crímenes contra la paz (tipificados por el tribunal de Nüremberg) en lugar de perpetrarlos, como ocurrió en Iraq bajo el mandato del popular José María Aznar. Y tantas otras cosas...

Esperemos que algún día pague el PP, este engendro político, por las tropelías inmundas de las que ya se ha hecho culpable gracias a personajes cobardes, oportunistas y mezquinos como el trepador sin honor Alberto Ruiz-Gallardón.

Jaume Farrerons
La Marca Hispànica
29 de octubre de 2013

http://www.publico.es/espana/294159/nuevo-acto-ultra-en-homenaje-a-la-division-azul

http://www.publico.es/455495/la-delegada-del-gobierno-en-catalunya-homenajeo-a-la-division-azul

http://www.kaosenlared.net/especiales/e2/free-mumia/item/39263-acuerdo-%E2%80%9Cha%E2%80%99avara%E2%80%9D-sionismo/nazismo-dos-caras-de-la-misma-moneda-genocida.html

 

2 comentarios:

Vailos Laros dijo...

Me parece que ya en 1995, cuando todavía estaba el PSOE, se legisló algo parecido a la ley Gallardón. Y esa misma ley, por cierto, fue invalidada años más tarde por el Tribunal Constitucional.

Ahora vuelta a empezar...

¿Será delito escribir, por ejemplo, unas loas a los héroes de la División Azul, que se ganó la admiración de toda Alemania e incluso de muchos países del mundo?
Es que malas lenguas dicen que la DA luchó junto a los "criminales nazis"...

Y si es así, ¿será también delito ensalzar a las Brigadas Internacionales? En este último caso me temo que no porque por lo visto no eran criminales en su mayoría al servicio de Stalin. Y así es como, de hecho, vemos brigadistas internacionales más buenos que el pan en películas, obras de teatro, homenajes, etc., etc.

ENSPO dijo...

Siempre vamos a parar a lo mismo con el rollo humanitario, a saber, al racismo. Porque las actuaciones de los presuntos "humanitarios" se reducen a un axioma último, determinante: las víctimas del pueblo elegido son víctimas valiosas, las únicas víctimas de hecho, las víctimas en sí... En cuanto a las víctimas gentiles (=fascistas), no lo son realmente, no hay juicio, ni memoria, ni propaganda, sólo olvido...

Valoración racial. ESTA ES LA VERDAD DEL DISCURSO DE LOS DERECHOS HUMANOS Y LA DEMOCRACIA, el supremacismo racista sionista.