UN ENCLAVE DE LIBREPENSAMIENTO PARA EL ANÁLISIS DE LA IDEOLOGÍA OLIGÁRQUICA. Ilustración nacional-revolucionaria y políticas de izquierda patriótica. La fundamentación de las alternativas socialistas a la modernidad burguesa.
Josep Alsina, visiblemente alterado, predicando la inminente llegada del Apocalipsis.
Alexander Dugindixit:
"Estoy seguro de que el Apocalipsis está cerca, y considero el liberalismo y la globalización como signos claros de la aproximación del Anticristo y el Fin de los Tiempos".
"Esa es la Edad Media que defiendo: la Edad Media eterna en la lucha eterna contra la Edad Moderna. Esta es la Cuarta Teoría Política – ni el comunismo, ni el fascismo."
"Sé que hay gente así en los Estados Unidos, principalmente entre los partidarios de Trump. Estoy feliz con eso."
"Entonces, cuando Brandon W. Hawk dice: «En resumen, Dugin cree que «la alternativa a la noción de liberalismo es ‘regresar a la Edad Media’», tiene toda la razón. Sí, creo exactamente eso."
"Estoy de acuerdo con Brandon W. Hawk en la esencia. Amo la Edad Media y odio la modernidad. Para mí, la Ilustración está totalmente equivocada, y la ciencia moderna y la visión mundial “científica” moderna más amplia se basan en una mentira. Creo en Dios, los ángeles y el Espíritu Santo, no en Descartes, F. Bacon o Einstein. Creo que Platón y Aristóteles tenían toda la razón y sus detractores atomistas estaban absolutamente equivocados. Estoy seguro de que los Padres de la Iglesia son portadores de la verdad absoluta y que la filosofía moderna es la radiación de la mente del Ángel caído: Satanás. Estoy seguro de que el Apocalipsis está cerca, y considero el liberalismo y la globalización como signos claros de la aproximación del Anticristo y el Fin de los Tiempos. Soy tradicionalista y seguidor de los eslavófilos rusos, de Dostoievski, de Soloviev, de varios filósofos y monárquicos religiosos rusos. Aprecio mucho las ideas de René Guénon y Julius Evola.Estoy absolutamente a favor de la antigüedad y la Edad Media y absolutamente en contra de la modernidad en todas sus formas. Así que tengo una visión del mundo anti-moderna y anti-occidental (cuando la modernidad y occidente significan lo mismo), y veo la modernidad como la catástrofe y el declive de occidente. Filosóficamente, estoy de acuerdo con Heidegger en que la modernidad se basa en el olvido del ser, y hago un llamamiento a las personas que piensan para despertar al nuevo descubrimiento del ser. Considero a la Inteligencia Artificial como la personificación final de das Man (o Gestell) y lo considero que es el Anticristo, o una de sus cabezas".
Alsina suscribe todas las chaladuras de Dugin, pero añade algunas "aportaciones".
La presente entrada es la continuación de la inmediatamemente anterior, con cuyos contenidos debe contrastarse. En primer lugar, reproduciremos literalmente la caracterización ideológica que hace Dugin de sí mismo para que el lector pueda cotejarla con las ideas expuestas en "Disidencia y crítica" o en los documentos ideológicos y normas programáticas de Alternativa Europea o el Movimiento Social Republicano, reivindicadas por Josep Alsina durante décadas. Podrá observarse que son incongruentes: en efecto, mientras que unas, llámemoslas nacional-revolucionarias, reivindican un modelo alternativo de Modernidad, las otras, llamémoslas ultramontanas o reaccionarias o ultraderechistas, reivindican la liquidación de la Modernidad y una restauración ---¡¡¡va en serio!!!--- de la Edad Media.
(Si en enlace a la norma programática del MSR desapareciera pueden hallar una reproducción íntegra de la misma en el anexo documental de la Parte I de este artículo).
USURPACIÓN, AMPUTACIÓN Y TERGIVERSACIÓN DE LA DOCTRINA NACIONAL-REVOLUCIONARIA
Por supuesto, esta "incongruencia" puede resultarles irrelevante a skin-heads, hooligans o tatuados de variados pelajesque apenas han superado los niveles de lectura de eslóganes o trípticos asaz esquemáticos, pero alguien que se presenta como doctor en filosofía o secretario general de un partido político debería poder responder a cuestiones tan enormes como ésta. Existe, a mi entender, una diferencia fundamental entre criticar la Modernidad liberal ---Heidegger lo hace--- y pretender suprimir toda forma de Modernidad ---¿incluida la Seguridad Social, la educación obligatoria, la sanidad pública....?--- para restaurar la servidumbre de la gleba y el derecho de pernada.
Putin rodeado de rabinos de la secta racista y supremacista judía Chabad, para la cual trabaja Dugin en el proyecto sionista de abolir la Modernidad.
Si uno se presenta a las elecciones con una norma programática donde propone la socialización, la república y el nacionalismo, luego no puede ensalzar, como ideólogo de referencia, a alguien que detesta el nacionalismo y añora la monarquía y el feudalismo. ¿De qué credibilidad pueden beneficiarse políticos e ideólogos que actúan de forma tan, por decirlo suavemente, absurda, fatua e irresponsable?¿Cómo esperan que los traten cuando se afilían a un sindicato, por ejemplo, la CGT?¡¡¡Nos persiguen a pesar de que defendemos los derechos de los trabajadores!!! (lloriquean). Sin embargo, ¿debería extrañarles realmente que les acusen de infiltrarseen la organización y de ser ultraderechistas practicando el entrismo en una institución, el sindicato, que pretenden abolir como presunta lacra de la Modernidad? ¿O acaso había sindicatos en la Edad Media? Pues bien, acabo de presentarles al Sr. Alsina ---entre otros personajes de similar jaez---, cuyas pautas de conducta han provocado el más absoluto descrédito de la idea nacional-revolucionaria.Juzguen ustedes mismos. Aquí reproduzco el texto completo de un artículo de Dugin. Añado que, a mi juicio (no me hagan caso: como saben, yo estoy chalado, ellos aseveran ser guerreros evolianos...), Dugin significa lo mismo que Julius Evola, Ernesto Milá, Marcos Ghio y otros energúmenos de la extrema derecha:agentes provocadores en la campaña de usurpación, amputación y tergiversación de la doctrina nacional-revolucionaria.Porque, a la postre, siempre nos topamos con lo mismo: las cloacas del Estado y el sionismo moviendo "desde lo alto" los hilos de estos títeres ---conscientes o no--- del sistema oligárquico.
ALEXANDER DUGIN / La polémica con The Washington Post
26 abril, 2019 Internacional, Sin categoría
Por ALEXANDER DUGIN *
El 6 de abril de 2019, The Washington Post publicó un
artículo titulado, "Por qué los nacionalistas de extrema derecha como Steve
Bannon han abrazado a un ideólogo ruso. Y cómo sus fantasías medievales
distorsionan la historia para su causa", escrito por Brandon W. Hawk y dedicado
enteramente a mí mismo y la influencia que ejercen mis ideas en los círculos
conservadores y de la extrema derecha estadounidenses, incluyendo el principal
ideólogo inconformista, Steve Bannon, y a través de él, el mismo Trump.
Debido a la distorsión total de mis puntos de vista reales,
el bajísimo nivel de polémicas, y la enorme cantidad de mentiras e invectivas
(como de costumbre), al principio decidí dejar que este ataque transcurriera en
silencio, como suelo hacer con muchos otros. Es pura propaganda
liberal-totalitaria, luchando contra las quimeras que crea artificialmente sin
conexión con la realidad.
El liberalismo moderno es una ideología puramente
totalitaria que opera con el estilo y los métodos soviéticos / de Goebbels: Quienquiera
que desafíe la narrativa liberal globalista es «fascista» o «comunista». Yo
desafío realmente la narrativa liberal globalista y, a los ojos de los
propagandistas, no encajo en la imagen comunista (tal vez «neo-estalinista»,
como a menudo me llaman). De aquí que sea etiquetado de «fascista» y todo lo
demás sigue: «racista», antisemita», «imperialista», «hitlerista», etc.
Puede usted construir este discurso mecánicamente:
El Sr. X está en contra del globalismo liberal. No sabemos
nada de él ni de sus ideas.
Pero el mismo hecho de que el Sr. X sea anti-liberal y
anti-globalista significa que debería ser comunista o fascista.
Si el Sr. X menciona repetidamente en sus textos palabras
como «justicia social» y «capitalismo» o los nombres «Che Guevara» o «Marx», es
un comunista, por lo tanto, vamos a atacarlo por medio de Orwell, Solzhenitsyn,
los crímenes del Gulag, y Pol Pot. Él es un comunista sangriento.
Si el Sr. X usa los términos «tradición», «familia»,
«pueblo», «Schmitt» o «Heidegger», es un nazi seguro y personalmente
responsable del holocausto y el asesinato en masa.
Por unas pocas palabras, el Sr. X está acabado, purgado,
condenado y ejecutado. No hay juicio, no hay abogado, no hay defensa legítima,
no hay una indagación adecuada, no hay investigación. Todo está claro. El señor
X está casi muerto. Bienvenidos a la distopía totalitaria liberal. Orwell à
rebours.
El artículo de Brandon W. Hawk es exactamente del mismo
estilo. No muestra ningún conocimiento de mis escritos, ni ningún interés en
ellos en absoluto. Simplemente dice que el Sr. Dugin está en contra del
globalismo liberal (sí, esto es cierto) y que en un sitio al azar (tiene muchos
de ellos, y una gran parte de ellos están hechos y mantenidos por personas
totalmente desconocidas para él, ya sean amigos, trolls o enemigos), hay
imágenes que representan la Edad Media europea, incluyendo Notre-Dame-de-Paris
antes del incendio.
Se menciona la palabra «tradición» (a veces con una «T»
mayúscula) y a menudo se cita a Carl Schmitt y Heidegger. Ya no hay más dudas:
Es un nazi. ¿Él apoya a Putin? Maravilloso – él es el «nazi de Putin».
¿Peligroso? Por supuesto, exactamente como Milo Yiannopoulos, o tal vez mucho
más (armas nucleares incluidas). Brandon W. Hawk casi ha terminado su artículo.
¿Qué más? ¡Ah!: Bannon está de vuelta y Trump está entrando en su segunda
campaña. Que exista entonces la influencia nazi de Putin sobre Bannon y Trump.
Así que son nazis y están en manos de Putin; bueno, el informe de Mueller debe
estar equivocado de alguna manera. Se necesita una nueva investigación. Ahora
todo encaja excelentemente.
The Washington Post imprime con entusiasmo el artículo. El
pequeño y feliz liberal de Goebbels, Brandon W. Hawk, ha hecho bien su trabajo.
La conspiración de la restauración del malvado Imperio Medieval por parte de la
colusión nazi y Dugin-Bannon-Trump de Putin se convierte en un hecho
establecido. El texto, escrito por un idiota, publicado en una revista de, por
y para idiotas, está preparado. Nada personal, solo se está librando una guerra
ideológica. El liberalismo y el globalismo se están defendiendo y atacando a
los «enemigos de la sociedad abierta», tal es la ortodoxia del programa
Popper/Soros. Mentid, mentid, mentid con fuerza y orgullo, y ellos obedecerán
vuestras órdenes autoritarias.
Aquí hay algunas ilustraciones de estas mentiras y mis
respuestas:
«Un analista político ruso y fascista moderno, Dugin».
– Soy más bien un antifascista, y explico por qué en los
cientos de páginas de mi Cuarta Teoría Política, un libro que, al ser
antiliberal, anticomunista y antifascista, está prohibido en Amazon, ¿adivina
por qué? (Le doy una pista: Jeffrey Preston Bezos, propietario de The
Washington Post es al mismo tiempo CEO y presidente de Amazon. Parece que el
servicio postal es un arma ideológica, no menos que la prensa).
«Su ideología eurasianista se basa en un nacionalismo
religioso fundamentalista».
– Soy un antinacionalista convencido porque la nación es una
creación moderna, capitalista, artificial (estoy de acuerdo aquí con Gellner y
Benedict Anderson en la noción de «comunidad imaginada»), y estoy en contra de
la modernidad, la burguesía y el capitalismo (siendo no-marxista y
anticomunista porque son modernos y yo estoy en contra de la modernidad).
«Su sitio web está lleno de imaginería e iconografía
medievales: Abundan las imágenes de iconos de santos, mosaicos bizantinos,
manuscritos y arquitectura de la iglesia».
– Tal vez esto sea así, pero no puedo recordar en cuál de
los muchos sitios, como he explicado. ¿Pero es esto un crimen? ¿Es esta una
razón para llamarme fascista?
«Su visión del Imperio Romano y la Europa medieval exalta
los triunfos del monolítico nacionalismo cristiano blanco».
– Soy antirracista. Esta es mi profunda y fuerte convicción.
Creo que la raza es una creación artificial de la modernidad. El eurasianismo
que realmente defiendo favorece la identidad mixta del pueblo ruso y el papel
positivo de los tártaros y otros grupos étnicos turanos en la sociedad rusa. No
hay palabras sobre «triunfos del monolítico nacionalismo cristiano blanco» en
mis obras. Este puede ser el caso de los movimientos nacionalistas americanos o
europeos, pero no tiene nada que ver con mis propias ideas. Una vez más, estoy
firmemente en contra de todo tipo de nacionalismos: El «nacionalismo cristiano»
me suena totalmente sin sentido.
«Dugin, Bannon y otros fundamentalistas de derecha usan como
silbato para perros (dog-whistle) el término racista «judeo-cristiano».
– Nunca uso el término «judeo-cristiano». Steve Bannon lo
hace. 50.000.000 de los evangélicos estadounidenses también lo hacen. Pero
teóricamente, ¿cómo puede ser «racista» un término religioso que incluye a los
cristianos (sin ningún indicio de etnicidad) y a los judíos? Entonces, la sexta
parte de la población estadounidense que está de acuerdo con esta «lógica», son
«antisemitas»… Extraño.
«Además, hay conexiones entre Dugin y David Duke, Milo
Yiannopoulos, Stephen Miller e incluso el presidente Trump».
– David Duke se me acercó una vez en un museo ruso,
rápidamente se tomó una auto-foto antes de que lo reconociera (no lo conocía
antes) y desapareció de inmediato. No intercambiamos una sola palabra. A menudo
me abordan de esa manera en las calles de diferentes ciudades del mundo.
Supongo que hay miles de auto-fotos de este tipo. Conozco a Milo Yiannopoulos
de Facebook y del programa de televisión de Alex Jones. Él es divertido. Me
gusta su forma de perseguir a los liberales, que se ven perfectamente mudos en
su presencia. ¿El hecho de prestar atención a alguna entrevista de Milo Yiannopoulos
en Internet puede considerarse una «conexión»? En la forma totalitaria de ser,
sí, por supuesto. Gran Hermano te está mirando. Ok entonces.
– Última pregunta: ¿quién es Stephen Miller? Parece que me
he perdido algo importante. «Conexiones» parece ser solo la palabra fuerte del
hombre fuerte, Sr. Brandon W. Hawk, un valiente luchador fascista, el Capitán
América contra el Dr. Mal.
– «E incluso el presidente Trump».
Sí, por supuesto. Pregúntele al Sr. Mueller y su informe.
Estas citas ayudan a comprender la calidad del conocimiento
y el nivel de objetividad del autor y The Washington Post. Nada especial.
Decidí responder a este sesgado ataque idiota,propagandístico, y liberal-globalista
(supongo que no tanto contra mí como contra Bannon y Trump) no para defenderme
de falsas acusaciones – Entiendo cuán inútiles son las protestas en el sistema
global totalitario de la mentira liberal establecida que es el discurso en el poder.
La razón es bastante diferente.
La razón es tal: Estoy de acuerdo con Brandon W. Hawk en la
esencia. Amo la Edad Media y odio la modernidad. Para mí, la Ilustración está
totalmente equivocada, y la ciencia moderna y la visión mundial “científica” moderna
más amplia se basan en una mentira. Creo en Dios, los ángeles y el Espíritu
Santo, no en Descartes, F. Bacon o Einstein. Creo que Platón y Aristóteles
tenían toda la razón y sus detractores atomistas estaban absolutamente
equivocados. Estoy seguro de que los Padres de la Iglesia son portadores de la
verdad absoluta y que la filosofía moderna es la radiación de la mente del
Ángel caído: Satanás. Estoy seguro de que el Apocalipsis está cerca, y
considero el liberalismo y la globalización como signos claros de la
aproximación del Anticristo y el Fin de los Tiempos. Soy tradicionalista y
seguidor de los eslavófilos rusos, de Dostoievski, de Soloviev, de varios
filósofos y monárquicos religiosos rusos. Aprecio mucho las ideas de René
Guénon y Julius Evola. Estoy absolutamente a favor de la antigüedad y la Edad
Media y absolutamente en contra de la modernidad en todas sus formas. Así que
tengo una visión del mundo anti-moderna y anti-occidental (cuando la modernidad
y occidente significan lo mismo), y veo la modernidad como la catástrofe y el
declive de occidente. Filosóficamente, estoy de acuerdo con Heidegger en que la
modernidad se basa en el olvido del ser, y hago un llamamiento a las personas
que piensan para despertar al nuevo descubrimiento del ser. Considero a la
Inteligencia Artificial como la personificación final de das Man (o Gestell) y
lo considero que es el Anticristo, o una de sus cabezas.
Estoy a favor de la restauración del Sacro Imperio: Romano
para Europa y Bizantino para Rusia. Al mismo tiempo, me gusta la idea de los
colectivos rurales autónomos, por lo que el Imperio debería ser policéntrico y
federal de alguna manera, no centralizado y nacionalista. Rechazo la raza y
abrazo la religión como una identidad profunda para ser defendida. Siendo
cristiano ortodoxo, tengo una gran simpatía hacia otras religiones
tradicionales: Islam, hinduismo, budismo, algunas ramas tradicionales
anti-modernas del judaísmo (como Naturei Karta). También soy un admirador de la
civilización sagrada china. Espero que todas estas retornen. Realmente soy un
defensor del Regreso de los Grandes Tiempos, o de la Edad Media; la Edad Media
es el reflejo de la Eternidad, no del pasado. Así que la Edad Media es siempre
posible. No es una cuestión de tiempo, es una cuestión de elección.
En Rusia hay algunas personas, en diferentes segmentos de la
sociedad, que están de acuerdo conmigo. Hay otras, mucho más numerosas, que
están en mi contra. Lo mismo ocurre en países extranjeros. Hay tradicionalistas
en Europa, Estados Unidos, el mundo islámico (sobre todo en Irán y Turquía),
China, India, Iberoamérica y África, que comparten este enfoque. Es obvio que
no suma mayoría absoluta. El hecho de que esto sea así no es extraño. En estos
tiempos, se supone que la mayoría está bajo la hipnosis del Anticristo
(globalismo, liberalismo, ontología orientada a objetos, IA, etc.). Me alegra
que haya personas, movimientos y, a veces, líderes políticos de primer nivel
que comparten la visión tradicionalista, ya sea en parte, de manera pragmática o,
muy raramente, en su totalidad. Sé que hay gente así en los Estados Unidos,
principalmente entre los partidarios de Trump. Estoy feliz con eso.Y debería
ser así: la Última Batalla no puede limitarse a las fronteras nacionales. Es el
acontecimiento de la humanidad, de toda la historia humana. La naturaleza del
Dasein lucha contra das Man (como la forma inauténtica de existencia del
Dasein) para resolver la pregunta «¿Ser o no ser?». Esa es la línea divisoria.
No se trata de viejas ideologías (liberalismo, comunismo o fascismo), ni de una
guerra entre naciones, religiones, «razas» y civilizaciones. Es la eternidad
contra el tiempo. Es el Absoluto contra el Relativo que a su vez pretende ser
absoluto. Platón-Heidegger-Guénon contra Epicuro-Descartes-Popper. Esto es lo
sagrado contra lo profano.
Esa es la Edad Media que defiendo: la Edad Media eterna en
la lucha eterna contra la Edad Moderna. Esta es la Cuarta Teoría Política – ni
el comunismo, ni el fascismo.
Rechazo enérgicamente aquellas cosas que no reconozco y que
niego formal e informalmente (racismo, nacionalismo, imperialismo,
colonialismo, xenofobia, etc.). Al mismo tiempo, puedo ser reconocido como
defensor y partidario del tradicionalismo, la revolución conservadora y el
retorno de la Edad Media (la «Nueva Edad Media» fue una tesis del filósofo
religioso ruso Nikolai Berdiaev). Dadas estas explicaciones y aclaraciones
mías, puedo aceptar la tesis de Brandon W. Hawk en The Washington Post.
Ahora, ¿Bannon, Trump o Putin comparten la misma actitud
hacia la estructura de la historia humana? ¿Su conservadurismo es del mismo
tipo? ¿Son tradicionalistas? Preguntémosles a ellos mismos. Tal vez si, tal vez
no. Pero lo cierto es que la idea del retorno de los grandes tiempos es ahora
bastante seria. Ese es el punto principal para ser discutido en una de las
principales revistas globalistas. Dejando de lado las acusaciones tontas, el
artículo de Brandon W. Hawk es excelente y correcto al captar la esencia de que
hay dos campos en el mundo: El suyo y el nuestro. La verdadera lucha está
ocurriendo dentro de nuestras sociedades, no entre ellas. Tal vez algunos
estadounidenses serios realmente piensan lo mismo y quieren el Gran Retorno.
Estoy seguro de que hay algunas de tales personas en el Kremlin, en Pekín,
Ankara, Teherán, en las capitales de Europa y en Iberoamérica. A algunos los
conozco, pero a la mayoría no. Pero, sin embargo, estamos en el mismo lado de
la Batalla Final escatológica. ¿Hay tales personas en los Estados Unidos?
Debería haber. Dondequiera que esté el humano, el Dasein está presente. El
Dasein decide, tal vez por última vez en la historia (en la historia
ontológica, Seynsgeschichte), si la elección será incorrecta.
Entonces, cuando Brandon W. Hawk dice: «En resumen, Dugin
cree que «la alternativa a la noción de liberalismo es ‘regresar a la Edad
Media’», tiene toda la razón. Sí, creo exactamente eso.
Brandon W. Hawk continúa: «Tales idealizaciones de la Edad
Media utilizan la idea del pasado, en lugar de su realidad, para servir a sus
proyectos políticos modernos». Pero aquí, Brandon W. Hawk pretende que estoy
tratando solo con «idealizaciones de la Edad Media» y que, de hecho, él conoce
la «realidad». Lo mismo en la siguiente frase: «Sin embargo, sus nociones
tienen poco que ver con la Edad Media real».
El Sr. Brandon W. Hawk pretende saber exactamente qué fue la
«Edad Media real» y niega la cualidad de mis nociones. ¿Alguna discusión? The
Washington Post presenta con orgullo… una vez más un argumento totalitario.
Lo mismo ocurre con: «Dugin idealiza una versión ficticia de
la Edad Media… Dugin está tratando con «ficción», mientras que The Washington
Post conoce la «realidad». Por supuesto…
Y, por último, en cuanto a la observación de que «se adhiere
a mitos construidos desde la mala historia». «Mala historia» es cualquier
versión de la historia que no coincide con el discurso liberal globalista,
obviamente.
Pero estos detalles no tienen importancia. Para ser
publicado en The Washington Post, estás obligado a denunciar a los «nazis», a
los «agentes de Putin» y a los ‘chicos malvados’ que tratan con «mitos
equivocados» y «nociones distorsionadas». No puedes reconocer ninguna
característica positiva en el bando de los «chicos malos» – son horribles y
repugnantes en todos y cada uno de los aspectos. N’est-ce pas, docteur
Goebbels? Esta es la fórmula necesaria.
La esencia está en otra parte, en la idea principal del
artículo. Esta idea es cierta. La modernidad se acerca a su fin. Es hora de una
revisión global de la modernidad en su conjunto. El conservadurismo moderado ya
no es válido. Está agotado. O caemos al abismo, o recordamos cómo se vuela con
las alas del alma. Cualquier compromiso entre el aceleracionismo liberal y el
conservadurismo blando-moderado ha terminado. Sólo quedan soluciones radicales.
Si perpetuamos la lógica de la modernidad y en parte de la posmodernidad,
seremos destruidos y reemplazados por una especie post-humana. En lugar de
decidir frenar o ralentizar, necesitamos revisar toda la dirección en la que
vamos. El problema no es la velocidad. El problema es la dirección.
El proyecto de la Nueva Edad Media afirma firmemente: El
error se cometió en los albores de la modernidad. No podemos salvar la
situación sin una revisión radical de la decisión de Europa occidental de
entrar en la Edad Moderna y la Ilustración. Eso fue un error y la ruptura con
la tradición sagrada. Esta fue la fuente de la crisis del mundo moderno y el
comienzo del reinado de la cantidad (Guénon).
La modernidad se terminó y en su horizonte interior no hay
nada fuera de este. Estamos invitados a superar este horizonte. Eso significa
el Nuevo Comienzo. El Gran Retorno. Esto ya no es solo una preocupación
filosófica. Este es el principal problema de la política global. Así que
gracias, Brandon W. Hawk. Has tocado el punto esencial. Sigamos adelante con la
Nueva Edad Media.
Evola derechizó el fascismo italiano hasta convertir a los fascistas revolucionarios en ultramontanos reaccionarios de la peor calaña y la bola sigue rodando, pero recordemos que Evola despreciaba a Heidegger por considerarlo... demasiado cristiano (¡¡¡como lo oyen, mientras Dugin reivindica el cristianismo!!!), así que la putinada del Rasputín "nacional-bolchevique" (¿?) es algo nuevo. Los anti-heideggerianos evolianos se han vuelto heideggerianos de repente. No detectarán nunca, entre estos personajes de la extrema derecha, ni un solo gramo de coherencia lógica y, por ende, de consecuencia práctica. Pueden ser cualquier cosa ---cuando toque--- precisamente porque no son nada al margen de su función de confusionistas, intoxicadores e idiotizadores de las nuevas generaciones de nacional-revolucionarios. Sin embargo, en algo parecen estar de acuerdo todo el tiempo, a saber, en mentir, intoxicar, engañar y estafar a los destinatarios de las consignas "nacional-revolucionarias" (¿?): sus programas electorales nunca explican lo que realmente se desprende de la "ideología" tradicionalera agazapada tras dichos documentos-trampa.Porque me parece muy "respetable" ---es una forma de hablar, claro--- que estos personajes defiendan sus tonterías mágicas, ocultistas y esotéricas de chalados irrecuperables: si quieren "volver" a la Edad Media tienen todo el derecho a estar como chotas, pero, añado: que lo reconozcan abiertamente ante los electores.No lo hacen. Disimulan.Es demasiado ridículo su pseudo medievalismocomopara plasmarlo en un programa electoral. Y luego protestan porque los periodistas, los intelectuales, los políticos, no toman en serio sus defensas histriónicas del "pueblo". ¿Pero qué "pueblo" querría seguirles en su loca restauración de la esclavitud? Tienen, así las cosas, lo que se merecen; y cuando los medios de comunicación les acusan de manipular a la gente, de ser falsos revolucionarios, señoritingos disfrazados de sindicalistas para lavarles el cerebro a los trabajadores ----todo ello al servicio de un ideario rabiosamente anti-obrero de monóculo junker---, los detestados medios de comunicación están diciendo la verdad.De hecho, las presstitutas desempeñan su trabajo con malvada alevosía, consistente en identificar esta mamarrachada ideológica de los payasos ultras con el "fascismo". Por cuanto de eso se trata y para que la noticia aparezca tiene que haber necesariamente un actor, mejor dicho un agente noticiable (y sus cretinos figurantes), normalmente a sueldo de las agencias de (des)información y el fondo de reptiles.
Todo lo que vale políticamente para Evola (y sus propaladores Milá o Ghio) vale también para Dugin y sus propaladores. Dugin es un evoliano, en la nueva versión del evolianismo que intenta apropiarse del activo ideológico más importante del nacionalismo revolucionario, a saber, Martin Heidegger. En esta abyecta operación de intoxicación están colaborando, como no podía ser de otra manera, quienes arruinaron el nacionalismo revolucionario en España en el mismo momento en que decían reivindicarlopero llenaban sus candidaturas de skin heads o sus cursos de formación de pseudo intelectuales evolianos como Ángel Fernández. En la Parte III de este artículo explicaremos por qué la filosofía de Heidegger es incompatible con la ideología política ultramontana de Alexander Dugin.
Jaume Farrerons
La Marca Hispánica, 15 de noviembre de 2021.
ANEXO DOCUMENTAL
¿Quien metió a Dugin en España? Pues nada menos que la cúpula del MSR. Porque Dugin, con la coherencia que cabe esperar de él, fue nacional-bolchevique antes que tradicionalista. La misma trayectoria contradictoria que el MSR y, por ende, que el (de)formador Josep Alsina.
Internacional
Dugin: el nexo entre Putin y la extrema derecha europea
El pensador y analista Aleksandr Dugin, con conexiones con
la extrema derecha global, está considerado como un importante asesor del
presidente de Rusia Vladimir Putin
Aleksandr Dugin durante la 6ª conferencia internacional
International New Horizons. FARS NEWS AGENCY / Licencia CC BY 4.0
Dani Domínguez
28 julio 2021 Una lectura de 8 minutos
“El Rasputín de Putin”. Así han llamado muchos al pensador y
analista Aleksandr Dugin (Moscú, 1962), para algunos uno de los principales
asesores del presidente de Rusia Vladimir Putin. De aspecto desaliñado, Dugin
parece haber acaparado parte del aura mística de Rasputín, quien ejerció una
gran influencia sobre la dinastía Romanov durante sus últimos días. Sin
embargo, no es un personaje muy conocido fuera de Rusia; no para el gran
público.
Hijo de un alto cargo de la inteligencia militar soviética,
siempre mostró un gran interés por el orientalismo, el ocultismo, el
hermetismo, la teología…Aunque finalmente sus pensadores de cabecera fueron el
belga René Guénon y el italiano Julius Évola, considerados como los padres del
neofascismo cultural místico durante la segunda mitad del siglo XX, centrales
en la Nouvelle Droite, es decir, la tercera revolución que vivió la extrema
derecha después de 1945.
El también llamado “cerebro de Putin” apuesta por una
alianza entre los países europeos, ya que considera que “son demasiado débiles
para defender su soberanía por sí solos”, apostando por un populismo total que
acabe con el liberalismo y que se aleje del nacionalismo xenófobo y racista. Un
discurso que ha calado entre la extrema derecha europea, por lo que su
influencia también se ha materializado en otros países, donde han acogido de
buen grado su Cuarta Teoría Política publicada en 2009.
Tal y como se explica en Patriotas indignados (Alianza
Editorial, 2019), las relaciones de este ideólogo han sido fructíferas con el
neofascismo húngaro del Jobbik o con Nikos Michaloliakos, el que fuera líder de
los neonazis de Amanecer Dorado, en Grecia. Los lazos del Kremlin también se han
hecho patentes en Italia, con Silvio Berlusconi, cuya buena relación con
Vladímir Putin permitió grandes negocios de compañías italianas con la rusa
Gazprom; o con la extrema derecha austriaca del FPÖ, los flamencos de Vlaams
Belang y o con el Frente Nacional de Marine Le Pen en Francia. La líder de la
extrema derecha francesa, según El Confidencial, logró en 2014 un préstamo de
una entidad financiera ligada al Kremlin en un momento crítico desde el punto
de vista económico para su partido.
El día que Donald Trump ganó las elecciones, Dugin afirmó
que se trataba de algo “increíblemente bonito” y “uno de los mejores momentos”
de su vida: “Consideramos a Trump como el Putin americano”. Asimismo, también
ha mostrado sus simpatías por la Lega de Matteo Salvini y su admiración por el
pensamiento de Constanzo Preve y Diego Fusaro.
El forjado de una ideología
Dugin realizó en la década de 1990 dos viajes por diferentes
países de Europa como Francia, Italia o España para reunirse con determinados
círculos de extrema derecha, por lo que los autores de Patriotas indignados
–Francisco Veiga, Carlos González-Villa, Steven Forti, Alfredo Sasso, Jelena
Prokopljevic y Ramón Moles– le han denominado “el Ulises de la ultraderecha
rusa”. Según se explica en este trabajo, durante su recorrido conoció a Jean
Thiriart, político belga de ideología fascista, y al también belga León
Degrelle, fundador del Partido Reixista y oficial de las Waffen SS, que logró
escaparse a España tras la derrota alemana en la II Guerra Mundial. En España,
tuvo contactos con el Club de Español de Amigos de Europa (CEDADE), un grupo
neonazi fundado en 1996, y con el periodista José Javier Esparza, que junto a
Jorge Verstrynge promovió las ideas de la Nouvelle Droite en el país.
Tal y como se explica en el informe De los neocon a los
neonazis, de la Fundación Rosa Luxemburg, el editor ultraderechista Juan
Antonio Llopart ha mantenido durante años “una estrecha relación de amistad”
con Dugin, traduciendo algunas de sus obras al castellano. Pero fue la
publicación de la Cuarta Teoría Política del filósofo ruso lo que hizo que una
parte de la derecha tradicional española se acercara a sus postulados y, por
tanto, a Rusia. “Algunos sectores muy minoritarios en Vox y su órbita flirtean
con esta aproximación”, explica Pep Ginesta, quien firma el capítulo del
mencionado informe dedicado a la conexión de la extrema derecha española con el
Este de Europa.
Todos estos viajes moldearon el discurso de Aleksandr Dugin,
definido como “un camaleónico monstruo de Frankenstein”, construido a base de
retazos que procedían de un lado y de otro, y que componían la chispa de la
nueva ultraderecha rusa. A partir de ese momento, el nuevo Rasputín se
convertiría en un personaje de renombre para el ultranacionalismo en Rusia –con
la resurrección del eurasianismo, que defiende una supuesta legítima expansión
de Rusia a los antiguos territorios de la URSS para ganar la guerra cultural a
Occidente y ser el contrapunto del atlantismo. Dugin, según el trabajo editado
por Alianza Editorial, ha llegado a ser “una de las personalidades de mayor
influencia en el Kremlin como inspirador de la nueva política exterior rusa”,
convirtiendo sus obras en libros de texto para la Academia de Estado Mayor de
Rusia. Sus polémicas –en 2014 aseguró que los rusos debían “matar, matar y
matar a los responsables de las atrocidades" en Ucrania– le han valido para ser
apartado del Departamento de Sociología de la Universidad Estatal de Moscú o
para que el Kremlin nunca haya presumido de forma ostensible de él.
¿Una internacional (pos)fascista?
La apuesta por una supuesta internacional posfascista
virulentamente antiglobalista ha sido acogida de buen grado por Marion Maréchal
Le Pen, sobrina de Marine Le Pen. Para ello ha fundado el Institut des Sciences
Sociales, Économiques et Politiques (ISSEP), que tiene el objetivo de luchar
contra la “hegemonía cultural” que, según ella, está dominada por la izquierda.
Maréchal Le Pen se ha imaginado “una nueva alianza latina que podría caminar
junto con los países de Visegrado”, compuesto por Eslovaquia, Hungría, Polonia
y la República Checa, países donde el ultranacionalismo gana fuerza.
En España, el ISSEP ha sido impulsado por varias personas
vinculadas a Vox, como Kiko Méndez Monasterio o Gabriel Ariza, hijo de Julio
Ariza, presidente y fundador del Grupo Intereconomía, en cuya televisión –El
Toro TV– ejerce como presentador estrella José Javier Esparza, actual profesor
del ISSEP y uno de los contactos de Dugin en España durante los 90 según
Patriotas indignados.
Vox bebe de los postulados de Dugin principalmente en lo que
respecta a su presunta lucha contra las “élites globalistas”. Unas élites que han sido representadas en un solo personaje: el multimillonario húngaro George
Soros, una especie de ojo-que-todo-lo-ve, un ente corpóreo que lo maneja todo,
desde los medios de comunicación hasta las pateras en las que miles de
inmigrantes se lanzan al agua. Como bien decía Héctor G. Barnés, “usted puede
estar trabajando para George Soros. El charcutero que le vende el fiambre, el
médico que le cura o el barrendero que limpia las calles de su ciudad,
también”. Para la extrema derecha, todo es Soros y todo se mueve porque Soros
quiere que se mueva, principalmente a través de su organización filantrópica, a
Open Society Foundations. El húngaro –y judío– es el centro de la conspiranoia
de la ultraderecha y de él, Dugin ha asegurado que prohibiría su fundación “por
su acción totalitaria”.
Ginesta, si bien considera que la Cuarta Teoría Política de
Dugin es compatible con el espacio que ocupan movimientos tradicionalistas de
los cuales se nutre Vox, remarca que “es demasiado pronto para aventurarse a
afirmar que existe un plan para situar a Vox en la órbita de la CTP”.
Sin embargo, la internacional fascista o posfascista no ha
llegado nunca a cuajar como un proyecto global o transnacional. El nacionalismo
de las extremas derechas hace difícil un entendimiento entre formaciones de
diferentes Estados. Conocidas son las broncas entre algunos de ellos en los
últimos años, como cuando en 2007 el grupo Identidad, Tradición y Soberanía,
que aglutinaba a diferentes partidos de ultraderecha en el Parlamento Europeo,
estuvo a punto de desaparecer. ¿El motivo? Unas declaraciones de la
eurodiputada Alessandra Mussolini, nieta del dictador italiano, en las que
aseguraba que todos los rumanos eran gitanos y por ello “no son bienvenidos en
el país”. Ante esto, los cinco eurodiputados del Partido de la Gran Rumanía
decidieron abandonar el grupo, por lo que tuvo que disolverse al no alcanzar
los 20 parlamentarios. Más recientes han sido las desavenencias entre Abascal y
Salvini a cuenta del apoyo de este último al independentismo catalán.
Como defiende Robert O. Paxton en su Anatomía del fascismo
(Capitán Swing, 2019), “el fascismo, a diferencia de los otros “ismos”, no es
para la exportación: cada movimiento guarda celosamente su propia receta para
el resurgir nacional y los dirigentes fascistas parecen sentir poco parentesco,
o ninguno, con sus primos extranjeros”. Estas peculiaridades nacionales, unidas
a la xenofobia, ha hecho imposible “conseguir que funcionase una
“internacional” fascista”.
Josep Alsina, catedrático de biología, doctor en filosofía y profesor de instituto, ya jubilado, es uno de los promotores de Dugin en España. Por su parte, el famoso y hoy evoliano pero antaño nacional-bolchevique Alexander Dugin asegura basarse en Martin Heidegger para "fundamentar" su Cuarta Teoría Política. Sin embargo, hasta hace poco, Heidegger era un personaje desconocido o despreciado entre los evolianos españoles (¿será menester evocar las invectivas de Evola contra Heidegger en Cabalgar el tigre?). Josep Alsina comenzó su acercamiento al filósofo alemán desde posiciones ideológicas antagónicas a las de la ultraderecha tradicionalista. No fue, salvo error u omisión, sino en otoño de 2010 cuando Alsina se puso en contacto conmigo por iniciativa propia para manifestarme su coincidencia total con mi artículo "Disidencia y crítica", publicado en la revista "Nihil Obstat" (nº 12, pp. 141-146) dos años atrás (2008). No entraré aquí en cuestiones personales, sólo enlazo el texto para que pueda comprobarse a qué planteamientos nacional-revolucionarios dio su adhesión Alsina en privado y el chirriante contraste de los mismos con su realidad inmediatamente posterior y actual.
Conviene aclarar que por esas mismas fechas se tramitaba la fundación de la Izquierda Nacional de los Trabajadores (INTRA), proyecto político que Alsina conocía y se comprometió también a apoyar en lógica coherencia con los preceptos expuestos en "Disidencia y crítica".
Alexander Dugin (izquierda), ideólogo de referencia de Alsina, con el cabalista y sionista judío Avigdor Eskin.
En "Disidencia y crítica" el significante "fascismo" quedaba definitivamente apartado de la acción política, aunque no de la reflexión filosófica e historiográfica. Las razones que motivaron esta decisión estratégica eran las siguientes en palabras de entonces:
De la circunstancia descrita se siguen fulminantemente las siguientes conclusiones: 1/ no es posible ni aceptable reivindicación política alguna del fascismo, aunque sí cabe una reinterpretación crítica del relato histórico antifascista; 2/ una vez despertados de los ingenuos sueños negacionistas, se trata de renunciar a toda la estrategia defensiva que vaya ligada al lastre de tener que blanquear los movimientos fascistas históricos, por lo menos si lo que se espera es poder algún día procesar a los vencedores y a sus actuales descendientes políticos, ya por acción, ya por omisión, como encausados por la ejecución, banalización y/o negación del mayor genocidio de la historia. Este planteamiento supone reivindicar sin complejos la doctrina de los derechos humanos y condenar todos los genocidios sin excepción, porque una práctica unilateral como la vigente (condenar sólo el holocausto judío) vuelta del revés, carecería de fuerza lógica y moral frente a un enemigo que controla las instituciones y puede desacreditar todo proyecto crítico apelando a cualquier información, por insignificante que fuere, que lo vincule al "fascismo". En este sentido, conviene insistir en que sólo esta renuncia facultará, en el futuro, acuñar una narración histórica objetiva sobre los movimientos y regímenes fascistas que permita además comprender cómo resultó a la postre posible que millones de personas fueran exterminadas bajo la acusación de ser "fascistas" por los aliados comunistas de occidente y que, a renglón seguido, un sistema político basado en los "derechos humanos" no sólo legitimara el hecho apelando al único recurso de la fuerza bruta, de la impunidad y, finalmente, del olvido, sino que institucionalizara el lenguaje antifascista forjado por Stalin y los suyos -quienes teorizaron y fundamentaron tales crímenes- y lo elevara a la categoría de discurso oficial de los sistemas democráticos, todo ello a fin de difamar y estigmatizar en cuanto "fascistas" (asesinos en la jerga "democrática") a los críticos y desafectos de la oligarquía financiera (filo)sionista mundial.
Debe reconocerse que, en este punto, Alsina ha sido coherente con su fallido engagement de 2010. Un hecho que queda acreditado en el video del debate cara a cara con Jordi Borràs, donde Alsina "suelta lastre" de su pasado en el PENS (neonazi) y reconoce la realidad del holocausto. Sin embargo, también debe matizarse que no era ésta una aportación demasiado llamativa de "Disidencia y crítica", porque el MSR y casi todos los partidos (supuestamente) NR llevaban ya mucho tiempo rehuyendo la reivindicación de la etiqueta "fascista" o "fascismo" en el ámbito político público. La cuestión más novedosa y relevante planteada por "Disidencia y crítica" tenía que ser, pues, otra, a saber: la ruptura frontal con la extrema derecha y la ubicación definitiva del proyecto político NR ("fascista") en el campo de la extrema izquierda revolucionaria.Léanlo con lupa porque, a tenor de su posicionamento inmediatamente posterior, resulta escandaloso que Alsina reivindicara en privado y sin matizaciones las tesis de "Disidencia y crítica":
A la izquierda y contra la extrema derecha como enemigo a destruir. De las anteriores consideraciones se desprenden en cascada toda una serie de consecuencias, devastadoras para los Torrentes y otros gurús de laultra, que rompen definitivamente la putrefacta amalgama de ultraderechismo y pretensiones presuntamente "revolucionarias" o NR que han convertido esta sigla en el hazmerreir del periodismo liberal, y esta vez con razón.Por ello propongo que nos olvidemos ya también de la sigla "NR", totalmente desacreditada, y empecemos a utilizar el término alternativo ND, "nacional-democrático".En este artículo seguiré hablando de "nacional-revolucionarios", bien entendido que no me refiero a los grupúsculos ultras que acostumbran a utilizar el término, es decir, a desprestigiarlo de la manera más penosa. / El militante nacional-revolucionario de izquierdas (o "nacional-democrático") no debe, desde el punto de vista ideológico, profesar ninguna religión de raíz judeocristiana o monoteísta (judaísmo, cristianismo, islamismo).Otra cuestión es que en los proyectos políticos NR se mantenga una actitud de laicismo y neutralidad religiosa, corriéndose un piadoso velo sobre la cuestión a efectos tácticos.En general, todas las creencias monoteístas descienden de la fe doctrinal en Yahvé, el dios de Abraham que ha institucionalizado, en sus versiones sagradas o laicas, la idea de un "reino de Dios", llámese resurrección de los muertos, utopía, paraíso totalitario comunista, sociedad de consumo, cultura de la transgresión drogodependiente, mercado mundial liberal o cualesquiera de los espejismos criminales y versiones culturales de lo mismo que el futuro pueda todavía deparar. Todas ellas proceden de idéntico tronco doctrinal, fuente de los valores felicitarios, raíz de la creencia en el supuesto final feliz de la historia y motivo de la negación de las dimensiones trágica, proverista y heroica de la existencia, arraigadas éstas, por el contrario, en el tronco indogermánico y grecorromano de la cultura europea. Efectivamente, Europa ha pagado muy caro el hecho de haber acogido en su seno, la sede de Roma, esta religión semita. Los NR, quiénes si no, hemos de ser conscientes de las consecuencias de nuestros planteamientos y emprender una tarea rica en presagios y resonancias bíblicas, a saber:la desjuidaización axiológica -que no étnica- de nuestro solar histórico.Por ende, un militante nacional-revolucionario de élite no puede ser católico alegremente y deviene ajeno, ya sólo por el simple hecho de no serlo, a toda complicidad de fondo con el campo ultraderechista español./El enemigo político concreto del militante nacional-revolucionario europeo es la extrema derecha judía y su ideología religiosa, racista y supremacista, a saber, el sionismo, que ejerce un poder poco menos que sin réplica a escala hemisférica utilizando como brazo armado al ejército de los Estados Unidos, como central de propaganda los estudios de Hollywood (que evacúan regularmente las producciones cinematográficas sobre el Holocausto), y como sede física y epicentro simbólico de sus actuaciones criminales contra la humanidad la entidad sionista denominada Estado de Israel.El concepto central del racismo, la superioridad racial, fue definido por el judaísmo en términos de "pueblo elegido" y llevado a la práctica en forma de asesinatos masivos y genocidas (anatema) que el Antiguo Testamento describe con profusión y deleite. El proyecto liberal de globalización económica mundial, como antaño el comunismo y en sus orígenes la fe profética, no es más que otro instrumento para la realización de los anhelos etnicistas inscritos en la fe hebrea y secularizados por los sionistas, directrices de raigambre milenaria que implican la disolución de todos los pueblos de la tierra en el crisol de un mercado planetario empapado en valores hedonistas, individualistas, relativistas y materialistas, donde sólo elpueblo elegido, en una posición económica, política y moral hegemónica, conservaría su identidad como garantía de su supuesta superioridad intrínseca. / En consecuencia, el militante nacional-revolucionario tiene buenos motivos para rechazar todo lo que hieda a extrema derecha, es decir, a religión monoteísta, a todo lo que exhale el tufo sanguinario del déspota del desierto llamado Yahvé, reflejo idealizado del faraón egipcio, cuando es precisamente este campo político "ultra", y no la "democracia", como se nos pretende hacer creer, el que decide actualmente -pensemos en la "justicia infinita" de Bush- los destinos de la humanidad en el camino sin retorno hacia la realización de la locura mesiánica sionista. Y es que, gracias a la "ideología del holocausto" (Finkelstein),laextrema derecha judíaes el único ejemplar en el mundo de esta corriente ideológica genérica -el catalanismo actual sólo suspira por ello- que puede actuar con total impunidad y sin que se la impute políticamente en cuanto tal. La postura nacional-revolucionaria derechazo del racismoes así perfectamente coherente con la hostilidad ideológica hacia el sionismo (ultraderechista y racista) y con la doctrina de los derechos humanos,que debe permitirnos condenar y castigar los genocidios y crímenes contra la humanidad perpetrados tanto por los vencedores de la Segunda Guerra Mundial cuanto por los propios sionistas en tierra palestina dos años después del juicio de Nüremberg; todos ellos todavía impunes. Ahora bien,el militante nacional-revolucionario no es un antisemita porque, en primer lugar, constatada su procedencia religiosa, judía y sionista, como hemos visto ya, rechaza el racismo; y, en segundo lugar, porque hebreos son quienes están criticando con mayor ferocidad las ideas y las prácticas sionistas(pensemos en Chomsky, Finkelstein, Brenner, Pappé, etc.). Por lo demás, es absolutamente impensable que la cultura europea se desprenda, sin amputar su propia sustancia, de las contribuciones culturales, filosóficas y científicas de infinidad de autores judíos que no por serlo desde el punto de vista étnico han de sustentar las ideas que rechazamos.Por el mismo motivo, el militante nacional-revolucionario de izquierdas ("nacional-democrático", ND) no tendrá empacho alguno en criticar al nazismo en cuanto inversión "aria" del judaísmo del pueblo escogido y en aplicar a los crímenes del Tercer Reich el mismo rasero que al resto de los genocidios modernos.Y si no se actúa así de forma enérgica y decidida, renunciando a los paños calientes en las cuestiones clave que todo lo deciden, los NR volveremos a deslizarnos imperceptiblemente hacia el estéril espacio político de la extrema derecha.
Josep Alsina.
Y se añadía, sin empacho, lo siguiente:
El militante nacional-revolucionario, cuando se lo preguntan, se declara de izquierdas. Su postura no es un interclasismo de centro o un ninismo (ni.., ni...) supuestamente tercerista que resulta muy útil para maquillar las propias vergüenzas de sacristía (u horóscopo egipcio, tanto da). La palabra "izquierda", expresamente reivindicada, es la piedra de toque para distinguir a los nacional-revolucionarios de los ultraderechistas y reaccionarios tradicionaleros. Dicha palabra, izquierda, identifica aquí sin ambages a los trabajadores, inmensa mayoría del pueblo de la nación y únicos perjudicados por una criminal política de inmigración promovida por la derecha liberal y la ultraderecha sionista -en su proyecto de mercado mundial y crisol racial- que, en cambio, beneficia económicamente a las clases medias y no digamos ya a las altas oligarquías financieras que la han desencadenado con el fin de importar mano de obra semiesclava, allanar en mescolanza las diferencias culturales del planeta entero (devenido así mero "mercado") y reventar el precio del trabajo. Por tanto, cuando alguien quiera saber si él mismo u otro forma parte de la ultra o del campo NR, sólo tiene que preguntar o preguntarse por su ubicación topográfica (a la izquierda, al centro o a la derecha) del arco político parlamentario. Es fácil. No se trata de una cuestión ideológica (la palabra izquierda carece de sustancia o significado doctrinal), sino de puro significante, léase: de posicionamiento político. La más mínima duda, la menor vacilación a la hora de responder, ya indica que no estamos ante un militante nacional-revolucionario. Por tanto, insistamos en ello: a la izquierda o con la extrema derecha. No existe, en nuestra coyuntura histórica actual, una alternativa a dicha dicotomía que permita, como antaño, eludir las responsabilidades y seguir siendo NR en la imaginación onírica mientras, por otro lado, se codea uno con la escoria más rancia, patética e impresentable de la eterna reacción.
¡¡¡Todo ello suscrito por Josep Alsina!!! Desde el punto de vista ideológico y cultural, dicho posicionamiento comportaba implicaciones que iban mucho más allá de la política de "derechas e izquierdas" y "Disidencia y crítica" las dejaba bien claras. Hételas aquí:
Ciencia y racionalidad filosófica versus magia y mito. Los lacayos del sistema, sabedores de las debilidades del imaginario simbólico occidental, han intentado inocular en el seno de las filas nacional-revolucionarias la creencia de que dicha postura está inexorablemente vinculada a una "excitante" y banal "superación" de la ciencia, léase: la magia; al rechazo de los derechos humanos en nombre del culto terrorista de la violencia por la violencia y del racismo; al desprecio de la racionalidad en beneficio de la mística y el mito; al odio contra la democracia, que cabría "superar" emprendiendo el atrayente camino que conduce a una nueva dictadura, basada en esta ocasión, cómo no, en la obediencia ciega a ciertos dirigentes, depositarios del saber revelado, que no pueden ser racionalmente contradichos porque sientan sus divinas posaderas en un limbo sobrehumano más allá de toda crítica, de todo argumento, de toda fundamentación, y ostentan la legítima prerrogativa de usar la calumnia o la amenaza contra los desafectos al sagrado carisma. Sugerir que semejante bazofia infame sea otra cosa que un intento de conducir el proyecto NR a su propio suicidio voluntario, como no se trate de la misma soberbia delirante y esquizofrénica de quienes la promovieron y en la medida en que se la creyeron ellos mismos en un patético ejercicio de autoengaño untado de dinerito contante y sonante, se nos antoja inaceptable. Las consecuencias están, empero, muy a la vista cuando repasamos el cuadro de las "élites" intelectuales NR, lectores avezados al culto de escritores declaradamente reaccionarios como Julius Evola o René Guénon, pero incapaces, aunque no por culpa suya sino de nuestros supuestos "referentes" "morales" (!es un decir!), de acceder a un pensador de la talla de Martin Heidegger, el filósofo más importante del siglo XX y, no por azar, alguien que fuera militante y crítico del partido nacionalsocialista alemán, anticipando en dicha crítica interna del fascismo las posiciones nacional-revolucionarias del proyecto potencialista. / Disponemos, en efecto, de dos pilares filosóficos de primera magnitud como punto de partida de la tarea crítica, a saber, Friedrich Nietzsche y Martin Heidegger, y con ellos de la entera tradición filosófica europea surgida en Grecia, racional, que no racionalista, y en cualquier caso conducente de forma inexorable a la realidad histórica de los fascismos, alfa y omega de la modernidad. No necesitamos, en definitiva, convertirnos en observantes del "pensamiento tradicional", procedente de una pseudo tradición que sólo existe en la mente de unos pocos panfletarios semianalfabetos, individuos que, en el mejor de los casos, se han revelado como meros cretinos que esperan avistar presuntas naves espaciales hitlerianas afincadas en la Antártida y, en el peor, aparecen en la nómina de los servicios de inteligencia atlantistas. Decir adiós al pasado es una decisión vital para el proyecto NR. No vamos a sustituir a un escritor por otro porque lo diga quien suscribe el presente texto: valga el crédito histórico-mundial de Heidegger como punto de partida fáctico que se acredita a sí mismo y que podrá responder a posteriori de dichas pretensiones sin que nadie tenga que confiar en "revelación" alguna u obedecer a indecentes sugerencias de "superioridad jerárquica", rango "iniciático" del interlocutor o milongas "tradicionalistas" por el estilo. / Dicho esto, tendremos que salir al paso de algunas posibles objeciones. En efecto: si como NR aceptamos los derechos humanos, la democracia, la racionalidad, la ciencia y el socialismo, ¿en qué nos distinguimos del sistema liberal-burgués que pretendemos combatir? Pero ya hemos visto que, incluso en el caso del fascismo, que no es el nuestro pero al que estamos históricamente vinculados, las diferencias entre las potencias del Eje y los aliados tenían un claro carácter axiológico, es decir, relativo a los valores éticos supremos, pero los fascistas no rechazaban la modernidad en su conjunto, algo que les distingue, según los politólogos y a pesar de la propaganda, de la extrema derecha reaccionaria (la misma que nos ha inyectado su veneno religioso e irracionalista). No se puede sostener que los aliados representaran la democracia frente a la dictadura, cuando uno de los socios destacados de la "cruzada antifascista" encarnaba precisamente la tiranía más totalitaria y asesina que la historia recuerda. La crisis de la democracia liberal es un fenómeno de época fundamentado racionalmente por el marxismo. Carece de sentido afirmar que Alemania rechazara la ciencia en nombre de la magia, siendo así que los alemanes fueron precisamente los últimos adversarios militares de los Estados Unidos que mostraron una significativa superioridad tecnológica en el campo de batalla, ni que, como hemos visto, los derrotados representaran la negación de los "derechos humanos", cuando el fascismo resulta impensable al margen de la reacción contra la barbarie bolchevique, que legitimó la lucha fascista (incluso, inicialmente, a ojos de los gobiernos occidentales) como defensa de la más básica civilidad europea. La línea de fractura hay que buscarla, por tanto, en el dark side, la negación fascista de la tradición judeocristiana, en el rechazo del imaginario utópico-progresista, de raíz religiosa pero secularizado por las sociedades industriales veteromodernas; en la defensa fascista de unos valores trágico-heroicos de ascendencia griega y, de forma radical, en lo que denominaré aquí principio de incompatibilidad entre la verdad y la felicidad que, emanado de la filosofía de Nietzsche y sistematizado por Heidegger en su ontología fundamental, atenta contra la entraña misma de la moralidad liberal burguesa y, a la par, de la ideología marxista-leninista que nutría de legitimidad los sistemas comunistas. Consecuentemente, podemos afirmar que el fascismo fue condenado a los infiernos no tanto por sus crímenes o su presunto irracionalismo cuanto por su exigencia de consumar el proyecto de racionalización occidental en una conciencia lúcida que excluye las ilusiones felicitarias, utópicas y proféticas de las primeras versiones, inevitablemente burguesas, del ideario ilustrado. /Conviene apostillar, en este sentido, que la filosofía de Marx no rompe en ningún momento con los valores hedonistas y eudemonistas burgueses, sino que se limita a exigir su realización, subrayando con razón las contradicciones entre el discurso oficial de las sociedades liberales y la brutal realidad del capitalismo decimonónico.El fascismo aspiraba a un socialismo que tomase nota de la obsolescencia axiológica judeocristiana y asumiera heroicamente la verdad trágica como destino inexorable de la razón occidental.Y en ello estamos, siendo así que los vencedores de la Segunda Guerra Mundial no han dejado de proclamar en la teoría los viejos valores del Sermón de la Montaña mientras los pisoteaban en la práctica, con tanta mayor eficiencia cuanto que cualquier adversario del sistema liberal-burgués sionista puede ser declarado, por el simple hecho de serlo, enemigo de la humanidad ("fascista").
Alsina, formador de los militantes del MSR
Fue entonces cuando comenzó el interés de Alsina por Heidegger. Un filósofo al que desconocía completamente y sobre cuyos rudimentos le dediqué las correspondientes explicaciones verbales, escritos y recomendaciones de lectura. Conservo todavía los e-mails donde el propio Alsina, experto en historia de la ciencia, reconocía que no era un verdadero filósofo, apreciación a la que yo no di importancia ---como si de una amable manifestación de falsa modestia se tratara--- pero que en el caso de su saber sobre Heidegger antojábaseme harto sincera. No mentía Alsina, empero, tampoco en lo demás (¡¡¡no es filósofo ---quizá sí entomólogo--- en ningún sentido de la palabra!!!). Porque, de la mano de Dugin,el uso que ha hecho Alsina de la obra de Martin Heidegger constituye uno de los más abyectos ejercicios de anti-filosofía que conozco desde los tiempos de Julius Evola. Imposible dejar de rememorar, en este horrendo contexto de falsedad e hipocresía, el comentario de Josep Alsina en respuesta a mis amargas críticas del MSR (Movimiento Social Republicano) ---partido en el que militaba Alsina de manera oficiosa a pesar de negarlo en la entrevista con Mónica Terribas--- por su incapacidad de dar el salto definitivo a la izquierda nacional. Un evento esperado que había justificado el nacimiento y la existencia misma de la sigla y que, lamentablemente, concluía con su penosa reincorporación, por aquéllas mismas fechas, a la extrema derecha evoliana de Ernesto Milá.
La foto de la vergüenza: tras su ruptura con el programa político que redactara Jaume Farrerons, los dirigentes "nacional-revolucionarios" del MSR posan con Ernesto Milá y toda la tropa del partido de Torrente, España 2000. De los aspavientos social-republicanos por la República de Salò se olvidó también Josep Alsina, pero, a la postre, todo quedaba en casa, léase: en la extrema derecha de siempre.
Josep Alsina (con sorna):"la cabra siempre tira al monte". Unsarcasmo. Poco tiempo después esa burla podía empero aplicársele a él mismo. En efecto, Alsina no sólo incumplió el compromiso de ruptura con la ultraderecha y de apoyo a la naciente Izquierda Nacional de los Trabajadores (INTRA), sino que traicionó, junto con el resto de sus dirigentes, la ideología NR del MSR dedicando todos sus esfuerzos, con la ayuda inestimable del sionista Alexander Duguin, a hundir la filosofía heideggeriana en el lodo pseudo intelectual infecto de René Guénon y Julius Evola.
Véase respecto del MSR y su "retorno cabizbajo" ---como hijo pródigo--- al evolianismo ultra de Ernesto Milá, los siguientes artículos de FILOSOFÍA CRÍTICA:
JOSEP ALSINA EN COSA DE MESES: DE MILITANTE DEL MSR (NI DERECHAS, NI IZQUIERDAS...) A NR DE IZQUIERDAS Y, ACTO SEGUIDO, FILÓSOFO DE LA ULTRADERECHISTA CUARTA TEORÍA POLÍTICA DE ALEXANDER DUGIN
No es una "evolución" que se pueda justificar intelectualmente, sino la inversión completa del sentido de un compromiso que, por tanto, sólo cabe explicar como consecuencia de un engaño consciente. Sobre el motivo de ese fraude, cuyo único objeto era, en todo caso, el personalísimo beneficio de Josep Alsina (en términos de visibilidad pública), no entraremos en el presente artículo. Me limitaré a poner en evidencia de qué manera ha manipulado Alsina a Heidegger. Para resumir la pseudo filosofía de Alexander Dugin ---que Alsina se limita a suscribir sin originalidad alguna--- nos basaremos en las declaraciones literales del propio Dugin. De esta manera eliminamos de un plumazo el problema de la presunta "interpretación errónea" o tendenciosa del ideólogo evoliano ruso que podría atribuírsenos. Dugin es, intelectualmente hablando, una caricatura de Joseph de Maistre y, por ende, su profeta Alsina también. Con ello sólo quedará en evidencia la contradicción de Alsina con el compromiso NR de 2010, es decir, la catadura moral del retratado en cuanto ideólogo de quita y pon, pero acto seguido ---en una entrada posterior--- argumentaremos por qué la denominada Cuarta Teoría Política de Dugin no puede fundamentarse en la filosofía de Martin Heidegger, según pretende Dugin. Los errores exegéticos de Alsina, que ignora, desconoce y manipula a Heidegger sin escrúpulos intelectuales o científicos, se documentarán y acreditarán referenciando escritos del propio Alsina.
Dugin, ideólogo de referencia de Josep Alsina, con un grupo de cabalistas judíos y el omnipresente sionista israelí Avigdor Eskin.
Antes de continuar quisiera, sin embargo, detenerme en una rapsódica digresión ética sobre el rol de los ideólogos en la política. Parece evidente y no menesteroso de demostración que el ideólogo y el líder o dirigente de masas representan papeles bastante distintos dentro de los partidos. El ideólogo ocupa, normalmente, un segundo plano mediático y aporta ideas, textos, programas, estudios, referencias intelectuales, normas e incluso un ejemplo moral de integridad en consonancia con los valores que el partido o movimiento pretende reivindicar(en este último caso también es exigible al líder dicha ejemplaridad). Debe ante todo, el ideólogo, permanecer fiel a la ideología del partido, la que sea, por encima de la sigla. Su lealtad al partido es condicional: el ideólogo sólo deberá ser devoto de la organización en la medida en que la organización respete la ideología que dice servir. ¡¡¡En eso consiste la obligación del ideólogo como ideólogo más allá de su mera militancia!!! De ahí que el ideólogo sea un punto de referencia estable en medio del oleaje de intereses, logos, figuras mediáticas, grupos y oportunismos varios característicos de la política. El ideólogo puede cambiar de marca ---tantas veces cuantas considere necesarias--- si es capaz de demostrar que los dirigentes del partido saliente han traicionado o vulnerado la ideología o los de otro partido ---entrante--- tienen más posibilidades de implementarla con fidelidad y eficacia. En comparación con el ideólogo, al líder o dirigente político se le concede, en cambio, un cierto margen de acción para aplicar distintas tácticas que resulten efectivas a efectos puramente prácticos. El político se interesa por los resultados, pero no puede salirse de un marco ideológico institucionalizado por los estatutos que, naturalmente, impiden a priori algunas cosas. Un determinado grado de oportunismo es inherente, siendo realistas, al político, pero un oportunismo salvaje y desvergonzado es incompatible con la figura del gran estadista. El ideólogo y su ideología constituyen la identidad, el anclaje ético de un movimiento político, cuyas líneas rojas o límites amparados estatutarimente si necesario fuere, ninguna táctica puede contradecir sin desnaturalizar y desacreditar el proyecto todo.
¿Qué ocurre, entonces, cuando un presunto ideólogo cambia de ideas, principios y normas en función de tácticas u otras motivaciones, quizá más inconfesables todavía? Respuesta: pierde su credibilidad como ideólogo. ¡Y no hablo de la filosofía, cuyo principio ético fundamental es el compromiso con la verdad! (La prohibición de mentir). Al ideólogo, que aprende de los filósofos y de los científicos, ni siquiera se le pide tanto como al filósofo porque el ideólogo no puede pretender convertir el partido en un ágora filosófica. El ideólogo debe recordarle al líder y a los dirigentes políticos que ciertas doctrinas o pautas de conducta entran en contradicción con la ideología y, en consecuencia, que el partido o el movimiento en cuestión no puede hacerlas suyas por meras razones administrativas, económicas, coyunturales, tácticas o estratégicas de ocasión. Cuando el ideólogo, por las circunstancias que fuere, ejerce él mismo de político, se impone ventajosamente su propio "NO" y debería ser el político más fiable u honesto (aunque desgraciadamente no acostumbra a ser el más hábil o carismático debido a su idiosincrasia intelectual). Así las cosas, si no es un verdadero ideólogo utilizará las ideas en lugar de servirlas y casi siempre actuará en función de su propio provecho personal. Es entonces un falso ideólogo y no vale ni como ideólogo ni como político.
Pues bien, el Sr. Josep Alsina, como él mismo reconoce en un correo electrónico, no es un auténtico filósofo a despecho de su doctorado en historia de la ciencia: carece de los conocimientos, desconoce el compromiso ético con la verdad a cualquier precio que caracteriza a los genuinos filósofos y, por ende, es incapaz de comprender que la filosofía de Martin Heidegger resulta de todo punto incompatible con la ideología de Alexander Dugin. Pero tampoco es unideólogo: puede cambiar de ideología en cuestión de días por razones tácticas de oportunidad y en función de intereses puramente individuales. Ni ---como queda en evidencia por el video--- menos todavía es un político: tuvo la oportunidad de arrollar a Mónica Terribas en el tema de los derechos humanos y los genocidios del sistema oligárquico occidental, pero Alsina ni siquiera se mostró capaz de explicar en qué consistían el fascismo o el nacionalismo revolucionarioo cualquiera que fuera a la sazón la "ideología" de Alsina. Véase minuto 11:27 de la grabación, cuando Mónica Terribas le pregunta a Alsina qué defiende el MSR. Respuesta de Alsina:el nacionalismo revolucionario, ¿Qué es el nacionalismo revolucionario? Ninguna respuesta, impagable ocasión perdida, sólo balones fuera, a saber: que ha abandonado dicho partido tan pronto se ha enterado que estaba repleto de skin-heads. Pero el MSR estaba repleto de skin-heads desde hacía muchos años y Alsina no podía desconocerlo porque aparecían nada menos que en sus listas electorales. Curiosamente, la crisis del MSR coincide con las fechas ---octubre 2010--- en que Alsina entra en contacto conmigo dándome la razón en todo lo que yo había criticado de este partido durante años:
Debe quedar claro que el MSR había sido, hasta la fundación de la INTRA, el único partido español que intentó, de forma sincera y hasta cierto punto eficaz, refundar el nacionalismo revolucionario. Y ya he recordado en otros lugares que la idea de la izquierda nacional como única sigla política viable de un genuino fascismo no es mía, sino de Juan Antonio Llopart, secretario general del MSR. Con mayor razón, pues, no me cansaré de repetirlo, elevaba yo mis críticas al MSR ---y directamente al mismísmo Llopart--- por no dar el paso definitivo hacia la izquierda nacional. Cuestión a la que Llopart me respondía, como he explicado ya en varias ocasiones y ahora reitero: "si declaro el MSR de izquierda nacional me quedo sin militantes". ¡¡¡No rechazaba la idea, sino que la consideraba técnicamente inviable!!! Y esto debía saberlo el propio Alsina, quien militaba "oficiosamente", lo subrayo, en el MSR. Así las cosas, pues, había fracasado la función pedagógica, formativa y educativa del partido respecto de una militancia NR intoxicada por las ideas de la extrema derecha y el evolianismo en particular. Fracaso que compete al Sr. Alsina como "formador" (él mismo reconoce ese papel en el video) del MSR. La ideología del MSR había sido redactada por mí con la norma programática de Alternativa Europea-Liga Social Republicana (precedente del MSR): a Alsina sólo le tocaba explicarla a los militantes, preparándolos para el decisivo tránsito de la extrema derecha evoliana o el ninismo pseudo falangista (ni derechas, ni izquierdas) a la izquierda nacional. Pero, ¿sabía siquiera Alsina lo que tenía que hacer? Lo dudo mucho. Cuando en 2010 me dio finalmente la razón, ya sabemos cuál fue su compromiso, pero también su contradictoria actitud posterior. Finalmente, como era de esperar, el MSR fue asaltado literalmente por su extrema derecha interna (como le ocurrió a Anglada en la PxC) y terminó disolviéndose (como la PxC). El máximo responsable del "golpe de Estado" ultraderechista dentro del MSR, el Sr. Jordi de la Fuente, está ahora en... Vox. Pero Alsina, con su reconversión al evolianismo duginista, no anda muy lejos ideológicamente del traidor. Reproducimos a continuación el comunicado del ala nacional-revolucionaria del MSR después de abandonar el partido como consecuencia del putsch ultraderechista y, acto seguido, una entrevista a Juan Antonio Llopart en "Tribuna de Europa":
Ante la necesidad de clarificar públicamente las razones que
han empujado a una parte importante de la estructura de mandos nacionales, así
como delegados territoriales y militantes de diferentes provincias a comunicar
su baja del MSR, exponemos:
Primero:
Consideramos que la actuación de algunos miembros de nuestro
Movimiento no ha sido en absoluto la correcta, generando situaciones contrarias
a la razón de ser y al espíritu con el que se creó nuestro Movimiento y a su
ideología. Nunca hemos pretendido cargos ni hemos actuado por personalismo
alguno, siempre hemos actuado –equivocadamente o no- buscando lo mejor para
nuestro Movimiento y para los Ideales que nos empujaron a militar en él. Nunca
ha primado en nosotros nuestro ego sino la voluntad de servicio, nuestro
trabajo siempre ha sido desinteresado y en pos de los Principios emanados de
nuestra Norma Programática y demás documentos oficiales aprobados por nuestro
Movimiento, bien en los Congresos o en las reuniones del CC o CE.
Segundo:
La presentación de propuestas, saltándose los conductos
establecidos, y no informando a la dirección nacional, generó en el MSR un
periodo de inactividad, duda y malestar que con el tiempo fue creciendo en
lugar de subsanarse. Que tras solicitar de forma reiterada la necesidad de una
reunión para enderezar el rumbo de la situación, y una vez efectuada ésta,
quienes han visto sus propuestas en parte rechazadas, han faltado al acuerdo de
regenerar la confianza, provocando una situación de deriva, así como una falta
de disciplina hacia lo acordado por todos en la citada reunión, incidiendo de
forma reiterada y torticera en los asuntos internos aclarados y aprobados en la
misma.
Tercero:
Ante la deriva hacia una ruptura de la organización, una
mayoría del Comité Ejecutivo del MSR decide, de forma generosa y con la firme
voluntad de no crear mayor perjuicio al MSR, darse de baja de forma oficial del
mismo y del Movimiento. Con la conformidad, tras la constitución de una Junta
Gestora, de realizar los traspasos de documentación que fuesen necesarios.
Prima en nosotros la transparencia, nos importa el trabajo y la confianza, si
ello falla, falla todo.
Cuarto:
Ante la falta de conocimiento y formas, que genera
inicialmente y en parte esta situación, y que continua enturbiando el proceso,
nos vemos en la obligación de hacer público este comunicado. Algo que
hubiésemos preferido quedase de forma interna por el bien del MSR, Movimiento
que algunos hemos fundado y dirigido, y otros cesantes han ocupado el lugar que
les ha correspondido, actuando siempre con absoluta lealtad, servicio y entrega
de forma evidente e indiscutible durante toda nuestra militancia, cuestión que
nos vemos obligados a recordar.
Quinto:
La voluntad de quienes esto escribimos, no es otra que
trasmitir, de forma clara y bajo una sola voz, sin entrar en corralas de
vecinas, la situación que genera nuestra baja del MSR. “
Firmado:
Antonio Martínez Cayuela, Presidente Honorífico del MSR.
Juan Antonio Llopart, Secretario General del MSR.
Y la UST, que deja de pertenecer al nuevo MSR
…así como otros militantes y delegaciones.
Véase abajo en Documentos Anexos la Norma Programática del MSR.
La entrevista:
Juan Antonio Llopart sobre la ruptura con el MSR (20 Agosto,
2014)
Por admin TdE/. Esta Tribuna tiene el privilegio de contar con la aceptación
de una entrevista a Juan A. Llopart ex Secretario General del Movimiento Social
Republicano (MSR), fundador, uno de los creadores de su programa y norma
programática. Durante 15 años ha sufrido persecuciones, no sólo por su extinta
editorial ENR, sino por su incansable labor política nunca de sillón, siempre
en primera línea junto a los militantes. Su lucha patriota comenzó hace casi 40
años, 15 de ellos dedicados enteramente al MSR.
“No se puede pretender cambiar el mundo si somos un triste
reflejo de lo que decimos querer cambiar.”
-No podemos empezar la entrevista de otra forma: ¿por qué de tu marcha del MSR?
Entiendo que sea así. Quisiera aclarar, de entrada, que
nadie me pidió que me marchara del MSR, ni nadie pidió mi cese como Secretario
General, tome la decisión por mi propia voluntad, tras meditarla mucho y a mi
pesar.
-¿Por qué a tu pesar?
Bien, no hay que olvidar que el MSR fue un proyecto en el
cual yo participé desde su fundación, del cual fui casi siempre, salvo en muy
cortos periodos de tiempo, su máximo responsable, podríamos decir que yo fui
una pieza importante tanto en la creación de los planos como en su construcción
y diseño. Nadie, con sentido común, puede dudar que mi marcha haya sido para mi
algo nada agradable.
-…pero con eso no me contestas.
Mira, no es ningún secreto, y estaba hablado con la
dirección del MSR, así como con otras personas, que el próximo año tenía
decidido dejar la Secretaría General del MSR y ponerme a disposición del
partido para ocupar el lugar que se me asignara; había barajado para ello la
posibilidad de adelantar el 5º Congreso o que coincidiera con las que hubieran
sido las X Jornadas de la Disidencia … pero, todo acabó de otra forma.
Estaba claro, en mi opinión, que en el último año las cosas
no iban como tenían que ir y que había que enderezar al MSR en el rumbo trazado
y aprobado en su 4º Congreso. Quizá algunos no entiendan que los documentos que
se aprueban en un Congreso están para hacerse cumplir, al igual que las
resoluciones que aprueba el Comité Ejecutivo, no son, en absoluto, papel mojado
ni decisiones baladíes.
-¿Quieres decir que no se seguía la línea aprobada en el 4º
Congreso y se desoía lo marcado por el C.E.?
No voy a entrar en muchos detalles, por varios motivos, el
primero, porque en el MSR sigue habiendo personas que valoro y aprecio, el
segundo, porque no quiero dar carnaza a aquellos que la buscan.
Me decía un amigo que cuando alguien se afilia a un partido
lo hace porque cree en ese proyecto, porque esta de acuerdo mayoritariamente
con su programa político, con su norma programática, con su línea política… con
su nombre, y si no esta de acuerdo en un alto porcentaje con todo ello,
sencillamente no se afilia. Cuando alguien que no lleva ni un año afiliado
quiere cambiar el nombre, la línea política, la dirección, etc…. queda claro
que algo falla. Cuando alguien habla de fracaso electoral, cuando no se han
invertido más de 2.500 euros en la campaña a nivel nacional, cuando los “me
gusta” en Facebook no superan los 2.800, las visitas al vídeo electoral han
superado por poco las 7.000… y tan sólo se han pegado unos pocos miles de
carteles, hablar de fracaso no es más que una excusa, una excusa infantil
teniendo en cuenta que además se habían cumplido los objetivos marcados. Cuando
se llega a un consenso para de alguna forma volver a coger el timón y encauzar
de nuevo el rumbo y ese consenso se rompe tres días después por los mismos que
han hablado de fracaso… lo que ocurre claramente es que hay una voluntad de
tensar una cuerda, imponer cambios, etc.… y llegada esa situación: los que
molestamos nos vamos y dejamos vía libre.
-¿Hay pues culpables de lo que ha pasado en el MSR?
Sí, uno, Juan Antonio Llopart. Como máximo responsable del
MSR he sido culpable de permitir que se creara tal situación en el partido.
-Entonces, ¿por qué abandonar y no participar en un Congreso
Extraordinario?
Yo no he abandonado, me he ido de un partido que ya no era
el que yo había diseñado años atrás, su esencia y su espíritu ya no eran los
mismos, ya no existía un Equipo dirigente unido ni una Comunidad Militante tal
y como yo la entiendo. Yo creo en los que se han ido, en los que de buena fe se
apuntaron a un proyecto que veían serio y se han quedado presos de la
desilusión, sigo creyendo en casi todos aquellos buenos camaradas que durante
años formamos “piña”, con los que codo con codo fuimos construyendo y armando
un proyecto, dejándonos muchas horas en él, gestando trabajo e ilusión; no creo
en los “guadianas”, ni en los que ponen mala cara por no encabezar una lista
electoral, en los que exigen cargos sin siquiera cumplir con el que ya tienen,
en los que crean cizaña, en los falsarios, en los que están pero podrían no
estar, en los que actúan sin importarles la esencia del proyecto y lo quieren
moldear a su manera a espaldas de la razón misma del por qué del MSR.
¿Cómo voy a confiar en aquellos que de forma desleal y a
espaldas de la dirección, proponían cambios radicales o amenazaban con crear
corrientes internas o con aquellos que compartían actos y relaciones con
elementos contrarios al propio MSR?
-Crees, ¿qué el MSR a cambiado en relación al que tú
fundaste?
Así lo creo. El tiempo dará o quitará razones. Sólo deseo
que aquellos camaradas que aprecio y admiro y que siguen en el MSR actúen como
siempre han actuado, con lealtad a unas ideas y con los mismos Principios que
hemos compartido durante años, mi mano siempre estará tendida para ellos.
-¿Háblanos de tu nuevo proyecto?
Para empezar, no es “mi” nuevo proyecto, es un proyecto que
hemos iniciado todos los que nos hemos ido del MSR, mayoritariamente jóvenes,
nuestra principal intención era mantenernos juntos, unidos… salió la idea de
fundar un movimiento, y empezamos a darle cuerpo entre todos; en ningún momento
nos fuimos con esa intención. Mi propósito, en un principio, y viendo lo que
iba ocurriendo, era quedarme como afiliado de base, y sólo consideraba esa
posibilidad si el MSR cambiaba de línea ideológica.
Yo presido la Comisión Gestora de Soberanía y Libertad hasta
el Congreso Constituyente, y es ahí donde se decidirá quienes formarán parte de
la dirección del SyL. Yo no busco ningún cargo, ya lo tenía; ni he
protagonizado ninguna “pataleta”, me fui por lealtad a las ideas, dignidad y
camaradería.
-¿Por qué Soberanía y Libertad?
Es sencillo, ¿España es una nación Soberana, es Europa
Soberana o estamos en manos de los Mercados? ¿Existe Libertad para defender
nuestros Valores, el pueblo es en verdad libre? Esta claro que no, por eso
reclamamos: Soberanía y Libertad.
Que nadie espere un partido más, tenemos la ideas muy
claras, sabemos lo que NO queremos, y teniendo ese NO diáfano, el camino será
mucho más ágil. Si un movimiento tiene claro lo que no se quiere, es mucho más
fácil avanzar.
-¿Empezar de cero?
Evidentemente. Mira, cuando te ves con la obligación de empezar
de cero, ¿qué haces? corregir los errores, repensar el proyecto, cambiar
aquello que no ha funcionado… lo construyes de forma diferente, adecuada a la
situación, pero mantienes la esencia, el espíritu, la base ideológica y los
Valores… es de sentido común.
-Bien, pero ¿es viable?
Buscamos formar Cuadros dirigentes y Militantes políticos,
no buscamos llenar el libro de afiliados a toda costa, rechazamos de plano la
cantidad, no queremos elementos vacíos por dentro y llenos de símbolos por
fuera, queremos Jerarquía y Disciplina, Formación y Militancia; Cultura y
Acción… el que quiera otra cosa, tiene donde elegir.
Hace más de 50 años alguien escribía lo siguiente y es de
una actualidad incontestable:
“Tener la esperanza de unir a incapaces es perseverar en el
error y es necesario rendirse a la evidencia. Los pocos elementos de valor
quedan paralizados por los chalados que les rodean. El juicio popular no se
equivoca. Así, hacen un mal considerable al nacionalismo con el que,
frecuentemente, son confundidos. Hacen huir a los elementos sanos y acaban con
todo reclutamiento de calidad.
Con ellos, no puede existir la unión. Todo lo contrario, es
necesario proclamar las diferencias fundamentales que los separan de nosotros.
Los chalados deben ser, despiadadamente, descartados. Solamente así será
posible atraer elementos nuevos, atraer a seguidores eficaces.”
El Área padece cáncer, y en vez de prevenirlo y atajarlo de
raíz antes de que se extienda de forma irremediable, se sigue con las “tiritas”
y los analgésicos; la única cura posible es “cortar por lo sano” y las partes
amputadas merecen ser ubicadas en un bote de formol para que expertos examinen
todas las patologías.
-¿…y elecciones?
Nuestra forma de trabajar será diferente, esta claro que no descartamos participar en
unas elecciones, pero no es nuestro fin, es tan sólo un frente más, nunca
renunciaremos a nuestros Principios a cambio de votos, queremos que se nos vote
por nuestros Principios. Nunca me cansaré de repetirlo.
En el Área mayoritariamente se buscan votos…
Nosotros somos lo que somos, no voy a entrar en un debate
acerca del Área, somos Militantes de una Idea; luchamos para y por nuestro
Pueblo; buscamos, primero, una necesaria revolución interior. No nos interesa
el hombre moderno, ocioso, insolidario, egoísta… No se puede pretender cambiar
el mundo si somos un triste reflejo de lo que decimos querer cambiar. La
búsqueda de votos a cualquier precio es revolcarse en la basura, es obtener
“votos basura”, algo totalmente contrario a nuestra propia razón de ser.
-¿Cómo vas a reaccionar ante las críticas por el nacimiento
de Soberanía y Libertad?
Nuestra mejor respuesta será nuestro trabajo. Existe la mala
costumbre de opinar siempre de los demás sin antes opinar acerca de uno mismo,
cualquier tipo opina y cree sentar cátedra con sus opiniones aunque no sepa ni
hacer la o con un compás. Las redes sociales son el basurero principal de la
masa. Tienen una parte buena, y a ella nos acogemos, pero, ¿es preciso
contestar a quien te escupe?, sinceramente, no.
Aparecerán, como siempre los que lamentarán la existencia de
una nueva sigla, pero, ¿por qué criticar antes de conocer? ¿Por qué una nueva
sigla sirve sólo para dividir?
No hemos nacido para ser uno más, hemos nacido para marcar
la diferencia. Somos aire fresco, aunque alguien pueda pensar lo contrario.
-¿Qué quieres decir?
Muy sencillo, nosotros no miramos a nuestro alrededor
supuestamente más cercano para luego hacer, sencillamente, hacemos. Recuerdo
muchas críticas tiempo atrás, y luego: sólo he visto malas copias de todo lo
criticado. ¿Quiénes fuimos los primeros en hablar de Identidad, de hablar de un
acercamiento a Rusia, de celebrar unas Jornadas culturales abiertas, de crear
un Movimiento radicalmente social, etc.…?
Ahora toca replegarse para avanzar, conseguir, como decía
Dominique Venner, que cada acción, por pequeña que sea, sea levadura para la
masa.
-¿Lo que propones tiene algo que ver con un frente cultural
de base política?
Llámalo como quieras, pero nacemos con la voluntad de ser un
movimiento político-social extremadamente formado, disciplinado y de acción
social, amoldado a nuestro siglo, sin encasillamientos caducos ni corsés
inservibles, el Pueblo demanda soluciones y nuestra Nación exige sacrificios.
-¿Objetivos inmediatos?
Preparar todo lo necesario para la celebración del Congreso
Constituyente, dar a conocer al máximo de personas el Manifiesto Fundacional de
Soberanía y Libertad, constituir formalmente las primeras delegaciones,
preparar una primera campaña de lanzamiento, organizar campañas contra el
independentismo catalán en relación al próximo 9N y no entrar en “guerras”
absurdas con provocadores de la ultraderecha o de la ultraizquierda.
Muchas gracias por tus respuestas ¿Quieres añadir algo más?
Sí, por supuesto, querría agradecer a todos los que han
puesto ilusión en este proyecto llamado Soberanía y Libertad, su empuje ha sido
clave para que todo empezara a rodar; y en especial, agradecer a dos personas
su compromiso y su fe en las ideas –que en el fondo son las que nunca te
traicionan-, me refiero a Antonio Martínez Cayuela y a Carmen Martín Padial,
ambos son un ejemplo para mi; y por último, agradecer a todos los que se han
preocupado de corazón por todo lo que ha pasado, lo que demuestra que al margen
de siglas existe camaradería si existen Principios.
Llopart se fue con Alsina y otros, pero sólo para fundar, no la izquierda nacional, sino algo llamado Soberanía y Libertad, proyecto del que nunca más se supo. Porque SyL no se asentó en la ideología como en el caso del MSR (aunque éste no fuera consecuente hasta el final), sino, como está de moda hacerlo últimamente, creose a los meros efectos de explotar situaciones estratégicas y tácticas coyunturales, hecho que queda reflejado en la sigla correspondiente, la cual queda obsoleta cuando esas situaciones cambian o desaparecen. ¿Y qué ha hecho, a todo esto, Josep Alsina, como ancla ideológica del proyecto? Pues, nada de nada. Fue incapaz de educar y formar a los militantes del MSR en la norma programática del partido (a mí, aclaro, nunca me llamaron para hacerlo). Ahora Alsina ha dejado de ser nacional-revolucionario y se ha (re)-convertido (¿otra vez?) en evoliano (extrema derecha). Ya no es nacionalista, sino que, como Ciudadanos, habla de "patria", el nacionalismo es algo malo (la cháchara liberal habitual). La principal preocupación de Alsina es su carrera como el "intelectual de derechas" que siempre fue y ha intentado abrirse paso en cosas como Societat Civil Catalana, pero no le ha salido demasiado bien la jugada.
¿Qué significa, en definitiva, Josep Alsina en términos políticos? Pues Alsina, sin personalidad ni carácter ideológico alguno excepto un vago derechismo carlista de procedencia familiar, es sólo Alsina y se representa a sí mismo. Por cuanto Alsina ha devenido al fin políticamente alsinista y, por lo demás, insisto, nada. Cero. El criterio último de la conducta de Alsina será siempre ---podemos afirmarlo por experiencia propia--- la obtención de un beneficio privado. Que, ojo, no será necesariamente un beneficio económico ---y normalmente no lo es: Alsina no se mueve por dinero---, sino un bien relacionado con el prestigio o estatus o ego vacío de Josep Alsina. Por ejemplo, Alsina se retractará de su compromiso con la INTRA ---donde dije digo, digo Diego--- después de que el secretario general del MSR, temeroso de que abandonara el partido social-republicano por la Izquierda Nacional de los Trabajadores, le ofreciera la dirección de "Nihil Obstat". No protestará el "ideólogo" Alsina cuando el líder del MSR se revuelque con los torrentistas ultras de España2000 a pesar de la contradicción ideológica flagrante entre esa alianza y el programa político de la organización. Pero luego negará Alsina, ante Mónica Terribas, su adhesión al MSR (véase video). El hilo conductor que permite interpretar los actos de Josep Alsina, como el de casi todos los personajes públicos de la decadente actualidad social mundial, es en una palabra él y nada más que él mismo como valor supremo de Alsina. Es el Individuo Absoluto de Evola o el Sujeto Radical de Dugin, esencia del liberalismo en cuanto versión política seculariada del judeo-cristianismo. Les he mostrado, pues, al no-filósofo, no-ideólogo y no-político profesor de instituto jubilado Josep Alsina sin maquillaje, es decir, en su melancólica verdad. Pasemos, acto seguido (parte II), tras dicha fugaz pincelada biográfica, a acreditar nuestras afirmaciones por lo que respecta al objeto ideológico y filosófico del presente artículo.
Jaume Farrerons
La Marca Hispánica, 11 de noviembre de 2021
ANEXO DOCUMENTAL
Alsina reconoce que no es un "filósofo de verdad" porque, a pesar de ostentar un título de doctor en filosofía, obtuvo dichas credenciales de posgrado en un programa de historia de la ciencia (Alsina es licenciado en biología, no ha cursado nunca estudios universitarios de filosofía pura). Quien suscribe se licenció en filosofía y obtuvo su doctorado con una tesis sobre Heidegger y el fascismo.
E-mail de Josep Alsina a Jaume Farrerons el 19-09-2010 a las 20:06:
Hola Jaume
Per descontat que pots publicar
l'article sobre ciencia i esglesia. Seria bo que fesis constar que es va llegir
com a ponencia a les Jornades
acdèmiques del Mil·lenari de la proclamació d'Oliba com a Abat del Monestir de
Ripoll, celebrades a Ripoll el 26 i 27 d'abril de 2008,
organitazades per la Fundacio "JOSEP ALSINA I CLOTA" i la Universitat
Abad Oliba.
Respecte a presidir la societat em
sembla be, encara que potser podres tobar algu més adecuat que jo (que fos
filosof de veritat). Jo soc doctor en filosofia, pero en un programa de
doctorat de història de la ciència.
Respecte a les Jornades de Vic no
crec que pugui participar-hi. Tinc varies presentaciopns del llibre de Lain, i
tindre molts caps de setmana ocupats.
Ens veiem un dia i parlem
Josep
NORMA PROGRAMÁTICA DEL MSR
Subrayamos en amarillo aquellos puntos que, además de haber sido redactados por mí cuando elaboré el programa de Alternativa Europea-LSR, Josep Alsina ha suscrito y son de todo punto incompatibles con cualquier lectura posible del evolianismo porque pertenecen, precisamente, a la esencia de la Modernidad que los reaccionarios ultramontanos niegan.
Norma programática
Un movimiento político se configura alrededor de un conjunto
de ideas y propuestas diferenciadoras que le distingan con claridad del resto
de las fuerzas políticas en presencia; es decir, su originalidad fundamental se
manifiesta en su Norma Programática.
El Movimiento Social Republicano (MSR) se define como un
partido trasversal cuyos ejes de acción política son: la Comunidad Nacional, la
República y la Socialización. Y en base a estos tres ejes construye su Norma
Programática expresada en los siguientes puntos:
COMUNIDAD NACIONAL
1. La Historia de toda Nación es un vasto sistema de
incorporación en torno a un proyecto colectivo común orientado hacia el futuro.
El MSR concibe a España como un conjunto de pueblos unidos a lo largo de varios
siglos de historia común, en un proceso integrador que inspiró la etapa más
gloriosa de la España Imperial y que fue desvirtuado por el centralismo
borbónico.
2. El MSR pondrá todo su esfuerzo en simultanear la lucha
por la descentralización solidaria con la aspiración por mantener la Unidad
Nacional. Rechazamos todo medio coercitivo que trate de imponer una unidad
nacional sobre bases uniformadoras que justifiquen un genocidio étnico-cultural,
anticipo, en pequeña escala, del mundialismo liberal del mercado. Del mismo
modo, lucharemos contra todo intento micronacionalista que pretenda la creación
de nuevos Estados, una dinámica disgregadora e insolidaria cuyo único resultado
sería un retroceso de siglos en la historia común de los pueblos de España.
3. Consideramos que la idea de España sólo es compatible con
el reconocimiento de las identidades de los pueblos que la forman y
reivindicamos sus tradiciones, lenguas y culturas, en la medida en que
constituyen la verdadera riqueza colectiva de dichos pueblos. La estructura
territorial del Estado se adecuará a esta realidad plural para garantizar la
participación de las distintas comunidades en las tareas políticas del conjunto
de España.
4. El MSR considera que lo decisivo para que una nación
exista no es sólo el pasado, sino la voluntad manifiesta de realizar una
empresa colectiva como horizonte común: la única justificación de la Comunidad
Nacional es vivir juntos para hacer algo importante, para construir un destino
común.
5. El MSR reivindica Europa como Patria común de todos los
europeos, como empresa colectiva y proyecto de futuro. El término Europa
delimita el conjunto de pueblos, culturas, valores e instituciones que nos
definen en cuanto, realidad común y diferenciada del resto del mundo. La actual
Unión Europea, fundamentada únicamente en conceptos económicos y mercantiles,
es la antítesis de la que nosotros aspiramos.
6. Lucharemos contra las ideas de mercado mundial,
globalización, mundialismo y todo lo que esto comporta, para forjar un espacio
político autónomo en cuyo seno vuelva a florecer la esencia de los valores
europeos. En este sentido, señalamos a los Estados Unidos de América como
enemigo de la causa de los pueblos y principal baluarte político, militar, económico
y cultural del imperialismo apátrida, del capitalismo más exacerbado, de los
lobbys económicos y del pensamiento único, ingredientes de lo que se denomina
“Nuevo Orden Mundial”. Igualmente señalamos como enemigos de la Patria Europea,
a los aliados de la política globalizadora de los EE.UU. Apoyaremos a todas
aquellas instituciones, colectivos o personas que desde dentro de los EE.UU., y
de otros países, luchen contra los enemigos de Europa y por nuestros mismos
Valores políticos, sociales y éticos.
7. También somos herederos de la Historia. Entendemos a
Iberoamérica como una gran nación disgregada en territorios. Lo iberoamericano
se nos aparece no sólo como proyecto geopolítico de constitución de un gran
espacio con personalidad propia en el ámbito mundial, sino también como
identidad cultural específica y común a diversos pueblos, mientras que el
neoliberalismo, por el contrario, se nos muestra como último avatar del proceso
de homogeneización del planeta en torno al patrón del Mercado. El MSR mostrará
un apoyo explícito a las luchas de liberación con que dichos pueblos resisten a
la tiranía explotadora del imperialismo norteamericano, siempre y cuando, estas
luchas se enmarquen, también, en la misma lucha que el MSR realiza frente a
posicionamientos marxistas o filomarxistas.
REPÚBLICA
8. El MSR propugna la implantación de la República Social
Española como única vía para una verdadera democratización de nuestra sociedad
y rechaza la actual monarquía borbónica. Aprovecharemos los mecanismos de reforma
de la actual Constitución para conseguir una auténtica ruptura con el sistema
que ella define y sustenta, y la redacción de una nueva carta magna basada en
unos valores alternativos a la sociedad liberal-burguesa. Entendemos la
República Social como un proyecto de refundación de España desde sus realidades
culturales y nacionales.
9. La República Social no sólo supone un nuevo diseño o
modelo de Estado que respetará la realidad primordial de la Comunidad Nacional,
sino ante todo un proyecto histórico capaz de materializar el concepto de
soberanía popular, abriendo al tejido comunitario el control efectivo de los
mecanismos de gobierno. A estos efectos, se legislará una nueva estructura
democrática que acabe de una vez por todas con la partitocracia, las listas
cerradas y bloqueadas, y liquide el tutelaje ejercido por las oligarquías
económicas, las cuales operan como auténticos guardianes de los poderes
políticos y financieros y, por tanto, como correas de transmisión de las
plutocracias apátridas. El nuevo Estado se declarará laico en materia
religiosa, dejando ésta dentro del ámbito personal y de la sociedad civil. El
presidente de la República será elegido en circunscripción única para todo el
territorio nacional.
10. La democratización de las instituciones no se detiene en
los partidos, sino que afecta a las empresas, a las instituciones educativas y
académicas, a los medios de comunicación y, en general, a todos aquellos
ámbitos susceptibles de incidir en la vida cotidiana de los ciudadanos. ElMSR aspira
a la construcción de un modelo sociopolítico tendente hacia la democracia
participativa que garantice la acción popular en la dirección política y en la
toma de decisiones a todos los niveles. En el mismo sentido, se potenciarán los
mecanismos de las iniciativas parlamentarias populares y el carácter vinculante
de los referéndums.
11. El proceso de democratización real es sólo el primer
paso para forjar una alternativa global a la sociedad de consumo y superar los
valores individualistas, materialistas y relativistas que el liberalismo impone
para extender el imperio canallesco del mercado mundial. La alternativa
social-europeísta a la sociedad de consumo es una propuesta de valores éticos
que prioriza el interés de la comunidad orgánica, al cual se someterán los
intereses económicos y políticos, para la formación de un nuevo tipo humano,
capaz de asumir la verdad, la creación cultural y el servicio a la Comunidad
Nacional como centro de su existencia y eje vertebrador de su personalidad.
12. El MSR potenciará el municipio como entidad política y
agente socializador de los ciudadanos. En este sentido, propiciará políticas
tendentes a aproximar al ciudadano a la gestión de los recursos y, por tanto, a
municipalizar aquellos servicios que puedan ser gestionados directamente desde
los ayuntamientos. Propugnamos la socialización del suelo urbano como una de
las medidas para impedir la especulación y acometer el problema de la vivienda
con planes sociales.
13. Los municipios, como órganos intermedios del tejido
comunitario de la Comunidad Nacional, articularán un nuevo sistema de
representación política basado en el diputado de distrito, directamente
sometido al mandato de la ciudadanía y responsable ante ella del cumplimiento
de los imperativos populares; es decir, del programa político, entendido como
un contrato entre electores y elegidos. Su remuneración nunca podrá ser
superior al de un salario medio. Se limitará tal cargo únicamente a aquellos
que no tengan ningún tipo de relación con empresas o instituciones relacionadas
con el ejercicio de sus funciones, tanto en el periodo de su mandato como antes
de éste, y que a lo largo de su vida hayan demostrado ser personas honradas. La
violación de esta responsabilidad tendrá como consecuencia la revocación inmediata
del mandato y será considerado como delito de máxima gravedad, fuertemente
penado por ley. La ley limitará los márgenes de gastos en las campañas
electorales, garantizará la igualdad de oportunidades de todos los candidatos,
prohibirá las donaciones anónimas o encubiertas, donaciones y condonaciones de
deudas por parte de bancos, cajas u otras entidades análogas e impedirá la
intromisión de cualesquiera poderes fácticos en los procesos electorales.
14. El MSR propondrá alianzas estratégicas con todas
aquellas naciones que, independientemente de su cultura, raza, religión o
cualquier otra consideración, hayan levantado un baluarte contra el
imperialismo norteamericano y la implantación del mercado mundial. De lo
anterior se desprende que la postura política del MSR es resueltamente
contraria a la existencia de la OTAN, institución que denunciamos como
instrumento del imperialismo yanqui para ejercer su dominio mundial, así como
del Banco Mundial, el FMI, la ONU y todas aquellas instituciones que sirvan a
los intereses del “Nuevo Orden Mundial”.
15. El MSR apuesta por una profunda reforma de las Fuerzas
Armadas, orientada a un cambio en nuestra doctrina militar, a la modernización
de las estructuras y al desarrollo de medios tecnológicos y armamentísticos de
alto poder disuasorio. Dicha reforma combinará elementos de profesionalización,
a efectos de lograr una eficacia óptima, con una socialización del Ejército,
potenciando las tropas populares y el sentido de responsabilidad hacia la
defensa de la Patria. No se aceptará, salvo en casos muy concretos y limitados,
la integración en nuestras FF.AA. de personas de países no europeos.
SOCIALIZACIÓN
16. Tras la caída del comunismo y la debacle histórico de la
izquierda, el capitalismo entra en su última fase de expansión: mundialización
de los mercados, globalización económica y retroceso de los derechos sociales y
laborales conquistados por los trabajadores tras casi dos siglos de luchas. Las
consecuencias de las políticas de ajuste neoliberales y su extensión a nivel
mundial agudizarán las contradicciones del capitalismo, incapacitado como
modelo para ofrecer soluciones globales: fractura Norte-Sur, retorno de la
lucha de clases, catástrofe ecológica, poder de las multinacionales, oleadas
migratorias, crisis económicas a escala mundial, millones de parados, pérdida
de valores e identidades culturales, etc. El MSR considera que dichas
contradicciones sólo pueden resolverse desmontando el capitalismo liberal y
sustituyéndolo por un modelo socioeconómico de signo radicalmente contrario
basado en el concepto de Socialización.
17. La Socialización se fundamenta en el principio de que
los intereses de la Comunidad Nacional están por encima de los intereses
particulares de los individuos y los grupos. Y es, ante todo, una actitud
ética. En consecuencia, la Socialización implica la supeditación de lo
económico a lo político, la dirección política de la economía nacional a través
de la planificación, la transformación de las formas de propiedad y la
consideración del Trabajo como servicio a la Comunidad Nacional.
18. El MSR procederá a la nacionalización de todos los
sectores industriales y financieros estratégicos, incluido el control de
producción monetaria y los créditos bancarios, a fin de evitar la usura contra
el Estado y la sociedad; así como, de los servicios indispensables para la
comunidad y cuyo control político directo resulte vital para los intereses de
la Comunidad Nacional y, en general, para el desarrollo del proceso
transformador dirigido a desmontar el sistema capitalista y sus consecuencias
sociales contra el pueblo y el bien común.
19. El MSR propone una transformación radical de la empresa
y de la posición de los trabajadores en el seno de la misma. La empresa debe
ser “socializada”, atendiendo a la directa participación de los trabajadores en
su gestión.
Estos fines se realizarán modificando la estructura de los
consejos de administración de las empresas, tomando la forma de sociedades de
capital, en las cuales deberá incluirse, con derechos y deberes iguales a los
representantes del capital, una representación electa de los trabajadores de la
empresa. Para las empresas individuales o que no revistan la forma de
sociedades de capital, la representación de los trabajadores dependientes
deberá asegurarse en forma apropiada.
Los representantes de los trabajadores participarán con
pleno derecho en todas las deliberaciones y decisiones inherentes a la gestión
de la empresa y asumirán, en igualdad con los representantes del capital, los
deberes organizativos y dirigenciales que pueda creer la organización de la
empresa.
La empresa socializada en forma societaria tiene un “jefe”,
designado por el consejo de administración. En otras empresas socializadas el
“jefe” puede ser el mismo empresario individual. En todo caso, el jefe de
empresa es responsable de la gestión de la empresa acorde con la planificación
del programa económico nacional.
La socialización interesa a todos los sectores del proceso
productivo, y su objetivo es superar en el seno de la sociedad el predominio
del capital y de la propiedad privada de los medios de producción insertándolos
en el proceso de participación del trabajo en la gestión de la empresa y en la
organización programada del proceso económico en su conjunto. La propiedad, en
otros términos, debe ser entendida como uno de los elementos del proceso
productivo y no como el árbitro entre este y el trabajo, en todas sus
expresiones: manual, técnico, intelectual; como un elemento importante y no
como objeto de una relación de subordinación y explotación.
20. El MSR entiende la producción económica no como un
programa elaborado por los organismos burocráticos e impuesto desde lo alto al
mundo de la actividad económica, sino como resultado del concurso y de la
participación de todos los actores del proceso productivo.
En la organización del Estado deberá estar, por ello,
prevista la formación de un conjunto de órganos representativos que, partiendo
de la empresa socializada, elaboren en varios niveles territoriales el programa
en el cual deberá transformarse mediante su actividad el sistema económico de
la producción y de la distribución.
Los programas sectoriales y territoriales deberán estar
coordinados y resumidos en un plano nacional según la obra de un órgano central
representativo de todos los actores del proceso económico: el Consejo Nacional de
la Economía.
21. La estructura administrativa y política del Estado
también deberá adecuarse conforme a la nueva realidad de una colectividad
socializada. Para este objetivo es necesaria la formación de órganos
representativos, expresión de las categorías sociales en todas sus formas:
económicas, culturales, profesionales, en razón de las respectivas funciones en
el cuadro de la colectividad, y en grado de regular la vida bajo esta nueva luz
de las necesidades reales, de los intereses concretos y de las posibilidades
efectivas.
22. El MSR propone una profunda transformación del mercado
laboral tendente a la supresión del mismo y la consecución del pleno empleo, la
cual incluye las siguientes medidas:
— Reducción de la jornada laboral hasta las 35 horas
semanales y prohibición de las horas extras.
— Salarios y pensiones dignas y adecuadas a los crecimientos
y cambios económicos del país.
— Extensión de la cobertura por desempleo y reforma radical
del Instituto Nacional de Empleo para convertirlo en la institución universal
dedicada a la oferta del empleo.
— Todos los parados dedicarán su jornada de trabajo a
actividades sociales y cívicas de servicio a la comunidad canalizadas a través
del Instituto Nacional de Trabajo. Los sindicatos dejarán de estar
subvencionados por el Estado.
— Prohibición de las ETT’s y reducción de las posibilidades
de contratación temporal.
— Consecución de la igualdad de la mujer en todos los
ámbitos sociales y laborales, de acuerdo con el principio “a igual trabajo,
igual salario”.
—Medidas penales inmediatas para los responsables de
despidos improcedentes por causa de maternidad. De idéntica manera por
denegación de contrato a una mujer encinta.
— Protección de los colectivos más desfavorecidos como los
minusválidos y los marginados. Incorporándolos, según sus capacidades, a la
normalidad de la vida laboral.
El Nuevo Estado perseguirá de forma implacable cualquier
forma de explotación que no respete los derechos de los trabajadores.
Igualmente perseguirá a aquellos que abusen o se aprovechen de los beneficios y
medios de protección concedidos por parte del Estado a todos los ciudadanos.
23. El MSR considera que la tierra debe ser propiedad de
quienes directamente la trabajan, por ello propugnamos el encauzamiento
progresivo hacia una auténtica Reforma Agraria Integral y la imperiosa
obligación de dignificar al trabajador del campo y aumentar su calidad de vida.
Para llevarla a cabo, si es necesario, expropiando las fincas sin explotación o
con explotación deficiente, fomentando la investigación y el desarrollo
tecnológico, eliminando el abuso de los intermediarios, protegiendo las
empresas comunitarias y autogestionarias y la agro-ganadería de manera global.
Nos oponemos visceralmente a la entrada masiva de productos agroalimentarios
foráneos, bajos en costos y obtenidos casi en semi-esclavitud, que merman y
limitan hasta casi arruinar el mercado agroalimentario nacional y a sus
productores. La finalidad última es la integración del ciudadano en su entorno
natural, fruto de una conciencia ecológica integral y unas raíces culturales
que han conformado nuestro ser como pueblo y que distan de encontrarse en las
megalópolis contemporáneas.
24. La crisis ecológica, al igual que los problemas de la
drogadicción y el crimen organizado, pertenecen a la esencia de la sociedad de
consumo construida sobre pautas culturales de carácter hedonista,
individualista, materialista y economicista. Desde el MSR consideramos que las
presiones sociales promovidas por el ideario de la “felicidad”, cuya raíz no es
económica sino axiológica, es el origen de las fuerzas que orientan al
capitalismo en la dirección de producir unos determinados bienes destinados a
las masas, en lugar de hacerlo en la dirección que beneficie a la comunidad
entera y de forma equilibrada. Esto produce unas relaciones entre la sociedad y
el medio natural en las que el hombre no opera como una entidad racional, sino
como una plaga o una catástrofe natural carente de espíritu. El MSR entiende
que la preservación de la Naturaleza implica la supresión de la sociedad de
consumo como estructura social objetiva y como sistema de valores subjetivo, y
la definición de un ecologismo integral alejado de las utopías de felicidad
progresistas, y más próximo a la realidad de la existencia humana.
25. Vivimos en una sociedad que se dirige irremediablemente
hacia una comunidad de ancianos debido al alarmante descenso de la natalidad.
Por ello, el MSR incentivará a las familias con hijos mediante exenciones
fiscales, ayudas directas, gratuidad de determinados servicios, salario social
para el miembro de la pareja que realice las tareas domésticas y se dedique al
cuidado de los hijos, ampliación de los permisos de lactancia,prohibición del
aborto en todos los supuestos y, en definitiva, todas aquellas medidas que
favorezcan la recuperación demográfica de nuestro pueblo, y coloquen a la
familia en el lugar que le corresponde como base de nuestra civilización. De la
misma forma, se impulsarán iniciativas que garanticen la igualdad de derechos y
el respeto social hacia las madres solteras, existiendo para éstas una
cobertura social de carácter especial adaptada a sus circunstancias
26. El MSR defenderá el modelo público de Sanidad. Velará
por la mejora de la gestión de los centros, contra su masificación y las listas
de espera interminables, por el control de los productos farmacéuticos para
evitar el lucro de las empresas del ramo a costa de la salud de los ciudadanos,
por un radical incremento de las partidas destinadas a investigación y
desarrollo y, sobre todo, la elaboración de un gran Plan Nacional de Salud
basado en la medicina preventiva. Esta filosofía de servicio a la comunidad se
extenderá a todas las esferas de la Seguridad Social.
27. El MSR considera que el Estado, junto a la familia,
deberá tener en la educación una de sus misiones más importantes. Para ello
propugnará una profunda reforma de la institución escolar tendente a potenciar
la formación ética integral de la persona y la revalorización de la figura del
maestro y del profesor, concebidos como depositarios de los valores comunitarios
que han de ser transmitidos a las futuras generaciones. Propugnamos un modelo
educativo integral, público y de carácter laico, que atienda a todos los
factores de la formación: educación cívica, física, técnica, la cultura
clásica, las humanidades, las artes y todas aquellas materias que sirvan para
proveer al alumno de una amplia cultura general que contribuya a su formación
integral como persona. La enseñanza será gratuita en todos los niveles,
seleccionando a los estudiantes de acuerdo con su capacidad y respetando la
igualdad de oportunidades. El MSR potenciará la divulgación y potenciación de
toda expresión artístico-cultural heredera de la tradición grecorromana y del
humanismo renacentista. Consideramos como uno de los pilares fundamentales de
nuestra sociedad, la formación en el Arte y la Cultura.
28. El sistema capitalista mundial en su fase actual ha
forzado una serie de movimientos migratoriosmasivos, provenientes de las zonas
más desfavorecidas del planeta hacia nuestro continente. La escasez de los
recursos más elementales para subsistir y la promesa de un paraíso inexistente
animan este fenómeno. El producto final no es más que una nueva versión de la
esclavitud, donde una serie de empresarios criminales -con el consentimiento de
la clase política dirigente- aprovechan la indefensión legal del inmigrante
para explotarlo. Las consecuencias conllevan asimismo el desarraigo y el
consiguiente choque cultural que perjudica, tanto a nuestra identidad cultural
y nacional, como a la de los propios inmigrantes. El MSR, que entiende la
xenofobia como una purulenta secreción de la mentalidad burguesa, considera que
es necesario que cada cultura se desenvuelva dentro de su ámbito natural y se
opone a eso que eufemísticamente se ha dado en llamar “sociedades multiculturales”.
Por tanto, nos oponemos férreamente a todo tipo de inmigración descontrolada y
masiva cuyo destino sea Europa en general y España en particular. Europa deberá
colaborar resueltamente en el desarrollo del Tercer Mundo mediante la intervención
política, las ayudas económicas y la formación necesaria para permitir que
todos los pueblos que lo componen puedan vivir dignamente y así evitar el drama
humano de la inmigración.
29. Para acometer esta ingente tarea, el MSR llama a grandes
sectores de la población española, especialmente a los trabajadores y a los
jóvenes, al compromiso y a la acción. El respeto a nuestro pasado glorioso, la
oposición a la decadencia actual y la responsabilidad con las generaciones
venideras deben ser suficientes para animar ese compromiso. El mundo que
vivimos representa una anormalidad promovida por la ideología burguesa, la
subcultura izquierdista de la trasgresión y el individualismo sociológico en
todas sus versiones, tanto liberal como libertaria. Es un mundo que forma parte
de la crisis de transformación y liquidación final de la sociedad tradicional
europea. La Europa del futuro debe tomar conciencia de sus valores auténticos,
ligados a la espiritualidad tradicional de nuestros pueblos, para llevar
adelante la realización del proyecto histórico iniciado con Grecia y Roma y
edificar al fin, una sociedad justa de hombres libres.
ESTA OBRA RESUME LA PARTE CENSURADA DE LA BITÁCORA FILOSOFÍA CRÍTICA DE 2007 A 2012
visitas desde el 23-3-2019
universitat de girona conferència presentació del llibre sobre la manipulació dels indignats
manifiesto por la refundación del nacionalismo patrio
IDEARIO HISPÁNICO RESUMIDO
LA MARCA HISPÀNICA
BLOC DE POLÍTICA
FORO COMUNIDAD DE DIÁLOGO
MEJOR DEBATIR AQUÍ
la guerra santa
Algo igualmente, de mayor trascendencia, si cabe, y posiblemente más desastroso por sus consecuencias a lo largo de la historia occidental, es la idea de la guerra santa. La idea de un dios que lucha en favor de su pueblo contra sus enemigos proviene del período más primitivo de la historia de Israel, y ha dado pie con su influencia sobre judíos, cristianos y musulmanes para legitimar diversos movimientos de violencia internacional, intercultural e interreligiosa hasta la actualidad. (Trevor Ling, Las grandes religiones de oriente y occidente, t. I., Madrid, Itsmo, 1972, p. 46).
AVISO LEGAL. Copyright ADECAF-CEP. Todos los derechos reservados. Los artículos de este blog son periódicamente revisados, corregidos y ampliados a fin de acreditar documentalmente sus afirmaciones o de modificar, en función de la verdad de los hechos, aquéllo que se tiene por cierto pero puede no serlo. Todas las versiones del texto están protegidas por copyright. Citaremos la fuente y agradeceremos cualquier objeción razonada y fundamentada sobre los contenidos así como sobre derechos de rectificación y cancelación que se nos hagan llegar a
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"El Estado judío no habría nacido sin la expulsión de 700.000 palestinos. Así pues, había que expulsarlos. No había otra opción que expulsar a la población. (...) Tampoco la gran democracia estadounidense se podría haber creado sin la aniquilación de los indios. Hay casos en que el buen fin general justifica los actos implacables y crueles que se cometen en el curso de la historia."
Wenn das Dasein vorlaufend den Tod in sich mächtig werden lässt, versteht es sich, frei für ihn, in der eigenen Übermacht seiner endlichen Freiheit, um in dieser, die je nur "ist" im Gewählthaben der Wahl, die Ohnmacht der Überlassenheit an es selbst zu übernehmen und für die Zufälle der erschlossenen Situation hellsichtig zu übernehmen.
Martin Heidegger, Sein und Zeit (1927), p. 384 de la edición alemana de 1986.