en memoria de los 800.000 soldados alemanes prisioneros exterminados por los aliados occidentales

lunes, julio 30, 2012

Sionistas, catalanistas y taxidermistas: la estructura de la oligarquía local (2)

Mientras el diario "Avui", boletín oficial del catalanismo subvencionado por la Generalitat, tocaba a rebato llamando abiertamente al exterminio de los catalanes no catalanistas, los acusados por el "caso Kalki" iniciaban el calvario de ocho años que les llevaría en Madrid, por parte del Tribunal Supremo, a la total exculpación de unas fraudulentas imputaciones de incitación al odio racial cocinadas en Cataluña. En este contexto, antójase oportuna la siguiente pregunta: ¿movió un dedo el fiscal Miguel Ángel Aguilar, inquisidor de Kalki,  para perseguir penalmente a los responsables del periódico "Avui"? Por supuesto que no. Y, sin embargo, ¿cómo se puede calificar el artículo de Oriol Malló publicado por "Avui"? ¿Cómo valorar jurídicamente una proclama que afirma literalmente "nosotros también queremos exterminaros"? Desde luego, cualquier perturbado mental tipo Breivik puede firmar algo semejante, pero esa locura, que según el propio Malló nos cuenta era sólo un borrador no revisado para su publicación, apareció impresa en el "Avui", pasó por un consejo de redacción, recibió el visto bueno de los órganos administrativos del diario... ¿Y tal fechoría sale gratis en Cataluña? Sí, siempre que los amenazados sean reputados "fascistas" (recordemos, presuntos "falangistas", según el texto). El diario que, en artículos firmados por Jordi Panyella, linchaba a los procesados de Kalki y los acusaba -!tal cual!- de genocidio, casi simultáneamente, es decir, por las mismas fechas, utilizaba sus páginas semioficiales para promover el odio contra los "no catalanistas", estigmatizados previamente como "susceptibles de ser asesinados", sin que tales "periodistas" tuvieran en ningún momento la sensación de estar pecando de hipocresía. El fiscal que perseguía a cuatro ciudadanos inocentes por sus ideas y, como quedó demostrado tras la sentencia del Supremo, sólo por sus ideas, incurría en delito de omisión del deber de perseguir delitos (408 CP) al dejar impunes los presuntos crímenes "genocidas" de un periódico subvencionado por el poder y, por tanto, los crímenes genocidas del poder catalanista mismo, puesto que tampoco la Generalitat de Catalunya actuó contra sus tentáculos mediáticos para lavar de odio el dinero público que permite a dicha patética e ilegible publicación salir a la calle cada día. Con ello hemos palpado casí físicamente el orondo grosor de la oligarquía local, hemos llegado al lugar, obsceno y pestilente, donde las comedias legalistas y "democráticas", las paparruchas sobre los "derechos humanos", concluyen en franca risotada y emerge la "verdad" del régimen actual. Hemos vivido una experiencia de la realidad social inherente a la Cataluña oligárquica, catalanista y sionista. Nadie puede negar que estos hechos hayan sucedido, sólo bastaba reflexionar unos minutos sobre ellos para captar su bochornosa enormidad, que forma parte, aunque a escala menor, del mismo tipo de cosas que suceden en Israel y en el resto del mundo por lo que respecta a la política de limpieza étnica contra los palestinos. El "antifascismo" en tanto que "imaginario" constituye, una vez más, el resorte criminógeno que posibilita tales acciones y omisiones, convirtiéndolas en algo cotidiano, natural y aceptado por casi todos.

Por si fuera poco, el azar o el destino colocan a Oriol Malló en el centro de un entramado simbólico singular, pues fue el propio autor de "Falangistes taxidermistes" quien, cinco años antes, había publicado el libro En tierra de fariseos. Viaje a las fuentes del catalanismo católico (Madrid, Espasa, 2000), uno de los mayores golpes propinados al sector más poderoso de la oligarquía local; obra cuya publicación en catalán fue vetada en esta comunidad autónoma (el autor tuvo que traducir el texto al castellano y "emigrar" a Madrid para encontrar un editor). Eran los tiempos en que Malló, tal como reconoce en su artículo criminógeno, se codeaba con "no catalanistas" como Boadella, Félix de Azúa, Arcadi Espada... Malló, ex militante de Terra Lliure que había conocido por dentro el mundo del independentismo radical, es decir, del catalanismo más substancioso, conoció también las intimidades del mundo de sus futuras víctimas no catalanistas. El propio Jaume Farrerons asistió a la presentación del libro de Malló, muy cerca del Arco del Triunfo de Barcelona, donde pudo escucharse alguna vez entre el público el típico "en español, por favor", siendo así que Malló, a pesar de todo, expresábase en catalán.  Farrerons se entrevistó meses más tarde con Malló, quien reconoció que había sido torturado por la Guardia Civil pero no por los funcionarios de prisiones (cuando ingresó en la cárcel por colaboración con banda armada). Pues bien, anécdotas aparte, en su obra admite Malló el carácter racista del  aquel catalanismo que había conocido por experiencia directa:
Para "razear" hará falta una sociedad civil paralela, consanguínea y endogámica, que garantice la debida vitalidad de la raza pura catalana. Hasta nuestros días, como un sobrentendido habitual, todos los que nos hemos movido por las esferas alucinadas del catalanismo sabemos hasta qué punto se ha mirado con lupa la presunta catalanidad de las parejas y los núcleos familiares. En clave, a media voz, se entiende y se valora que alguien se case con una cubana, pues, aunque mestizo, el legado genético mascle hará triunfar el componente regional; pero ay de aquel que se desposara con una castellana "pura", pues el arreglo sólo funciona con las formas más "degeneradas" de la raza española -como andaluza, extremeña, gallega o, tal vez, leonesa-, pues estas regiones no tienen la insolencia castiza, esa vocación de dominio racial que se presupone a los puros castellanos y que provoca, en el mundillo nacionalista, un inmediato efecto de rechazo. / La diferencia estriba en que los inmigrantes del sur no tienen "ná de ná", lo cual les hace agradecidos, mientras los arrogantes funcionarios del centro nos tratan como inferiores y merecen nuestro solemne desprecio. Hubo una solapada, finísima, estrategia racista entre la vanguardia nacionalista desde principios de siglo. Es algo evidente de pura obviedad, como es indiscutible que conviene negarlo y nunca, ni bajo tortura, se hallará un solo catalanista que certificara que él es un jodido racista. Quizá, si me permiten, lo diga yo, de mi ardiente juventud independentista (Malló, O., op. cit., p. 191).
Malló, exiliado en México.
La patencia del racismo catalanista ha quedado fundamentada en la obra del profesor Francisco Caja La raza catalana. El núcleo doctrinal del catalanismo (Madrid, Encuentro, 2009), cuya lectura recomendamos (el autor ha confesado en privado que no sabe cuándo se publicará la segunda parte, quizá porque movídose han ya los hilos para impedir que el capítulo dedicado a Jordi Pujol llegue a manos del público). Hoy no es por tanto imprescindible, aunque sí extraordinariamente aleccionador, el testimonio de Oriol Malló al respecto. Será, por otro lado, el propio Malló quien, cambiando por segunda vez de campo, es decir, reivindicando el catalanismo del que había abjurado a finales del siglo XX, aportará en 2005 una "pieza de convicción" del vínculo decisivo entre catalanismo, racismo y genocidio, clave interpretativa, a su vez, de la relación estructural que permite el cómodo acoplamiento doctrinal de la oligarquía catalana con el nacionalismo judío de extrema derecha. Pero, subrayémoslo una vez más, lo importante aquí no es  que un racista catalanista convicto y confeso suscribiera un manifiesto genocida, sino que dicho texto fuera publicado por un diario que depende económicamente de la Generalitat de Catalunya; y encima, que semejante delito quedara impune. También resulta relevante, a  la hora de analizar el funcionamiento del antifascismo como código simbólico, no sólo que los amenazados de exterminio fueran tildados de falangistas (=fascistas) "taxidermistas" (=torturadores) y que, paralelamente a estos hechos, las autoridades catalanas acosaran judicialmente, sin fundamento jurídico alguno, a personas estigmatizadas como tales cuyo único "delito" era precisamente su ideología, pues a nadie habían amenazado, sino que todo el proceso pasara por el hilo rojo de un personaje de Terra Lliure (miembro de una banda terrorista) que enlaza la publicación de su manifiesto genocida con el tipo de ideas que, bajo el gobierno de Luís Companys, legitimaron las chekas (cámaras de tortura) de las milicias antifascistas.  Pues esas ideas detéctanse sin dificultad ya en la obra En tierra de fariseos, la cual, no lo olvidemos, es un ataque al catalanismo católico, pero no, como algunos esperaban, al catalanismo per se. La kafkiana situación descrita condensa y permite identificar el fenómeno del antifascismo en estado casi puro y revela dónde se ubica la puerta de entrada a la naturaleza ideológica ultraderechista judía, antidemocrática, racista y genocida del sistema o dispositivo de poder transnacional cuya manifestación local es el catalanismo. Porque el catalanismo oligárquico contemporáneo concluye un pacto (firmado en los años sesenta del siglo XX) entre los catalanistas "del PSUC", por decirlo así, y los catalanistas de la Lliga (salvados por Franco de la cheka), de la misma manera que en el Estado de Israel confluyen los sionistas que le declararon la guerra a Hitler y los que colaboraron exitosamente con el régimen nazi sobre la base de una doctrina racial común. Malló intenta romper aquel pacto (la "falacia sesentina") en favor del sector "izquierdista" del catalanismo, que llevaba a la sazón un cuarto de siglo alejado del poder regional, promoviendo "en pequeña escala" el tipo de maniobra que la oligarquía local realiza con respecto a Israel frente a la oligarquía española con sede en Madrid. Malló no se dirigió, pues, a los españolistas en demanda de apoyo cuando publicó En tierra de fariseos, sino, de forma inconsciente o mimética quizá, a los sionistas y filosionistas, acusando de "fascista", "racista", "filogermánico", "nazi"..., al catalanismo católico articulado entorno a CiU.

El artículo "Decálogo contra el catalanismo oligárquico" hay que ubicarlo en este contexto de enlaces semánticos entre sionismo y nacionalismo catalán, porque lo definitorio del catalanismo será intentar que, en el imperante imaginario antifascistael poble català ocupe frente a "los castellanos" un espacio lingüístico funcionalmente análogo al que ocupan los judíos frente a "los alemanes", de tal suerte que se reproduzca en Cataluña el mismo fenómeno que en Israel por lo que respecta a la inocencia simbólica (=impunidad jurídica) de la extrema derecha universal. Como ya explicara hace años Jaume Farrerons en "Catalanismo y judaísmo", sólo existe en el mundo una ultraderecha "políticamente correcta" allí donde este término equivalga, como ocurre en general desde 1945, a violencia, crimen y genocidio: la extrema derecha judía. El "modelo sionista" interesa así al catalanismo para poder operar con las mismas pautas de conducta y prerrogativas etnocéntricas o tribales que cualquier ultraderecha pero sin sufrir los perjuicios simbólicos que se derivan de la definición misma de "ultraderechismo" (es decir, de "fascismo") establecida por el propio poder sionista para desarmar moral y políticamente al resto de los pueblos de la tierra.

No debe de extrañar, en consecuencia, que se localicen en la "derecha liberal" españolista las inversiones simétricas del mismo esquema, construidas en todo caso conservando dichos elementos, sólo que en una disposición diferente. De ahí que el grupo AGON incurra en el racismo más vergonzoso al estigmatizar a "los alemanes" como "raza racista" (¿?), una contradicción flagrante que se detecta también en las caracterizaciones de los castellanos perpretradas por presuntos marxistas independentistas catalanes que tildan de "fascistas" a todos sus oponentes. Situación risible: Boadella descalificando a los Maulets como "fascistas" y los Maulets respondiendo a Boadella en los mismos términos o viceversa. En realidad unos y otros juegan a un juego lingüístico (Wittgenstein) de suma cero entre pseudo nacionalismos "gentiles", expresos (Maulets) o encubiertos (Ciutadans), del que sólo puede resultar un vencedor: la extrema derecha que "gobierna realmente el mundo"; siendo así que el signo "fascismo" coloca perpetuamente a los judíos como víctimas y, por tanto, legitima la impunidad del supremacismo hebreo a escala planetaria.

En ese "juego" no se determina qué nacionalismo ("gentil") vaya a ganar, sino qué grupo se subirá, haciendo méritos de lealtad sionista, al carro de la oligarquía, cuyo espacio, eminentemente elitista, es limitado por esencia. Pero el secreto triunfador del juego es siempre el mismo, a saber, la única nación capitalista posible, Israel, que opera de facto como una (anti)nación para el resto de los grupos étnicos, culturas, estados y pueblos.

El lenguaje antifascista abona en fin el sionismo, es decir, el racismo, la violencia, el genocidio, dondequiera que consolide sus códigos simbólicos agitando las infalibles coartadas de la impunidad: la "democracia", el "progreso", los "derechos humanos", el "holocausto"..., pero siempre en función de la comunidad judía organizada cuyo vértice encarna el Estado de Israel. La dicotomía universalismo/particularismo corroe el interior de los nacionalismos todos, a excepción de uno, que la empuña conscientemente contra el resto. La filosofía consiste en tomar conciencia de la esencia del discurso de poder oligárquico a pesar de las contradicciones aparentes entre libertarios y autoritarios, catalanistas y españolistas, cristianos y musulmanes, creyentes y ateos, rebeldes y conformistas, derechistas e izquierdistas... El catalanismo, aquí la oligarquía local, también intenta "tomar conciencia" de los hechos y erigir una "transversalidad" que neutralice todas las oposiciones exotéricas, pero sólo para usarla con el fin deliberado de encubrir el fraude, es decir, sacándole provecho en beneficio de unos pocos (!y no, precisamente, de "los catalanes"!). Ni catalanistas ni españolistas son patriotas de "Cataluña" o "España", sino candidatos a conquistar un puesto en la jerarquía oligárquica transnacional operando hábilmente con las claves del código simbólico antifascista. Éste admite muchas variantes superficiales, pero el buen manipulador sabe qué signos no pueden desplazarse de su lugar central sin incurrir en penalización.

De ahí que, catalán o español, Oriol Malló (o quizá el coautor filósofico Alfons Martí) siempre tuviera inconscientemente clara su adscripción antifascista, que se traiciona en sus elogios a los Estados Unidos de América en el mismo libro en que arremete contra el catalanismo católico, como si la oligarquía catalana actual se mirara en otro espejo diferente que el suyo:
Hay que añadir también el supuesto genocidio de los nativos por parte del gobierno estadounidense, calumnia dogmática propagada, justamente, en el área de influencia de la Europa hitleriana, desde Klagenfurt a Ginebra, y retomada, as usual, por los movimientos de extrema izquierda y extrema derecha, unidos por un mismo odio a Estados Unidos (...) (Malló, O / Martí, A., op. cit., pp. 190-191).
Como sabemos, el historiador israelí Benny Morris le enmienda la plana a Malló:
El Estado judío no habría nacido sin la expulsión de 700.000 palestinos. Así pues, había que expulsarlos. No había otra opción que expulsar a la población. (...) Tampoco la gran democracia estadounidense se podría haber creado sin la aniquilación de los indios. Hay casos en que el buen fin general justifica los actos implacables y crueles que se cometen en el curso de la historia.

Jordi Panyella, criada mediática de la oligarquía local.
Véase, en cualquier caso, cómo emerge de forma casi instintiva la transversalidad de Malló, es decir, de un supuesto discípulo "izquierdista" del genocida Lluís Companys, héroe nacional de Catalunya. Quizá Malló no leyó, y ya parece demasiado tarde para volver a la facultad, La élite de poder de Wright Mills. En realidad, ninguna de las oligarquías burguesas erigidas a su imagen y semejanza, excepto la judía, puede desde la caída de Berlín pretenderse genuinamente nacionalista. Su nacionalismo es siempre una impostura. Y ello por las mismas razones que no puede existir en el occidente antifascista una auténtica izquierda. La izquierda radical, entendida como oposición a la oligarquía sionista (=mundialista), será nacionalista o no será. Y el nacionalismo "de verdad", el popular pero no antifascista, debe ser "de izquierdas" en la medida en que se identifique con el pueblo, antítesis política de la oligarquía, y por tanto, en la medida en que su no-antifascismo no le haya de condenar al corralito de las extremas derechas gentiles (léase: al culo del mundo). El presunto izquierdista Malló, el coco de la derecha católica catalana, se nos descubre así, de repente, como un fan de los USA, es decir, de la Mayoría Moral, del denostado Burgués que, en su forma autóctona conservadora, el escritor había pateado con fruición; corrige Malló, en suma, al Papa... con Calvino. Pero Estados Unidos no es una nación, sino la base material, la substancia multicultural y multirracial en que se sustenta la oligarquía transnacional, pues también la burbuja financiera ha de tocar tierra en algún sitio. Necesita carne y sangre, trabajo, gente... Para las oligarquías locales, la auténtica "patria" es EEUU, pero no como nación, sino precisamente como fábrica de mestizos obamas y negación de la nación. La oligarquía catalana devino, tras el pacto oligárquico PSUC-Lliga de los años 60, traidora por esencia. Y Malló tenía que volver al catalanismo tripartito en 2005 -cuando sus amigos recién se habían encaramado al gobierno- por las mismas razones que en 2000 atacaba el "catalanismo católico" pero se delataba a la par con mecánicas alabanzas pro yanquees. Su catalanismo es oligárquico, es antifascismo ergo sionismo; nada hay, en el Oriol Malló del "Avui", de patriota catalán, al igual que en Antonio Morillas (AGON), su inverso simétrico y ejemplar paradigmático, nada puede haber de patriota español. No tienen ya patria las personas "inteligentes", "listas"... Son chatos candidatos a la oligarquía. Como ellos, centenares de miles de periodistas, políticos, académicos, intelectuales, artistas, funcionarios, abogados, jueces...

Por un nuevo nacionalismo

En el siglo XX sólo ha existido un verdadero nacionalismo opuesto al nacionalismo judío, a saber, el nacionalismo alemán, que cayó vencido en 1945 bajo el peso aplastante de una alianza mundial concitada por aquél. De ahí la importancia de analizar los puntos de contacto entre nacionalsocialismo y sionismo, porque la derrota del nacionalismo alemán y, con ella, las claves simbólicas del siglo XXI, hállanse sumergidas en ese entresijo oscuro, paradójico, escandaloso, aparentemente contradictorio pero en realidad iluminador, de la confluencia entre nazis y sionistas. El ideólogo semioficial del nazismo afirma:
El sionismo debe ser vigorosamente sostenido a fin de que un contingente anual de judíos alemanes sean llevados a Palestina (Rosenberg. A., Die Spur des Juden im Wandel der Zeiten, Munich 1937, p. 153).
Y Reinhardt Heydrich añade:
Nosotros debemos dividir a los judíos en dos categorías: los sionistas y los partidarios de la asimilación. Los sionistas profesan una concepción estrictamente racial, y, para la emigración en Palestina, ayudan a edificar su propio Estado judío. Nuestros mejores votos y nuestra buena voluntad oficial van con ellos.
El nacionalismo alemán colapsa precisamente cuando, vehiculado por el antisemitismo cristiano, hace suyo el ideario nacionalista judío, es decir, el racismo. La forma en que el nacionalismo alemán se convierte en una inversión simétrica del nacionalismo hebreo es el nacionalsocialismo con su idea de la raza superior, remedo del "pueblo elegido". Se trata de un "verdadero nacionalismo", ciertamente, y sólo por ese motivo tenía que ser destruido en tanto que adversario irreductible del sionismo, pero de un "verdadero nacionalismo" en el sentido hebreo del término, no en el sentido germánico ("Prusia"). El nacionalsocialismo traiciona la cultura alemana moderna, el "proyecto prusiano", y con ello convierte la Revolución Nacional, que debía haberse basado en la tradición filosófica griega de pensamiento e institución, en un fenómeno étnico, endogámico, autista, al que únicamente le quedará la baza de imponerse militarmente batallando contra el resto de los pueblos europeos. El nacionalsocialismo es antipolítico. Heidegger intentará "corregir" este "error" racista y antisemita del movimiento nazi entendiendo que sus elementos fascistas (el nacionalismo revolucionario) constituían un valor político genuino, pero la lógica interna del racismo, una vez adoptado, conducirá inexorablemente a la derrota de Alemania y a su desaparición como nación. Desde entonces, se extinguen las patrias en el hemisferio occidental. El nacionalismo alemán, el postrero nacionalismo, no existe yaSólo Israel es todavía una (anti)nación. Las subplataformas oligárquicas, europea, alemana, francesa, española o catalana, representan meros escalones inferiores sucesivos de la oligarquía transnacional y laboran al servicio del sionismo, es decir, del nacionalismo judío de extrema derecha, con los EEUU como caballo de batalla. Ésta es la coyuntura histórica y el lugar (Cataluña, España) en  que debemos desarrollar la tarea crítica (filosófica) y la correspondiente acción política.

El concepto de un nacionalismo revolucionario (=de izquierdas) identifica, pues, la única alternativa a la oligarquía transnacional, globalizadora, liberal, capitalista..., pero, se dirá: ¿qué nacionalismo? ¿Español? ¿Catalán? Todas éstas son cuestiones que parecen fuera de lugar una vez rotos los contextos oligárquicos del discurso, los códigos simbólicos del poder, temáticas contaminadas, envenenadas desde la raíz, en definitiva: callejones sin salida políticos.

Nos remitimos de nuevo al "Decalogo contra el catalanismo oligárquico". 

NACIONALIDAD HISPÁNICA (!no "española"!) es la respuesta. El Estado Hispánico como meta europea e iberoamericana de un NACIONALISMO genuino, esencialmente REVOLUCIONARIO, que rechaza el paradigna racial hebreo pero oponiendo "la patria" a "la oligarquía" en calidad de socialismo popular radical, autoconsciente y axiológico, allende el sionismo (tanto por lo que concierne a su falso universalismo cuanto a su encubierto racismo) y, consecuentemente, en defensa de todas las naciones de la tierra excepto EEUU-Israel. Si el catalanismo -la oligarquía local- debe ser criticado, desacreditado y políticamente erradicado como la peste bubónica, no lo será por un universalismo internacionalista, ni por cualesquiera de los españolismos sionista-liberales (PP, C's, UPD), sino por un nacionalismo de nuevo cuño que haya superado todas las trampas simbólicas con que la ideología oligárquica neutraliza de antemano a sus posibles adversarios.

Nota (16/8/2012): hemos tenido en cuenta las observaciones del propio Oriol Malló para corregir la primera edición de este texto. Véase:

http://nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2012/08/oriol-mallo-reconoce-el-acierto-de.html

DOCUMENTOS ANEXOS

http://paper.avui.cat/article/societat/176405/neonazis/la/llibreria/kalki/aniran/preso.html

14 DE JUNIO DE 2010
ELS NEONAZIS DE KALKI ANIRAN A LA PRESÓ
Jordi Panyella

El braç ideològic -per dir-ne d'alguna manera- del neonazisme a Catalunya haurà de passar un temps a la presó després que la secció desena de l'Audiència de Barcelona els ha condemnat a penes d'entre dos anys i mig i tres anys i mig de reclusió. Els condemnats són Ramón Bau, president del Cercle d'Estudis Indoeuropoeus (CEI), Óscar Panadero, propietari de la llibreria Kalki on es venia material d'exaltació neonazi, Juan Antonio Llopart, propietari d'Ediciones Nueva República, i Carlos García, autor d'articles de clara connotació racista.
Durant el judici, celebrat el mes de març passat, els acusats van reconèixer la seva militància en la ideologia nazi però van negar fer una exaltació de conductes racistes. El mateix Bau, per exemple, es va definir com un "fanàtic del nacionalsocialisme". Ara ha estat condemnat per un delicte de difusió d'idees genocides, un altre d'associació il·lícita i per provocar l'odi contra minories per motius de discriminació.
La sentència, que no és ferma, suposa un precedent important per al nou judici que ha d'afrontar l'ultra Pedro Varela. El propietari de la llibreria Europa s'enfrontarà a una petició de quatre anys de presó pels mateixos fets de la llibreria Kalki ara condemnats.

Artículo de incitación al odio publicado por el "Avui" un año antes:

http://hemeroteca.cdmae.cat/jspui/bitstream/65324/10186/1/20050630MAE-AVU-III.pdf

Mierda pseudo periodística del "antifascista" Panyella:

http://www.antifeixistes.org/arxiu/Reve4691.pdf

DELICTES CONTRA ELS DRETS FONAMENTALS

El "socialpatriota"

El propietari de l'editorial intervinguda és un personatge amb una estreta i dilatada vinculació als moviments feixistes

Jordi Panyella
BARCELONA

Juan Antonio Llopart, el propietari de l'editora Ediciones Nueva República, intervinguda pels Mossos d'Esquadra, no és un personatge qualsevol. Si més no, a ulls dels seus seguidors, és un "socialpatriota", un "camarada" que, per exemple, es va batre amb honor en un debat celebrat l'any passat a Canal 9 sobre estrangeria i on els seus adversaris de plató eren, entre altres, immigrants que, segons els amics de Llopart, van "fer victimisme per presentar-nos com a indesitjables". Llopart va assistir a aquest debat en condició de secretari general del Movimiento Social Republicano, que no és altra cosa que un llop amb pell d'ovella, una associació neofeixista que en els seus escrits de cara al públic fila molt prim per no traspassar la ratlla de la il·legalitat, la mateixa estratagema que fan servir, per exemple, els seus coreligonaris de Plataforma per Catalunya, l'organització dirigida per l'ultra vigatà Josep Anglada.
L'activitat social i política de Llopart és constant i alterna la presentació de les darreres novetats de la seva editorial, ara clausurada, amb l'impuls de la seva formació. En aquest sentit, Llopart va ocupar el número quatre de la candidatura que el Movimiento Social Republicano va presentar a Sabadell en les últimes eleccions municipals. Un dels lemes era Per un millor control de la immigració.
Algunes fonts vinculen l'editor a l'organització d'ultradreta Alternativa Europea. El fet és que des de la pàgina web d'aquesta associació hi ha enllaços directes al Movimiento Social Republicano i a Ediciones Nueva República. Fent un ràpid cop d'ull a les pàgines web d'aquestes organitzacions i editorials, queda clar que si no formen part del mateix entramat, les seves relacions són més que cordials. Un exemple, el fax de Movimento Social Republicano i de l'editorial és el mateix.


'L'ESCLAT' I L'INSULT A PUJOL


La pàgina web de l'editorial continuava ahir operativa i seguia oferint tot el catàleg de llibres i revistes que edita o distribueix Llopart. Una d'aquestes revistes és L'Esclat, publicació que en la seva versió a Internet té un apartat on fa una crida a la solidaritat amb els "patriotes catalans" de l'extingida Milicia Catalana condemnats per "defensar Espanya". La revista també té un racó suposadament poètic on es poden llegir dos versets dedicats al president de la Generalitat, Jordi Pujol, on és qualificat de "lladre" i "estúpid".

Diari Avui, 11-7-03

La versió digital d'una de les revistes editades per Llopart obre un compte corrent a favor dels imputats

Els detinguts per difondre el nazisme queden en llibertat amb càrrecs

SOS Racisme demana "contundència" judicial en el cas

L. Nicolás / J. Panyella BARCELONA

Els dos detinguts per difondre ideologia nazi van quedar ahir en llibertat amb càrrecs després de prestar declaració davant del jutge. Òscar Panadero, de 26 anys, i Juan Antonio Llopart, de 40, estan acusats d'un delicte contra els drets fonamentals i les llibertats públiques garantides per la Constitució i d'un delicte de genocidi -recollits en els articles 510.1 i 607.2 del Codi Penal- com a responsables d'una llibreria i una editorial on els Mossos d'Esquadra van confiscar milers de llibres i altres productes d'inspiració feixista.
Actualment, el cas està en mans de tres jutjats: el de Sant Feliu de Llobregat, que va autoritzar l'entrada i escorcoll a l'editorial Ediciones Nueva República de Molins de Rei, al domicili de Llopart a Creixell i a la llibreria Kalki de Barcelona; el del Vendrell i el número 2 de Barcelona, on van passar a disposició judicial Llopart i Panadero, respectivament.
Després de fer-se pública l'operació, SOS Racisme -que té la seu molt a prop de la llibreria regentada per Panadero- va difondre un comunicat on va assenyalar que espera la mateixa "contundència" judicial que en el cas de la llibreria Europa, on l'ONG es va presentar com a acusació particular, "per acabar amb la sensació d'impunitat que té la ciutadania davant les actuacions d'aquests grups d'extrema dreta". Per SOS Racisme, aquesta operació policial suposa un "pas petit però significatiu a favor de la convivència i la llibertat".
En canvi, en la versió digital de la revista L'Esclat, que també edita Llopart, es va anunciar l'obertura d'un compte corrent a favor de l'Editorial Nueva República i la llibreria Kalki -que ahir continuava tancada- "per ajudar els camarades que en aquests moments es troben sense cap possibilitat econòmica" després de "l'espoli de la dictadura". En l'escrit també es destaca que "guanyar avui aquesta batalla és indispensable com a defensa en el futur d'altres iniciatives".
En la pàgina web del Círculo de Estudios Indoeuropeos (CEI) hi ha un missatge on s'adverteix que el portal ofereix la informació mínima ja que "després de les actuacions contra Ediciones Nueva República ens trobem que ja no sabem què és legal a Espanya i què no ho és". El CEI, que diu estar en "un moment d'indefensió", parla de la legalitat de la ideologia nacionalsocialista i dels llibres editats per Llopart i es refereix a "les pressions dels grups de poder sionistes i capitalistes" per explicar les actuacions judicials.




DOS DETINGUTS PER UN DELICTE CONTRA ELS DRETS FONAMENTALS I LES LLIBERTATS PÚBLIQUES GARANTIDES PER LA CONSTITUCIÓ ESPANYOLA I PER UN DELICTE DE GENOCIDI-S'han fet tres entrades als domicilis dels detinguts i s'han comissat milers de llibres. -Convocatòria per mostrar el material sostret a les 11:00 hores (Edifici de Direcció General, Passeig Pujades 9-13) -

-S'adjunten fotografies-

Data: 09/07/2003

La Policia de la Generalitat-Mossos d'Esquadra de la Divisió d'Informació de la Comissaria General d'Investigació Criminal de Barcelona va detenir ahir Juan Antonio L.S, de 40 anys d'edat i veí de Creixell, i Òscar P.G, de 26 anys d'edat i veí d' Olesa de Montserrat, com a presumptes autors d'un delicte contra els drets fonamentals i les llibertats públiques garantides per la Constitució espanyola i per un delicte de genocidi.

Les investigacions es van iniciar a finals d'any en tenir coneixement que, a través de les pàgines webs d'una llibreria de Barcelona i d'una editorial amb seu a Molins de Rei, es distribuïen llibres i altres productes d'ideologia nacional-socialista. D'altra banda, cal fer esment que, a través de la llibreria situada al centre de Barcelona, al carrer de l'Argenter, es venien i distribuïen els llibres editats per aquesta editorial.

Amb les investigacions s'arriba a establir que hi ha un vincle professional, una relació comercial entre els detinguts, ja que existeix una dinàmica de treball i una distribució acurada dels productes de manera continuada.

Mitjançant una interlocutòria emesa al Jutjat de Sant Feliu del Llobregat, es va autoritzar l'entrada i escorcoll al domicili de Juan Antonio L.S al municipi de Creixell, a l'empresa editorial de Molins de Rei (editorial encarregada de la publicació i distribució dels llibres comissats i propietat de Juan Antonio L. S) i a la llibreria del carrer de l'Argenter de Barcelona, regentada per Òscar PG.

Les detencions es van efectuar ahir durant les entrades als diferents domicilis i seus socials esmentades anteriorment. Juan Antonio L.S va ser detingut al seu domicili de Creixell, mentre que Òscar PG va ser detingut a la llibreria de Barcelona.
Durant les entrades s'han pogut comissar milers de llibres, així com cintes de vídeo, revistes, fanzines i banderes.

Els mossos treballen analitzant el contingut del llibres i el material comissat i no donen per tancades les investigacions iniciades.

Els detinguts passaran durant les properes hores a disposició judicial. El detingut veí de Creixell ho farà davant el Jutjat d'Instrucció del Vendrell, mentre que el detingut a Barcelona ho farà davant el Jutjat d'Instrucció en funcions de guàrdia de Barcelona.


Àrea de l'Oficina del Portaveu
Barcelona, 9 de juliol de 2003


2 comentarios:

Oriol Malló dijo...

No puedo estar más de acuerdo con tu crítica. Como autor de aquel libro, y ya muy lejos de Cataluña y el catalanismo, el punto clave que convierte En Tierra de fariseos en un ensayo fallido es la incomprensión que tenía yo en aquella época que la ruta del catalanismo era el sionismo y su proyecto racista. Aún no había conocido Israel ni había estudiado en serio el fenómeno del nacionalismo judío y su mezcla de plataforma neocolonial, egregación racial y fantasías darwinistas, victimistas y religiosas que hoy, como triunfal madeja de poder, asume casi todo el catalanismo en forma harto previsible.

Gracias por este texto que revela una severa falla de origen en mi libro pero como dice el refrán sabe más el diablo por viejo que por sabio y lejos del laberinto español el cul-de-sac mimético del catalanismo y el españolismo, rehenes ambos de Bruselas y las redes imperiales que se mueven entre Washington y Tel Aviv, se entienden mejor las cosas. Entre el neoaznarismo, el neopujolismo y los 100 mil hijos de San Luís que hoy predican la destrucción del estado y las conquistas sociales en favor del capital financiero queda claro que solo hay un Dios. una linea y una razón psicótica que alimenta el engranaje de esta destrucción; el peligroso triunfo del sionismo como expresión final y depurada del capitalismo en el siglo XXI.


PD Del famoso artículo del 2005 poco hay que decir la misma chusma neoliberal es De Azúa que Vicent Sanchís. El mismo odio al mundo real los une. Virtudes de la gran crisis. los opuestos se unen y el resto descubrimos que son lo mismo: el enemigo de siempre..

ENSPO dijo...

Gracias por tu respuesta, Oriol, una genuina prueba de nobleza y honestidad. Muy pocos reconocen actualmente fallos o limitaciones en su actividad pública, profesional o política (una actitud que debería ser más natural y habitual pero que no lo es en una sociedad donde el modelo "subjetual" es Yahvé, el gran prepotente).

Tu libro "En tierra de fariseos" sigue siendo una obra genial, cuya lectura obligada recomendamos a todos los seguidores de este blog. La crítica del catalanismo católico desplegada en dicha investigación ideológica de primera magnitud permanece, en efecto, vigente, y sólo se podría, a estas alturas, cuestionar las opciones supuestamente alternativas que en el texto parecen apuntar hacia un mundo americano "más libre".

Ese mundo cuya "verdad", empero, desde el año 2000 hemos podido conocer hasta el hartazgo.