lunes, octubre 07, 2019

FUNDAMENTOS RACIONALES DE LA TEORÍA DE LA CONSPIRACIÓN













Cuando leo los sesudos ensayos sobre la historia del antisemitismo, siempre encuentro a faltar una cosa: la refutación de las críticas que los más grandes espíritus de la humanidad han realizado al judaísmo. Éstas se despachan como "antisemitismo", con lo cual se pone el carro delante del caballo. Si dichas críticas fueran ocasionales y aisladas, podrían explicarse en términos de una patología individual, pero no ocurre así. Se trata de críticas reiterativas, unánimes y coincidentes en el fondo. Además, en algunos casos se corresponden con aquello que, tan despectivamente como el antisemitismo, una enfermedad, un delito incluso, se desecha como "teoría de la conspiración". Nadie puede pretender que el alemán Max Weber, padre de la sociología moderna y criticado en algunos casos por su "filosemitismo" (así lo tiene considerado Heidegger), sea un antisemita encubierto. Pues bien, cuando Weber intenta resumir los rasgos fundamentales del judaísmo, aquéllo que lo define, aparece el núcleo racional esencial de la denominada teoría de la conspiración. Veamos su escrito El problema sociológico de la historia de la religión judía:
La mejor forma de comprender el problema peculiar del judaísmo desde el punto de vista sociológico y de historia de las religiones es compararlo con el sistema de castas indio. Pues, desde el punto de vista sociológico, ¿qué eran los judíos? Un pueblo paria. (...) Las diferencias respecto a los pueblos paria indios radican en el caso del judaísmo en estas tres importantes circunstancias: 1/ El judaísmo era (o más bien llegó a ser) un pueblo paria en un entorno sin castas. 2/ Las promesas de salvación, en las que se anclaba la separación ritual del judaísmo, eran absolutamente diferentes que las de las castas indias. Para las castas indias... la recompensa de un comportamiento ritualmente correcto, es decir, conforme a la casta, era el ascenso en el curso de los renacimientos dentro del sistema de castas del mundo concebido como algo eterno e inalterable. (...) Para el judío la promesa era absolutamente opuesta: el orden social del mundo estaba transtornado, representaba lo contrario de lo prometido para el futuro y debía volver a verse transtornado, de manera tal que al judaísmo volviera a corresponderle su puesto de pueblo de señores. (...) Todo el comportamiento de los antiguos judíos estaba determinado por esa concepción de una futura revolución social y política conducida por dios.
Fuente: Ensayos de sociología de la religión III, Madrid, Taurus, 1988, pp. 19-20. Véase también: Sociología de la religión, Madrid, Istmo, 1997, pp. 441-442.

Estamos, claramente, ante una ideología judía de ultraderecha de carácter racista, supremacista y genocida.


Pues debe quedar claro que esa "revolución" no trae la liberación de la humanidad, sino el dominio de "los judíos". La llegada del mesías, esperado por los rabinos fundamentalistas como su más señalada escatología, está en relación con la consumación de un proyecto de dominación de los restantes pueblos del mundo, el sentido de cuya existencia consiste supuestamente, como afirma el rabino-jefe sefardita de Israel Ovadia Yosef, en servir a los judíos en calidad de animales que trabajan, con toda naturalidad, para sus dueños.


A los gentiles que quieran salvarse sólo les queda la conversión al judaísmo, que es lo que están haciendo las élites burguesas de todo el mundo occidental, mientras "sacrifican" a sus propios y respectivos pueblos. El acceso a la oligarquía está condicionado, sin embargo, como requisito excluyente, a la posesión de riqueza, signo de elección divina. De ahí el ansia insaciable de robar dinero que manifiestan los políticos oligárquicos: su "elección" está en juego. Porque el judaísmo no es una raza, sino una ideología. Y ya dije en este sitio que los judíos no eran ricos, sino que los ricos se convertían al judaísmo, siendo éste el misterio del capital que atesora la oligarquía. El judaísmo sería algo así como el "pueblo de los ricos" que sometería al resto para 1/ instaurar una sociedad de castas y 2/ detener la historia congelando en el tiempo dicha relación jerárquica.


El "progreso" consiste, pues, en avanzar hacia el "reino de Dios", gobernado por el Mesías judío, es decir, la Gobernanza Mundial de la Alta Finanza (por cierto, exactamente aquéllo que Hitler pronosticó). De ahí la extraña ---y angustiosa--- combinación de desarrollo capitalista/tecnológico y paulatina depauperación de las condiciones democráticas, sociales y laborales, enderezada hacia la más descarada esclavización moral, mental y material de las masas. Fenómeno que observamos desde el fin de la modernidad (proyecto emancipatorio universal) y el auge del neoliberalismo en los años 80 del siglo pasado. El "progreso" redúcese así al hecho de que la oligarquía se hace cada vez más rica y los trabajadores cada vez más pobres. Semejante saqueo se nos presenta como cosa de teoría económica "moderna", aderezada de ecuaciones matemáticas, cuando no es más que mitología judaica.


LAS PROFECÍAS/ PLANES DE LA ULTRADERECHA JUDÍA


Los pueblos gentiles del mundo tenemos por delante un horizonte muy sombrío si no empezamos a entender lo que está pasando realmente y abandonamos de forma inmediata el imaginario del antifascismo que ampara las fechorías de los oligarcas. Acusar a la oligarquía de "fascista", la principal tarea de esa izquierda nauseabunda que los ultras judíos tienen comprada, sólo refuerza y convalida el imaginario oligárquico.


La ultraderecha judía nos conduce hacia un exterminio, hacia un genocidio, pero cualquiera que lo denuncie será acusado, en efecto, de "nazi". Dicha etiqueta define el estigma contemporáneo por excelencia. Los nazis son los nuevos parias. Intocables. Sabemos que lo único que no puede ser criticado en nuestra "democracia" oligárquica, donde existe una presunta "libertad" absoluta de pensamiento y expresión, es curiosamente la narración del Holocausto y su ideología correspondiente. Y sabemos también que, en una sociedad secular, el mal absoluto se identifica con un verdadero "demonio", Adolf Hitler, porque, se nos dice, quiso exterminar a los judíos. Nada ha contribuido tanto, sin embargo, a la impunidad de la oligarquía, a su blindaje legal poco menos que absoluto, como la Shoah. Si no existiera la Shoah, habría que inventarla. Algunos historiadores afirman que es una exageración en la que se minimizan otros genocidios, pero, claro, inmediatamente son silenciados, criminalizados e incluso encarcelados, cuando no agredidos... En todo caso, no existe libertad de investigación ilustrada y secular al respecto; y tal dogma constituye el único tema tabú ---sagrado--- en un sistema político individualista y relativista que pretende haberlos superado todos e incluso niega el concepto mismo de verdad. Excepto, claro está, la verdad del Holocausto. Adivinen el motivo.


La crítica del judaísmo está, pues, prohibida. Nazi es aquél que osa cuestionar el proyecto ultraderechista judío de dominación mundial. El fundamento de esta criminalización es la narración oficial del Holocausto, cuyo cuestionamiento está tipificado en el código penal y establece que todo ataque al imaginario sagrado del poder oligárquico es nazismo y éste, a su vez, el mal radical.


HACIA EL EXTERMINIO DE LA HUMANIDAD SOBRANTE


En estos momentos nueve banqueros controlan flujos de capitales de 700 billones con b de dólares, diez veces el PIB mundial, mientras 19.000 niños perecen al día de hambre y miseria; y 13 millones de personas cada año por las mismas causas. Suman en total 1000 millones de personas exterminadas, puesto que sus muertes eran evitables, desde el final de la Segunda Guerra Mundial.


Los banqueros en cuestión, empero, son casi todos clanes judíos y fundamentalistas judeo-evangélicos (sionistas cristianos) y, en consecuencia, "víctimas del nazismo". Estas mismas "víctimas" nos hacen llegar el mensaje de que "no hay dinero" y de que el peor crimen de la historia ha sido el exterminio de 6 millones de judíos a manos del “demonio-Hitler”. Pero todos sabemos que hay dinero y, por tanto, que quienes fallecen están siendo asesinados en masa. Mientras esto sucedió en el Tercer Mundo nadie, o casi nadie, movió un dedo, pero la máquina de picar carne oligárquica ha puesto sus manazas sobre Europa/Norteamérica y ya habla de que "los jubilados viven demasiado", de que "sobra mano de obra", de que "dejemos nuestras propiedades en herencia a los inmigrantes", etc. La oligarquía promueve todo tipo de conflictos en el seno de nuestra sociedad (hombres vs. mujeres, autóctonos vs. inmigrantes, cristianos vs. “moros”, independentistas vs. españolistas, etc.). La gente está en el paro o, si trabaja, ya no llega a final de mes. Aparece sin bochorno trabajo el fenómeno del semi-esclavo (horas extras sin cobrar, pagar para poder trabajar) y la cosa avanza rápido en la dirección de la historia ("progreso") que hemos explicado basándonos en Max Weber. El sistema de la seguridad social va a ser abolido, lo quieren hacer entrar en bancarrota metiendo en Europa a millones de inmigrantes depauperados (que los propios oligarcas mantienen en la indigencia en el Tercer Mundo como ejército de reserva), pero siempre por motivos "humanitarios". Tiernas sensibilidades las suyas que, curiosamente, mientras recogen basura en las calles para sobrevivir después de 40 años de trabajo, no alcanza a los abuelos europeos.


Es necesario ser un absoluto cretino o un cobarde para no ver lo que está sucediendo y cuál es el destino que nos espera a la mayoría de los pueblos si no reaccionamos proclamando la verdad o apoyando a quienes la proclaman en primera línea de combate. Pero la gente teme ser tildada de "nazi". Prefiere cerrar los ojos antes que gritar: ¡el rey está desnudo!


Aunque mejor sería afirmar: el rey-oligarca tiene el cuerpo entero cubierto de sangre sacrificial; y clama quejoso por el "genocidio de los judíos" mientras practica descaradamente la "esclavización progresista" de la economía neoliberal y "exterminio democrático" de las intervenciones militares en defensa de los "derechos humanos". ¿Hasta cuándo?


Por una izquierda nacional. Por la patria, el pan y la justicia. En pie las naciones frente a la oligarquía genocida.

Jaume Farrerons

Versión definitiva publicada en Facebook el 4 de abril de 2018




martes, octubre 01, 2019

ERRORES DE HITLER













Me pregunta Franco Luna por los errores de Hitler. Le hice un esbozo rápido que quizá os pueda interesar. Saludos.

Errores de Hitler.

La lista sería larga. Citaré algunos.

El primero y fundamental, imputable también al fascismo, fue su pacto con la derecha y la represión del ala nacional-revolucionaria del NS. A partir de ahí Alemania dejó de representar una opción política y el destino del nacionalsocialismo quedó en manos de la pericia militar y del reaccionario Estado Mayor prusiano. Hitler llegó a dar soporte a movimientos conservadores que él mismo despreciaba y que reprimían a las fuerzas más NR en sus respectivos países. Un ejemplo típico es el apoyo al vomitivo dictador rumano Antonescu contra la Guardia de Hierro.

El segundo error es el racismo y el supremacismo germánico, que acentuó los rasgos anteriores. Alemania no podía inspirar simpatías ni exportar su ideología porque sólo los alemanes o nórdicos o arios, con exclusión de los otros pueblos, eran los depositarios del ideario NS, muy parecido en este punto a la doctrina judía del "pueblo elegido". El NS, en función de tales prejuicios, despreció al pueblo ucraniano, que era eslavo e "inferior" (algo absurdo) y al que pretendía colonizar, factor político determinante de la derrota alemana en Rusia. De todo ello derivó, a la postre, el hundimiento del Tercer Reich.

Hitler, en tercer lugar, admiraba apasionadamente a Inglaterra y anhelaba la guerra occidentalista contra la URSS por idénticos motivos: raciales y burgueses derechistas, a pesar de que sólo manteniendo la alianza con Stalin tenía alguna posibilidad de estabilizar el dominio nazi en Europa y consolidar una superioridad tecnológica que la Universidad alemana ya disfrutaba y era muy capaz de aumentar hasta conseguir, con el tiempo, el dominio total sin necesidad de disparar un tiro.

En cuarto lugar, Hitler fundó un caudillismo excesivo, se negó a formalizar una doctrina nacionalsocialista con el único fin de tener las manos completamente libres en términos políticos y estratégicos; y centró el NS en su figura personal (no en las ideas), de manera que en el momento en que se deterioró mental y físicamente no había herederos, ni directrices claras, ni nada (y así siguen los nazis). Y cuando finalmente murió, Hitler no dejó una fundamentación doctrinal que permitiera reconstruir el fascismo tras la derrota militar alemana. El NS resumíase en un "hitlerismo", algo limitadísimo porque ningún hombre es infalible, mucho menos eterno. La cosa llega al ridículo cuando se le venera casi como a una divinidad. Tales tendencias no hacen más que abundar en todos los errores del Führer, en lugar de corregirlos.

Hitler, en quinto lugar, incurrió en un antisemitismo vergonzante, de raíz judeo-cristiana pero "invertido" o vuelto contra los propios judíos. Una fobia que no respetaba ni siquiera a mujeres y niños, algo horrible y anti-alemán, lo cual le condujo a perpetrar crímenes de lesa humanidad que, aunque exagerados por los vencedores, son en parte reales e incuestionables y han resultado decisivos a la hora de deshonrar el movimiento NS ante los ojos del mundo. Por no hablar de la propia Alemania, que nunca podrá ya levantar cabeza ni defender un "nacionalismo" sin complejos, ni siquiera un mero nacionalismo burgués o "democrático". Alemania da mucho miedo y esto podría haberse evitado aplicando los preceptos de una ética fascista del honor que Hitler se saltó a la torera haciendo exactamente lo mismo que les criticaba a sus enemigos (la "barbarie" bolchevique fue muchas veces superada por la "barbarie" nazi del pueblo más civilizado o culto del planeta).

Podría continuar, pero los expuestos me parecen motivos suficientes como para evitar caer en una suerte de canonización irracional de este dirigente político. Espero que sirva de algo.

Saludos cordiales.

Jaume Farrerons

Publicado en Facebook el 10 de mayo de 2016. 

https://www.facebook.com/search/top/?q=jaume%20farrerons%20errores%20de%20hitler&epa=SEARCH_BOX

lunes, septiembre 30, 2019

LA POLÉMICA: ¿QUÉ SIGNIFICAN EN MI BOCA LAS PALABRAS "NAZI" O "FASCISTA"?













En este sitio, y por lo que a mí respecta en general, dichas palabras tienen un significado principal y otro secundario. El principal es que son etiquetas con que el sistema oligárquico ---el dispositivo de dominación mundial más criminal de la historia--- estigmatiza a sus enemigos para deshumanizarlos antes de exterminarlos social, mental e incluso físicamente. Yo he sido víctima de este mecanismo por defender los derechos humanos de los presos en las cárceles catalanas y lo conozco muy bien, no sólo en la teoría, sino también en la práctica.

SIGNIFICADO PEYORATIVO COTIDIANO

El significado secundario es aquello que podríamos denominar un insulto y remite a la "extrema derecha", skin-heads y demás escoria que yo no dejo de condenar y con la que no me he identificado nunca.

Así que, cuando me preguntan, "pero, ¿usted es nazi?", quiero que la cosa quede ya meridianamente clara:

Me identifico, ante todo, con los millones de personas que han sido exterminadas acusadas de "fascistas" (o "nazis"). Son las víctimas por excelencia, porque no han sido redimidas ni parece que vayan a serlo jamás. Incluyen a mujeres, ancianos, niños y bebés, sobre todo del pueblo alemán, pero también palestinos y de otras etnias como los civiles japoneses "vaporizados" en el genocidio de Hiroshima y Nagasaki.

Y los más olvidados de todos: los prisioneros militares alemanes, últimos de los últimos en la lista de las víctimas, enterrados sin identificar. Porque en Alemania está prohibido abrir las fosas donde yacen esos cientos de miles de cadáveres de personas que fueron asesinadas una vez ya desarmadas por las fuerzas militares progresistas, liberales y democráticas.

Pero resulta que yo ---como ustedes y como cualquier persona moral y mentalmente sana--- me identifico siempre, siempre, siempre con las víctimas, no con los asesinos. Juzguen ustedes, pues, en buena lógica, cuál es mi deber.

Así que debo construir y construyo una frase aparentemente incongruente, pero que ustedes ---amigos de mi página--- ya están en condiciones de entender: "me identifico con el fascismo en la medida en que me identifico con las víctimas y sólo en ése".

Ahora ya me pueden echar los perros.

LA INCÓGNITA DEL TERCER SIGNIFICADO

Ahora bien, hay un tercer significado, que podríamos denominar "histórico" o "historiográfico" "objetivo", de "nazi" y "fascista" o "fascismo".

No emito juicio alguno sobre el fascismo histórico "real" ---el señalado tercer significado posible de dichos vocablos--- porque actualmente no existe libertad de investigación, opinión o expresión y, por tanto, todo lo que se diga u omita al respecto está ya condicionado por dicho factor liberticida.

Cuando los vencedores de la IIGM ---unos abyectos asesinos genocidas--- nos dejen opinar libremente sobre el nazismo o el fascismo, sólo entonces diré yo lo que tenga que decir sin miedo a ser encerrado en una prisión por mis ideas u opiniones o por mi voluntad de expresar y comunicar a otras personas aquello que considere honradamente la verdad.

Con todo, ya he publicado aquí algunos pareceres que, en el límite de la legalidad, permiten anticipar que "mi opinión" sobre el nazismo hitleriano ---sin negar su carácter de régimen genocida, no así el fascismo--- se encuentra en las antípodas de la versión canónica y oficial, porque pienso y afirmo, sin entrar ahora en más detalles, que quienes vencieron en la II GM fueron ---y son--- "todavía más" genocidas que los nazis y, por si fuera poco, encima impunes y negacionistas, banalizadores o justificadores de sus horrendos delitos.

LA PREGUNTA Y SU RESPUESTA

Así que reitero mi decisión: cuando me pregunten si soy nazi, den ya por satisfecha la pregunta. No me escabullo. Creo que he dado una respuesta clara y que no me ando por las ramas. La repetiré tantas veces cuantas haga falta aunque preferiría no tener ya que hacerlo nunca más fuera de contextos estrictamente filosóficos en los que sería, sin lugar a dudas, malinterpretada de mala fe y con fines políticos propagandísticos.

Jaume Farrerons

Publicado por primera vez en Facebook el 26 de noviembre de 2018:

https://www.facebook.com/jaume.farrerons.5/posts/384739365598373



lunes, septiembre 16, 2019

EL REINO DE DIOS SERÁ PARA LOS MARIQUITAS




EL REINO DE DIOS SERÁ PARA LOS MARIQUITAS. Pasen y vean: "Y el joven, mirando a Jesús, sintió amor por él y comenzó a suplicarle que se quedara con él. Y saliendo de la tumba, se fueron a la casa del joven, pues era rico. Y después de seis días le dio Jesús una orden; y cuando cayó la tarde vino el joven a Jesús, vestido con una túnica sobre el cuerpo desnudo. Y permaneció con él aquella noche, pues Jesús le enseñaba el misterio del reino de Dios" (Evangelio secreto Marcos, fragmento que debería situarse en Marcos 10, entre las perícopas 34 y 35).

Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Evangelio_secreto_de_Marcos

Hay novedades, sin embargo, sobre el Evangelio secreto de Marcos ---considerado hasta hace poco, por buena parte de los esttudiosos, una falsificación--- que acreditarían la homosexualidad de Jesús de Nazaret. Aquí:

https://riull.ull.es/xmlui/bitstream/handle/915/12778/F_19_%282008%29_09.pdf?sequence=1&isAllowed=y

Y aquí:

https://www.abc.es/cultura/abci-investigador-finlandes-sostiene-evangelio-secreto-marcos-no-falso-201905281446_noticia.html

Por lo que respecta al misterio del reino de Dios, se aclara en el Libro del Apocalipsis, donde el redactor explica que entre los 144.000 elegidos sólo se contarán quienes no se hayan contaminado en el trato con mujeres: Apocalipsis 14:1-4: "Los ciento cuarenta y cuatro mil … que no se contaminaron con mujeres". En otros términos, sólo eunucos presentados como primicias para disfrute de Dios. Donde dice Dios debemos leer: los sacerdotes. Este es el fundamento teológico de la pederastia eclesial católica. Citaremos aquí completo el fragmento del Libro del Apocalipsis:

Después miré, y he aquí el Cordero estaba en pie sobre el monte de Sion, y con él ciento cuarenta y cuatro mil, que tenían el nombre de él y el de su Padre escrito en la frente.
Y oí una voz del cielo como estruendo de muchas aguas, y como sonido de un gran trueno; y la voz que oí era como de arpistas que tocaban sus arpas.
Y cantaban un cántico nuevo delante del trono, y delante de los cuatro seres vivientes, y de los ancianos; y nadie podía aprender el cántico sino aquellos ciento cuarenta y cuatro mil que fueron redimidos de entre los de la tierra.
Estos son los que no se contaminaron con mujeres, pues son vírgenes. Estos son los que siguen al Cordero por dondequiera que va. Estos fueron redimidos de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero.

Este fragmento, suprimido del Evangelio canónico de Marcos, permitiría explicar el misterioso pasaje (Marcos, 14, 51-52) del joven que huyó desnudo tras el prendimiento de Jesús por las autoridades romanas:

51 Pero cierto joven le seguía, cubierto el cuerpo con una sábana; y le prendieron;
52 mas él, dejando la sábana, huyó desnudo.

Los ultraderechistas católicos ---una pandilla de homosexuales reprimidos podridos de homofobia--- que se dedican a la difamación, harían bien en examinar su tu tubo rectal, no sea el caso de que lo encuentren ocupado y no precisamente por un zurullo, sino por otro tipo de "objeto". ¿Acaso un reprimido objeto del deseo?

Jaume Farrerons
Figueres, la Marca Hispànica, 17 de septiembre de 2019





sábado, septiembre 14, 2019

SÍ, SOY "NAZI-COMUNISTA"... COMO LOS FREIKORPS




La ignorancia de los (y las) fachillas cristian@s no tiene límites. Por no leer, ni siquiera se leen los libros traducidos por su maestro Ernesto Milá (los cuales, también hay que decirlo, ponen en evidencia la ideología del propio traductor, pero esa es otra historia). Obsérvese el caso de la obra de Dominique Venner Baltikum. Los Freikorps y el origen del nacional-socialismo (1918-1923). Decir Freikorps es sinónimo de nacionalsocialismo, porque esta ideología se forjó en las trincheras de la Gran Guerra, pero sólo devino en un proyecto nacional-revolucionario durante la República de Weimar y, más exactamente, en los combates míticos para salvaguardar la patria alemana machacada por el Tratado de Versalles. Supongo que nadie pondrá en duda el testimonio de Dominique Venner, cuyo trágico destino todos los patriotas conocen. Me imagino que las víboras cristianas que pretenden insultarme acusándome de "nazi-comunista" ---cuando para mí es un elogio viniendo de ellos--- no tendrán la desfachatez de montar un meme de Dominique Venner. Por si fuera poco, se verían en la tesitura de diseñar memes insultantes contra Ernst von Salomon, Ernst Jünger, Ernst Niekisch y otras figuras representativas del pensamiento nacional-revolucionario que se ganaron su doctrina en la dura praxis de las trincheras.

EL "NAZI-COMUNISMO" DE LOS NAZIS ORIGINARIOS

Página 256 del libro de Venner:
Por una extraña paradoja, los cuerpos francos que combaten a los comunistas por cuenta de los burgueses de Weimar están... más próximos a los primeros que a los segundos (sic).
¡Venner no es gay, ni está doctorado en Ciencias de la Estupidez, señora Panadero! Reconoce Venner en la misma página que la lectura principal de los Freikorps es Nietzsche, autor de El Anticristo (ibídem). El biógrafo de Rossbach, uno de los jefes más señalados de los Freikorps, caracterizá a su personal en los siguientes términos:
Su compromiso era simplemente alemán. Una pátina antibolchevique había sido lanzada sobre la empresa para enmascararla ante la Entente.
Prosigue Venner: “Comunistas y cuerpos francos tienen en común la voluntad de destruir la República de noviembre y hasta 1924 lo intentarán en diversas ocasiones. Pero nunca juntos, por suerte para la frágil democracia alemana. Es precisamente lo que lamenta Ernst von Salomon hablando a través de uno de los personajes de su novela Ciudad".

Y ahora vienen las palabras de Von Salomon, a ver qué inepto mamarracho de la extrema derecha judeo-cristiana meapilas se atreve a difamar a este héroe e ideólogo del fascismo. Allá va:
Te diré lo que debe hacerse: poner juntos a las jóvenes tropas de todos los campos (nacionalistas, bolcheviques) y, con la ayuda de estos batallones unidos, mandar al diablo a los ladrones de la gran industria y de la finanza con su corrupto séquito de cazadores de mierda y de cazadores de miel y luego establecer como ley suprema la ley de la decencia, de la camaradería. Llámalo nacionalismo o nacionalismo, no me importa en absoluto (Ernst von Salomon, La Ville, Ed. Gallimard, pp. 195-196).  
La traducción de Milá es nefasta pero el sentido general queda claro. Palabras de Hermann Göring, otro gay y ayudante del payaso Plin-Plin, supongo:
Por lo que respecta a mí personalmente, estaba dispuesto, desde el principio, a participar en cualquier revolución, viniera de donde viniera (Baltikum, op. cit., p. 257).
Cualquier revolución incluye la bolchevique: sólo excluye la reacción, el principio político defendido por Ernesto Milá que, empero, sus propias traducciones desmienten. Venner:
Esta tentación de una alianza con la Rusia bolchevique contra Occidente será ampliamente compartida por los nacionalistas alemanes” (op. cit., ibídem).
Venner cita manifestaciones muy comprometedoras de Víctor Serge, ex agente del Komintern:
El comunista ardiente y el patriota secretamente afiliado a las ligas militares están casi de acuerdo: Versalles es un nudo cancerígeno para la nación alemana. ¡Desgracia a Francia, desgracia a Polonia, desgracia, desgracia al capitalismo! La Alemania industrial y la gran Rusia agrícola pueden, salvándose a sí mismas, salvar al mundo. La santa guerra revolucionaria se convertirá en posible” (op. cit., pp. 257-258).
Cuando el comunista Karl Radek es arrestado y encerrado en la prisión de Moabit, no sólo van a visitarle a la cárcel sus correligionarios comunistas, sino también representantes de los ambientes nacionalistas. Entre ellos cabe destacar al conde Ernst zu Reventlow, quien organiza un grupo nacional-bolchevique en el que participan figuras míticas como Hans Grimm, Möller van der Brück y Ernst Jünger. 


AMIGOS NAZIS Y COMUNISTAS

El propio Reventlow expone las finalidades de este proyecto gay de ayudantes del payaso Plin-Plin:
Los nacional-bolcheviques querían la salvación de Alemania a través del ímpetu del bolchevismo, pero de un bolchevismo puesto bajo el emblema nacional y bajo una dirección nacional. Un gran número de oficiales alemanes, pertenecientes en su mayor parte a las clases más jóvenes, compartían esta tendencia. A ella se añadía un grupo de personalidades formadas en la Universidad que afirmaban saber con certidumbre, en virtud de las leyes de la lógica y de la analogía, que esta vía hubiera conducido infaliblemente a la salvación. Las cosas eran presentadas así: personalidades enérgicas pretenderían la dirección de las masas bolcheviques; con la ayuda de Moscú, hundirían al régimen de noviembre y abolirían la constitución de Weimar. Acto seguido, el pueblo sublevado, expulsará al enemigo del país” (sic).

Prosigue Venner, otro ayudante del payaso Plin-Plin ignorado por la señora Panadero:
En el momento de la ocupación del Ruhr por parte del ejército francés varios cientos de ex miembros de los cuerpos francos se unieron a las centurias comunistas que acababan de recibir la orden de alinearse en las posiciones nacionalistas y participar en la resistencia. Karl Radek dio la señal de esta orientación durante la reunión del ejecutivo ampliado del Komintern, en Moscú, el 20 de junio de 1923. Su discurso estuvo dedicado a un oficial de los cuerpos francos, el subteniente Schlageter, veterano del Baltikum y de los combates de la Alta Silesia, militante del joven partido nacionalsocialista, fusilado por los franceses por haber realizado actos de sabotaje” (op. cit., p. 259). .

Los elogios de Radek a Schlageter, un declarado fascista, son ya historia. Pero quizá lo más asombroso es que Venner, siguiendo esta línea interpretativa del genuino fascismo, tiene que reconocer la veracidad de una fuente maldita para los nazis cristianos, a saber, Hermann Rauschning, de quien transcribe las siguientes palabras puestas en boca del mismísimo Adolf Hitler.

 





































El Führer habla:
Existen más cosas que nos ligan a los comunistas de las que nos separan. Y, por encima de todo, el sentimiento revolucionario. Siempre he tenido en cuenta esto y he ordenado que los ex comunistas fueran admitidos sin problemas en el Partido. Los socialdemócratas y los sindicalistas pequeño-burgueses no serán nunca nacional-socialistas, pero el comunista lo será siempre (op. cit., p. 261). 
¡Citado por Venner! Cualquier cosa menos ser un reaccionario ultraderechista, es decir, un alguien como la autora del meme.    




¿Qué fue de la señora Panadero? Ya nadie se acuerda de ella. El tiempo pone a cada cual en su lugar.

Jaume Farrerons, la Marca Hispànica, 15 de septiembre de 2019.

Editado el 8 de febrero de 2022. 



martes, septiembre 10, 2019

EL ANTISEMITISMO ES JUDAÍSMO













EL ANTISEMITISMO ES JUDAÍSMO. Si uno apoya a Israel, cualquier pecado le será perdonado, incluso Auschwitz. Y, sobre todo, Auschwitz, que tantos beneficios ha proporcionado al sionismo. Porque si Auschwitz no existiera, ¡¡¡habría que inventarlo!!! [como en efec... ¡ejem! Dejémoslo]. El sionismo (nacionalismo judío) vive del antisemitismo y, en consecuencia, ¿por qué no habría de ser un sionista amigo de los antisemitas? Hete aquí el secreto del judeo-cristianismo, una religión a la vez judía y antisemita. ¿Qué es, en definitiva, el antisemitismo? El antisemitismo constituye el repelente social que hace las veces de frontera nacional (inexistente en la Diáspora) y le permite al judaísmo perpetuarse intacto y cohesionado en medio del líquido amniótico del cristianismo. Si matas judíos, fabricas mártires y refuerzas todos los mecanismos defensivos de la comunidad judía organizada. Al judaísmo no se le persigue, sino que se le refuta: la razón, hete aquí ---tan despreciada, y no casualmente, por los putriotas cristianos--- el gran enemigo cuya libre existencia Judea no puede tolerar. Por eso los oligarcas están liquidando, a marchas forzadas, la modernidad occidental y enderezando la proa de la historia en dirección de una nueva Edad Media. Y la primera en caer tiene que ser Europa, patria de la ilustración, de la democracia, de la tragedia. El judaísmo es cómico, antitrágico. Pero el payaso no ríe cuando llega la hora de exterminar. La gran amenaza para los nacionalistas judíos tiene un nombre: la filosofía llevada hasta sus últimas consecuencias (Heidegger), nunca, jamás, el pogrom. Que no te engañen.