en memoria de los 800.000 soldados alemanes prisioneros exterminados por los aliados occidentales

jueves, noviembre 08, 2012

Pujol suprime el enlace de la fundación homónima donde se empecinaba en su racismo



















































Artículo publicado por Jaume Farrerons en el "Diari de Girona" el 28 de enero de 2002:

http://www.adecaf.com/propis/prens/prens/hono.htm

La segunda parte de este artículo, pues obsérvese que apareció con el dígito romano (I), fue censurada por el régimen pujolista. Cualquiera puede comprobar su existencia en las hemerotecas.

El pasado mes de agosto publicábamos una entrada en este blog donde se demostró que, a pesar de sus repetidas pero falsas declaraciones públicas de arrepentimiento, Pujol sigue siendo el racista antiespañol que siempre fue:
 
Nada menos que la Fundación Jordi Pujol, o sea, el mismo Pujol auto institucionalizado y endiosado con parte del dinero que robó a todos los catalanes, reseñaba el infame libro La inmigració, problema i esperança de Catalunya como una pieza de convicción de la coherencia de su pensamiento.
 
Sabedores de la mendacidad constitutiva de los nacionalistas catalanes (quienes no hablan, antes bien mienten de forma sistemática, mientras sus cerebros calculan con deleite el dinero que van a robar mañana); conscientes, dicho sea brevemente, del eterno doble (y triple) lenguaje de CiU, levantamos acta (y copia) de aquella huella indeleble de las abominaciones xenófobas que traicionaran, hace más de medio siglo, el trasfondo putrefacto de la mente pujolista. Y, efectivamente, poco después de nuestra denuncia pública, y ante la avalancha de visitas, el link original desapareció, tal como avisamos -y temimos, de forma justificada- que podía suceder. Por supuesto, la desaparición del documento se produjo sin que esta vez mediara disculpa alguna, la cual, cierto es, sonaría ya poco creible vista la contumaz reincidencia (y prepotencia) del personaje; "se esfumó" en fin la página con el habitual arte trilero característico de todos estos presuntos "patriotas".
 
Pero, insistamos en ello, reproducción literal y fotográfica de la misma sigue colgada en la web Filosofia Catalana:

http://www.filosofia-catalana.com/docs/altres/altres2/la%20immigracio/11034.htm

Léase, a continuación, el siguiente fragmento (traducido al castellano) del famoso panfleto de Pujol contra Franco:
 
El general Franco, el hombre que pronto vendrá a Barcelona, ha escogido como instrumento de gobierno la corrupción. Ha favorecido la corrupción. Sabe que un país podrido es fácil de dominar, que un hombre comprometido por hechos de corrupción económica o administrativa es un hombre prisionero. Por eso el régimen ha fomentado la inmoralidad en la vida pública y económica. Como se hace en ciertas profesiones indignas, el régimen procura que todos estén enfangados, todos comprometidos. El hombre que pronto vendrá a Barcelona, además de un OPRESOR, ES UN CORRUPTOR (Jordi Pujol, "Os presentamos al general Franco", 15 de abril de 1960).

El racismo de Pujol es un hecho, tan demostrado como su corrupción, que él mismo ha reconocido entre vergonzantes amenazas de tirar de la manta si alguien osa incordiarle. Esto es lo que sucedió en el programa de TV3 "Agora" el 26 de octubre de 2009, según informa E-notícies (27-10-2009). O sea, que además de racista y corrupto, Pujol actúa como un auténtico mafioso. Una cosa parece que se sigue fulminantemente de la otra.


FRANCO OPRESOR Y CORRUPTOR, PUJOL CORRUPTOR Y OPRESOR

De ahí que puédase aplicarle a Pujol, aunque invirtiendo el orden de factores, el panfleto que le llevara a la fama -y a la cárcel, para expiar in pectore las culpas de la burguesía catalana aliada con el franquismo. Recordemos que Franco, derechista y católico como Pujol, le salvó la piel a la burguesía catalana, que a la sazón iba a ser exterminada por los propios catalanes, quienes, por algo será, odiábanla con toda su alma.  Décadas después esa burguesía, consciente de que Franco, tras la caída de Berlín (1945), se contaba en el bando de los perdedores, hizo las paces con la izquierda comunista (genocida donde las haya) y preparó el pacto de la transición, donde unos y otros se perdonaban sus delitos y faltas con la promesa y suculenta expectativa común de erigirse todos juntos y armoniosamente en oligarquía, gusano que pudre por dentro la manzana de la "democracia". Es la sociovergencia, ese monstruo deforme, ese pulpo succionante que ha dejado exangüe al pueblo catalán tras décadas de parasitismo. Pujol escenificó el cambio de chaqueta con su estancia en la cárcel franquista, liturgia simbólica de la  (interesada) ruptura católico-burguesa catalana con la vieja dictadura, ahora calificada de "fascista". Sepulcros blanqueados. Pero Pujol no dejó de ser nunca un franquista autóctono. De suerte que, tras el barniz de las quatre barresel pujolismo representa la herencia sociopolítica del franquismo en Cataluña. A su vez, Artur Mas es hoy el beneficiario de esa misma herencia envenenada tan fácil de reconocer, por ejemplo, en las infames prisiones autonómicas. Poca libertad puede traernos la mafia nacionalista, pues. Nos traerá opresión, más todavía si cabe, cuando, "independientes" ya de cualquier tribunal "díscolo" (=honesto), los oligarcas sólo tengan que responder de sus fechorías ante sí mismos o sus jueces comprados. La "libertad" de los pujolistas (que a eso llaman soberanía) es nuestra asfixia, a saber, la de los ciudadanos catalanes.

!Haced llegar esta idea a todo el mundo antes de que sea demasiado tarde!

Y hablando de "profesiones indignas" (véase abajo el panfleto correspondiente), Cataluña únicamente resurgirá cuando se levante la veda de los mafiosos con senyera y Pujol, el primero, vuelva a ser ingresado en un centro penitenciario; a ser posible, en uno de esos lugares, tan pujolistas, donde el maltrato es práctica no sólo impune, sino recompensada con medallas y cargos. Así conocerá Pujol en propia carne los efectos de la medicina que ya han saboreado las víctimas de Núria de Gispert.
 
 
La falta de libertad es absoluta.
Y sólo es atenuada por el estado de corrupción en que vivimos.
 Jordi Pujol
 
Acusaba Pujol a Franco de ser, además de opresor, también un corruptor. !La corrupción como atenuante de la falta de libertad! Definición que le viene al pelo al propio Pujol y, por ende, al régimen familiar oligárquico, verdadero cáncer moral, político, intelectual y económico de nuestra comunidad autónoma: sólo respiran los que aceptan corromperse como garantía o empeño de su lealtad mafiosa. Esa red delincuencial de saqueo del erario público que ha construido el Molt Honorable replicando por miles el código genético del caso Banca Catalana es, empero, la causa de que la crisis económica general equivalga aquí, en Cataluña, a una auténtica debacle colectiva. Y es ésta la que, demasiado cobarde para reconocerse en el espejo de Dorian Grey, reclama a gritos los actuales delirios compensatorios del mesianismo independentista.
 

Transcribimos a continuación el texto completo de "Us presentem el general Franco" (15-4-1960). Cuando redactó este panfleto ya había publicado su libro argumentando la inferioridad racial de los andaluces, abyección que no le impidió sentirse moralmente superior al dictador que tanto despreciaba (¿hubiera criticado, en las mismas circunstancias, a un dictador católico catalán?). Lean y comparen, cincuenta y dos años después, una y otra figuras históricas: Franco y Pujol, nada se parece más al franquismo que la "dictadura blanca" (el oasis) del régimen oligárquico-familiar "catalanista". Pujol se ha limitado a llevar hasta sus últimas consecuencias las prácticas corruptoras del liberticida. No es policial, de ahí que resulte tan onerosa esta nueva dictadura. De ahí la quiebra económica de la Generalitat de Catalunya.



US PRESENTEM EL GENERAL FRANCO


El general Franco vol venir a Barcelona. Segons sembla s'hi estarà uns quants dies. Com sigui que haurem de conviure amb ell, val la pena de saber qui és. Després de 21 anys de règim franquista, aquesta presentació es fa necessària. Estem sotmesos a una pressió propagandística tan forta i tan unilateral que ja no sabem qui és el general Franco, ni què representa el seu règim.


Qui és el general Franco, l'home que ara vol venir a Barcelona, i què representa el seu règim?

EL GENERAL FRANCO REPRESENTA LA NEGACIÓ DE LA LLIBERTAT EN TOTS ELS ORDRES.

En primer lloc, la negació de la llibertat política. En cap nivell de la vida social hi ha llibertat. No n'hi ha en els municipis: tots sabem que les eleccions municipals no signifiquen absolutament res. I quan el Règim tem no poder controlar plenament els resultats —cas de Madrid i Barcelona— són suprimides. Això que en diuen "las Cortes" no té cap valor representatiu. No té altre valor que el dels "parlaments" de les democràcies populars comunistes. En definitiva, tot el poder radica en les mans d’un sol home, el que ara pensa venir a Barcelona, que té pel poble i per les seves aspiracions un menyspreu absolut i que es dedica, sobretot, a durar, contraposant falangistes a "Opus Dei", monàrquics a falangistes, gent d'en Martín Artajo a "Opus Dei", etc.



No hi ha llibertat social ni sindical.

La C N. S. és un instrument del govern, res més que això. Les associacions obreres de tot ordre han estat suprimides, inclús les culturals (desaparició, per exemple, dels Ateneus obrers, de les Biblioteques populars, etc.). Ningú no s'ha salvat d'aquest odi del Règim a la classe treballadora. Les mateixes organitzacions obreres de signe cristià han de dur una vida migradíssima, pràcticament clandestina; els seus homes representatius han estat també perseguits i sovint empresonats. És el que ha passat a la HOAC (Hermandad Obrera de Acción Catòlica), amb l'O.C.P.D. (Orientació Catòlica Professional de Dependents), amb tots els que han volgut ser conseqüents amb la seva mentalitat social i cristiana. No és reconegut el dret a la vaga, que és un dret elemental i bàsic, sense el qual la classe obrera no té cap possibilitat de defensar-se. El règim del general Franco és rotundament antisocial.



No hi ha llibertat intel·lectual ni cultural. La censura és absoluta, absorbent. Només en forma d'acudits ("La Codorniz") o escrivint en termes que no estan a l'abast del públic es pot arribar a dir alguna cosa, molt poca cosa, que no encaixi perfectament en la línia del Règim. Els intel·lectuals i els literats són perseguits. I no només, com pretén el Règim, els comunistes. Laín Entralgo, Aranguren, per exemple, no tenen res de comunistes, i tot i això han estat arraconats, gairebé se'ls ha tapat la boca amb esparadrap. El mateix havia passat, quan eren vius, a Ortega i Gasset i Marañón. I no parlem de Catalunya, on la persecució cultural constitueix un fet d'autèntic vandalisme. Per altra banda el Règim és, ideològicament, buit. Es, intel·lectualment, pobre i crea pobresa intel·lectual. Té la Universitat endogalada, totalment abandonat l'ensenyament en general, de tal manera que cada any són més els mestres nacionals que deixen la carrera que els nous que l'acaben. El Règim sap que un poble intel·lectualment rudimentari fa de bon dominar.


No hi ha llibertat religiosa. No ens referim ara a la llibertats per als protestants. Ens referim a la mateixa Església Catòlica, la qual no pot actuar amb llibertat. Els seus capellans poden celebrar missa, fer processons, ensenyar el catecisme, però no es pot posar en pràctica la doctrina social de l'Església; les organitzacions de joventut cristiana són vigilades i obligades a no moure's del camp estrictament pietós, esportiu i de beneficència, quan el que els Papes volen és que es preocupin també del bé comú de la societat i se'n sentin responsables; l'Abat de Montserrat és calumniat públicament; els bisbes que volen dir les veritats són confinats a bisbats petits o llunyans (cas dels bisbes de Canàries i de Segorb); certes pastorals del Cardenal Pla i Deniel són silenciades per la premsa; de certs discursos del Papa se'n donen a través dels diaris versions deformades. Tampoc l'Església és lliure. I és lamentable que el Règim pugui comptar en aquesta feina de tenir l'Església dominada, amb alguns bisbes que semblen fortament empeltats de governador civil. El bisbe Eijo Garay, de Madrid, n'és el cas més clar. A Catalunya té dos bons deixebles, l'un a Tarragona, l'altre a Lleida.


No hi ha llibertat per a res. Després de 20 anys de dictadura pot haver-hi qui trobi ja natural el clima en què vivim, com els que vivint habitualment en una atmòsfera viciada no enyoren l'aire pur. Però n'hi prou en treure el nas a fora per a adonar-nos com a Espanya estem privats de llibertat i de respecte. I també per a veure que en els pobles on l'home és més tingut en compte les coses no van pitjor que a Espanya, sinó molt millor. Espanya és el país on pot donar-se el cas, com es va donar l'any passat, que en una sessió de "Manufacturas Metàlicas Madrileñas", quan la majoria d'accionistes, considerant-se estafats, varen iniciar una protesta seriosa, el Sr. Nicolàs Franco, president del Consell, els amenacés amb fer venir la Guàrdia Civil. Amb això està tot dit i no cal insistir més.

La manca de llibertat és absoluta. I només és atenuada per l'estat de corrupció en què vivim. El general Franco, l'home que aviat vindrà a Barcelona, ha escollit com a instrument de govern la corrupció. Ha afavorit la corrupció. Sap que un país podrit és fàcil de dominar, que un home compromès per fets de corrupció econòmica o administrativa és un home presoner. Per això el Règim ha fomentat la immoralitat de la vida pública i econòmica. Com es fa en certes professions indignes, el Règim procura que tothom estigui enfangat, tothom compromès. L'home que aviat vindrà a Barcelona, a més d'UN OPRESOR, ÉS UN CORRUPTOR.

Catalunya, 15 d'abril del 1960


Más sobre el tema (en catalán):

http://www.filosofia-catalana.com/docs/butlletins/butlletins2/BF-00003.pdf

La Marca Hispánica, 8 de noviembre de 2012

***

Publicamos a continuación la segunda entrega del artículo de Jaume Farrerons, censurada por el "Diari de Girona" siguiendo órdenes directas de Jordi Pujol. Ocioso será añadir que el autor de semejantes críticas, funcionario de prisiones, terminó quedándose sin trabajo en la muy democrática Cataluña pujolista. No aceptó ser "un hombre comprometido por hechos de corrupción administrativa y, por tanto, un hombre prisionero". El peaje a pagar por la dignidad: la renuncia a su carrera profesional, la salud, un divorcio, la muerte civil, la ruina económica...

US PRESENTEM EL MOLT HONORABLE (II)
 
Durant molts anys vàrem assistir a una escenificació on el director general de presons García Clavel representava el paper de Generalitat bona, mentre un determinat sindicat s’hi oposava en la figura del carceller dolent. Ara ens assabentem per un llibre d’investigació, que la central en qüestió no sols rebia diners de CDC, sinó que documents interns del partit recomanaven fer-se’n socis als mateixos afiliats.
 
 
El subtil dispositiu del règim i la seva imprescindible manera de funcionar sortí a la llum quan, de forma inesperada, un treballador de presons despistat va creure en la legislació vigent i denuncià l'aleshores cas de tortures carceràries més greu des del final de la transició democràtica. Aquest funcionari donava per fet el suport institucional, però ja de bell antuvi rebé trucades telefòniques de gent d’Unió Democràtica de Catalunya suggerint-li que retirés la denúncia. Per acabar-ho d’adobar, el principal imputat en els fets era dirigent de la central esmentada, majoritària in illo tempore entre els funcionaris penitenciaris. El denunciant, que tingué el valor de continuar endavant tot sol, fou sotmès aleshores a un inacabable setge moral per part de “companys” de feina mai no identificats que creien oposar-se a García Clavel defensant les essències del cuerpo, però que de fet realitzaven la feina bruta de l’imaginari de Montserrat: estalviar escàndols a un banquer enviat per “Déu” amb el “destí manifest” de reconstruir Catalunya. Pintades insultants difamaven el pobre infeliç, titllat de judas; la guixeta del treball, amb el contingut inclòs, aparegué destrossada, punxades dues vegades les rodes del seu cotxe... El calvari culminà en filtrar-se un escrit signat per quaranta funcionaris i tres sindicats que, aprofitant la condició d’interí de la víctima, en reclamaven el cessament. Tanmateix, aviat observem que aquesta direcció general, “enfrontada” amb el sindicat “més reaccionari de l’època” segons declaració de García Clavel, defuig obrir cap expedient disciplinari als perseguidors, tot i disposar-ne dels noms i cognoms. De manera que, gràcies al zel investigador de les autoritats, la suposada connexió entre sindicalisme i corporativisme esdevé indemostrable. El telèfon de l’Institut Català dels Drets Humans, finançat per la Generalitat, comunica. El síndic Anton Cañellas, qui òbviament "no" pertany a l'oligarquia familiar, tampoc no hi veu res. I el més greu encara: en arribar el dia del judici, un altre treballador que durant la instrucció del procediment penal per tortures havia recolzat el testimoni del funcionari perseguit, afirma de sobte, sense envermellir de vergonya, que ho ha oblidat tot. L’Audiència decideix llavors que no hi ha cap relació entre tan oportú lapsus i la persecució del testimoni principal, de manera que la petició fiscal de cinc anys de presó es redueix a una multeta per apallissar l’intern indefens... I ara, sols un interrogant: quin funcionari gosarà denunciar, d’ençà d’aquest vergonyós espectacle, un altre cas de mals tractes a les nostres presons?
 
La patètica realitat de les institucions democràtiques catalanes sota el pujolisme ja s’havia palesat políticament quan una associació de defensa dels drets humans informà del sindicat proconvergent a Amnistia Internacional: la Generalitat s’hi va olorar l’escàndol i Núria de Gispert davallà de la creu davant el Parlament per a assegurar que l’informe responia a una “picabaralla” personal. El que no digué la “cristiana” consellera és que el seu germaníssim ocupava un càrrec a l’executiva nacional de la central en qüestió. Tampoc no digué que aquesta organització, fusionada amb una altra que fundà el mateix Miquel Roca, havia esdevingut referent sindical de CiU: “a principis de l’any 1993 finalitzaren les converses entre els dos sindicats i es va incorporar tot el seu bagatge sindical en la perspectiva d’esdevenir el sindicat Nacional de Catalunya”... Això afirma si més no un document de l’època, on es reconeix el que la groguenca secció de presons ha negat sistemàticament davant els seus afiliats, tot acusant els funcionaris que denuncien mals tractes de ser –justament ells- “infiltrats” de Convergència.
 
Seria interessant començar a fer-se preguntes teòriques sobre el que podríem qualificar  funció política latent del corporativisme carcerari. És evident que un alt càrrec no pot castigar els funcionaris per aplicar la legalitat, però aquest problema es resol fàcilment amb un sistema paral·lel de sancions. Sols cal que gent vulgar, no destinada a la glòria, en aquest cas companys de la víctima, facin de forma voluntària i com a qüestió d’honor allò que els fariseus amb corbata no poden fer de cap de les maneres: convertir les pallisses en una “reducció normal” on l’intern, “per desgràcia”, s’hi resistí. El perill és el funcionari que s’hi planta, negant-se a signar el parte manipulat, però aquí el corporativisme farà hores extres també gratis. En alguns casos, efectivament, carcellers preocupats per la imatge del cuerpo es desplaçaran durant el seu temps lliure per convèncer l’ingenu que corregeixi la seva actitud. Els mateixos reclusos, sempre segons la denúncia pública del professor Iñaki Rivera, podran ser utilitzats pel sindicato contra les persones que molesten. Pot passar que l’administració no aturi les persecucions, sinó que “deixi fer” perquè tothom conegui el destí del funcionari que gosa “erigir-se en defensor dels drets humans” (declaracions de la Generalitat contra el denunciant). Així, el resultat necessari del règim familiar dins l’àmbit penitenciari serà la impunitat dels mals tractes.
 
Arribats aquí, la lògica de l’oasi a les presons ha esdevingut ja massa evident, com aquell planeta que es va descobrir a partir de mers càlculs matemàtics sobre les òrbites. La “reutilització” tova de dispositius franquistes és la clau per entendre els trets essencials del pujolisme, car estem davant d’un PRI envernissat amb les quatre barres. Família, règim, sobiranisme, són sols aspectes de l’omertà corporativa que vivifica l’interior del sistema pujolista. Es tracta d’una relació d’home a home, feudal, siciliana, familiar “entre catalans”, idèntica a los buenos compañeros uniformats de la presó. I de la mateixa manera que els draps bruts es netegen “a casa nostra”, al mas, aquesta gran família que som, que hem de ser volis nolis, ens imposa beneir el tarannà mafia like del carceller corrupte que sap fer l’ullet al poder tot aplicant la llei del silenci inherent a la seva lleialtat corporativa. Esperar que la Generalitat desmuntés unes xarxes sindicals carceràries d'extrema dreta -!franquistes!- tan estretament lligades a l’essència del projecte polític vigent, fou una ingenuïtat més del director general Ignasi García Clavel. Durant anys, l’aspecte paternalista de Pujol no ens ha permès de percebre’n la mà dura. Els reclusos i funcionaris que pateixen les presons catalanes, amb llurs crits ofegats per l’oasi del Molt Honorable, sí l’han viscuda.

 
Jaume Farrerons és secretari de l’Associació Democràtica Catalana de Funcionaris de Presons (ADECAF)



No hay comentarios: