lunes, marzo 25, 2019

LAS REBAJAS DEL HOLOCAUSTO









EL MUSEO DE AUSCHWITZ PIDE A LOS VISITANTES QUE NO SE HAGAN FOTOS FRÍVOLAS EN UN LUGAR DONDE FUERON ASESINADAS MÁS DE UN MILLÓN DE PERSONAS https://www.antena3.com/noticias/mundo/museo-auschwitz-visitantes-fotos-frivolas-mas-millon-personas-fueron-asesinadas_201903225c9513370cf2249a20c13689.html

A tenor de que Auschwitz es un fenómeno religioso, se exige a los peregrinos que adopten las actitudes litúrgicas correspondientes. 

La gente empieza a tomárselo con cierta ironía ---por decirlo suavemente--- y resulta comprensible. Las razones son conocidas; voy sólo a resumirlas para quienes todavía no se hayan enterado de "las rebajas del Holocausto". Pasen y vean.

Antes de la caída del Telón de Acero había fijada en la entrada del campo una placa que recordaba a las 4 millones de víctimas en Auschwitz. Pero se hundió el comunismo, ese sistema político tan veraz, y ahora, según la nueva y flamante placa, nos enteramos de que en realidad eran 1,5 millones. ¿Qué ha pasado con los otros 2,5 millones? ¿Se han volatilizado? Misterio.

En todo caso, ¿no habría que restarlos del total de víctimas del Holocausto? Se nos dice que no todas las víctimas de Auschwitz eran judías y, por tanto, la cifra global del Holocausto debe permanecer intacta. Curioso. Parece que, cuando se trata de recortar los salarios a los trabajadores gentiles, la oligarquía sabe restar muy bien, pero en otros temas se le olvidan las matemáticas. Así, aunque a los 6 millones de víctimas judías del Holocausto le restes 3 millones de no-víctimas de Auschwitz, el resultado es 6; y si le restas 2 millones o 1 millón, el resultado ---¿cabalístico?--- también sigue siendo 6.

Saber restar aunque les duela a los Rothschild

Sin embargo, nosotros sí sabemos restar. De los 1,1 millones de víctimas aceptado en la actualidad para Auschwitz ---¿hasta la próxima rebaja?---, 800.000, se dice, eran judíos. O sea, más o menos el 75%. Así que, por lo que respecta a los 3 millones del recorte, hemos de suponer que el 75% continuará siendo un porcentaje válido. Conclusión: hay alrededor de 2,5 millones de supuestas víctimas judías que restar al total.

Si además tenemos en cuenta que los 6 millones <6 millones="">es ya una cifra periodística y que los especialistas hablan de 4,5 a 5,1 millones de judíos víctimas del "horror nazi" ---Hiroshima/Nagasaki y el gulag  comunista, como sabemos, fueron muy divertidos---, podemos recortar esos 2,5 millones a los 5 millones del total y nos quedan... 2,5 millones de víctimas judías del Holocausto.

Más rebajas: ya es primavera en Auschwitz

A esto hay que añadir otras consideraciones. Desde los años sesenta del siglo pasado, los historiadores del sistema oligárquico han tenido que reconocer, a regañadientes, que no hubo cámaras de gas genocidas en Dachau, Mauthausen, Bergen-Belsen, Buchenwald y, en general, en todos los campos de trabajo ---que no de exterminio--- situados dentro de las fronteras oficiales del Tercer Reich. Porque sucede que, milagrosamente, las "fábricas de la muerte" estaban situadas todas justo en la Polonia ocupada, es decir, al otro lado del Telón de Acero en el momento de celebrarse el juicio de Nuremberg y allí donde el humanitario Stalin podía hacer y deshacer a su antojo.

Las víctimas en los campos objeto de prueba científica, a saber, los campos de trabajo, fallecieron mayoritariamente por tifus al final de la guerra, cuando una Alemania completamente descoyuntada por los criminales bombardeos terroristas aliados no podía suministrar ya alimentos, medicamentos o cualquier tipo de productos de primera necesidad a los campos. Los cuerpos que ves en las famosas fotos, sin incinerar por falta de combustible (se incineraban los cuerpos de víctimas del tifus para evitar la propagación de la epidemia), son presentadas como una prueba del Holocausto, pero, en realidad... dan mucho que pensar (dejémoslo así).

Si lo mismo, y con mayor razón, sucedió en los campos de Polonia, la pregunta es: ¿cuántos judíos murieron por tifus en Auschwitz al final de la guerra? De esos 2,5 millones que hemos aceptado en calidad de víctimas judías ¿qué cantidad queda por restar todavía en cuanto estrictas víctimas de un genocidio intencionado y planificado por los alemanes?

En mi opinión, dichas muertes, como las de los restantes campos, forman quizá parte de un genocidio, pero, más bien, del genocidio aliado del pueblo alemán que también afectó a los campos.

¿No hubo pues genocidio alemán de los judíos? Sí lo hubo: el de los Einsatzgruppen en el frente del Este, con un millón de víctimas aproximadamente. Pero incluso este hecho hay que ponerlo entre paréntesis porque la negación de la versión judicial de Nuremberg está penada con cárcel. No se puede investigar con imparcialidad y, dadas las circunstancias expuestas, semejante restricción antidemocrática sólo puede levantar nuevas e inagotables sospechas. Conviene, pues, omitir pronunciarse y esperar a que sean los propios historiadores quienes se dediquen a cambiar las placas.

domingo, marzo 24, 2019

EL TERROR DE LA OLIGARQUÍA









Incluso muerto y privado de todo poder como el Cid Campeador, el nacionalsocialismo asusta y es perseguido sin contemplaciones. ¡Ni las tumbas respetan ya! ¡Qué miedo le tienen a Hitler los oligarcas! Han erigido un mito. Son conscientes de que el nacionalsocialismo, a pesar de todos sus errores y de la basura que las terminales mediáticas capitalistas han amontonado de forma infatigable sobre él, fue y sería ---caso de existir--- su único y verdadero enemigo mortal. Mortal, sí. Porque el proyecto NS consistía en aniquilarles, sin más. Hete aquí la barbarie del Tercer Reich. Espantoso, cruel, asesino... Pero, ¿alguien cree todavía en la "democracia" (dictadura de los banqueros) o en los "derechos humanos" (patente de corso legal para arrasar países enteros en beneficio de Israel)? Quien pretenda ponderar sólo moralmente e incluso jurídicamente esta lucha por la supervivencia, se equivoca. Aquí se trata de lo siguiente: o ellos o nosotros. Ahora bien, los mismos canallas genocidas ---la oligarquía ultraderechista judeo-cristiana*--- que pretenden esclavizar a la mitad de los pueblos del mundo y aniquilar al resto, están señalándote inequívocamente dónde hallar la verdad. Que tú quieras verlo o seas tan cobarde que prefieras taparte los ojos, de ti dependerá.


*No "los judíos" en general: grave error imputable al NS.


AVISO LEGAL

 https://nacional-revolucionario.blogspot.com/2013/11/aviso-legal-20-xi-2013.html


sábado, marzo 23, 2019

23 DE MARZO DE 2019 PRIMER CENTENARIO DEL FASCISMO


Portada de la tesis doctoral Verdad y muerte. 


Se cumplen cien años de la fundación del fascismo. Y, por primera vez, esta ideología política puede apelar a una fundamentación filosófica racional explícita y autónoma inspirada en Sein und Zeit (1927), la obra capital de Martin Heidegger. Es la tesis doctoral del autor del presente blog, texto de mil quinientas páginas en total, cuya introducción y tres primeros capítulos serán publicados próximamente bajo el título Verdad y muerte II. El camino del método por Ediciones Fides (Barcelona). Sobre Verdad y muerte I. Introducción a los fundamentos filosóficos del nacionalismo revolucionario, publicada en 2012 por Ediciones Barbarroja (Madrid), cabe señalar que su lectura no es imprescindible para la comprensión del libro que en breve verá la luz. Posteriormente, pero en fecha todavía indeterminada, serán publicados, en los tomos III y IV, el resto de los capítulos de la investigación. Agradecemos su apoyo a todos los que han confiado en nosotros incluso en los momentos más difíciles. Por el contrario, quienes se erigieron siempre en obstáculo para nuestro trabajo de fundamentación ideológica del NR y dedicaron treinta años de mediocridad moral e intelectual incurable a difamarnos y calumniarnos, pueden comprobar que sus abyectas y cobardes maquinaciones -ultraderechistas, cristianas o evolianas, poco importa ya- no han dado el resultado esperado. 

Jaume Farrerons
Figueres, la Marca Hispànica, 23 de marzo de 2019

AVISO LEGAL

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lunes, marzo 11, 2019

SOLDADOS ALEMANES CON GATITO


Foto censurada por Facebook tras denuncia de ultraderechista cristiano. 

Facebook apesta a prostitutas y usureros operando con total impunidad, pero si publicas una foto tan sana como la insertada arriba, la censuran y te sancionan con bloqueo de cuenta. ¿Está Mark Zuckerberg en sus cabales?


lunes, marzo 04, 2019

AUTENTICIDAD DE LAS CONVERSACIONES DE SOBREMESA (TISCHGESPRÄCHE) DE HITLER (4). RAMÓN BAU, HENRY PICKER Y LA LEALTAD DE BORMANN

“El Führer ante el busto del filósofo alemán cuyas ideas han fertilizado en dos grandes movimientos populares: el nacional socialismo de Alemania y el movimiento fascista de Italia”.



Visita de Hitler al Archivo Nietzsche en 1934. Se observa al Führer dirigiendo su mirada contemplativa al filósofo del superhombre. El pie de foto es de la época y, por tanto, autorizado por el partido. Se reconoce el papel decisivo de Nietzsche en el surgimiento del fascismo y del nacionalsocialismo. Recordemos que Hitler regalará unas Obras Completas de Nietzsche a Benito Mussolini. Sin embargo, se pretende que Hitler desconocía a Nietzsche. ¿Cómo es posible que las ideas del filósofo fertilizaran el nacional-socialismo si su máximo dirigente las desconocía? Así las cosas, Nietzsche había expresado unas ideas fuertemente anti-cristianas, hasta considerar que el cristianismo era una desgracia para la humanidad, concepto que Hitler formulará luego en sus Tischgespräche (Conversaciones de Sobremesa) de forma literal. Hitler, para ser más exactos, entendía que el cristianismo era en sus orígenes judaísmo puro y algo así como el bolchevismo de la Antigüedad. Sólo salva el Führer la figura de Jesús, pero en base a una especulación -Jesús no sería judío, sino hijo natural de un legionario romano- sin fundamento histórico alguno y completamente refutada por los especialistas.

EL "ARGUMENTO-BORMANN"  

Con la presente entrada damos continuidad a uno de los temas que nos ha estado ocupando en este blog, a saber, el de la "filosofía" de Adolf Hitler. Partimos del supuesto metodológico de que una cosa es lo que Hitler propugnó en público con fines políticos y electorales, y otra sus opiniones personales, su visión del mundo y, por tanto, los objetivos del nacionalsocialismo a largo plazo.

Nuestra hipótesis de trabajo es que Hitler era un nietzscheano, pero buena parte de los dirigentes altos y medios del movimiento NS eran wagnerianos. Cuando digo wagnerianos me refiero a la ideología wagneriana, no a los méritos artísticos de Wagner, que todos admiramos y compartimos. El wagnerianismo doctrinal, como sabemos, es cristiano y la ruptura entre Wagner y Nietzsche se produce, entre otros, por este motivo.

El fascismo nace en Italia como una síntesis entre el marxismo y la filosofía de Nietzsche. Una herejía marxista (Sorel) que excluye de antemano el cristianismo y surge explícitamente en el ámbito de la izquierda revolucionaria leninista (Benito Mussolini). Pero en Alemania las cosas son distintas. Incluso el ala más izquierdista del nacionalsocialismo es cristiana. Hitler tiene ante sí un público y unos colaboradores casi íntegramente cristianos. A lo sumo, puede hablarse de antisemitas cristianos neotestamentarios, principalmente luteranos pero también católicos como Goebbels. El Wagner ideológico ostenta en este país un peso que no se detecta en el fascismo italiano. Con lo cual Hitler se encuentra bastante solo en este punto y prefiere no hacer públicas sus opiniones al respecto, a saber, que Wagner vale como artista, pero Nietzsche es el filósofo. 

Un dato a tener muy en cuenta al respecto es que Hitler seleccionara como hombre de confianza a Martin Bormann sabiendo que era un furibundo anticristiano. Bormann, según he sabido por fuentes autorizadas, fue amonestado cuando intentó retirar los crucifijos de las escuelas alemanas. Este hecho enorme lo señalaba ante Hitler como un nietzscheano "puro", sin trazas de cristianismo y enemigo radical de esta religión judaica.

Ahora bien, Hitler debe seleccionar un "hombre de confianza" entre los muchos a su disposición y ¿a quién elige? No a un wagneriano cristiano, sino al nietzscheano más radical. La sugerencia de que Bormann fue valorado por su laboriosidad y capacidad no parece muy sólida, porque hombres capaces debía haberlos a montones en el entorno de Hitler. Además de capaz y eficaz, el escogido debía ser "de confianza" y esta virtud no se confunde con la capacidad. El cargo "de confianza" entraña algo más, a saber, una presunción de lealtad. La confianza implica, precisamente, que Hitler se podía sincerar con Bormann: ¿por qué? Porque Bormann pensaba como el propio Führer en materia cosmovisional y fue, como él mismo, un anticristiano radical.

Ramón Bau ha publicado al respecto su opinión. La reproduzco íntegramente:

Fuente:  http://elcadenazo.com/index.php/conversaciones-de-sobremesa/

El mismo texto se encuentra aquí:

http://weltanschauungns.blogspot.com/2015/01/los-textos-de-hitler.html


Hace tiempo que observo un interés de algunos camaradas por los textos presuntamente recogidos por Bormann de las conversaciones de Hitler durante sus sobremesas.
Estos textos tienen sin duda cierto interés pero con serios problemas que los hacen muy peligrosos para tenerlos en cuenta sin precauciones.
Pasaremos por alto el tema de si los documentos han sido o no deformados o cambiados por el enemigo, dado que estuvieron muchos años en su poder antes de ponerlos en público.
Incluso podemos suponer, que ya es mucho suponer, que Bormann no falsificara lo que se dijo, lo pudo hacer pero no es muy creíble dado que Hitler podía pedirle en cualquier momento una parte de las notas que se tomaban y comprobar su veracidad.
Pero lo que hace especialmente inválidas estas notas es que no son una reproducción de toda las conversaciones sino un resumen que Bormann hace de ellas. Por tanto pudo seleccionar trozos, ciertos pero cortados allí donde quiso, de forma que Hitler podía seguidamente o antes haber comentado ese tema en un entorno distinto, con matizaciones diferentes o incluso con añadidos que cambiarán realmente el sentido de la opinión.
Dada la tendencia de Bormann a un anticristianismo radical, y a unas ideas muy especiales en algunos temas, considero estas notas como algo poco fiable aunque no dejan de ser interesantes de conocer, con suma prevención, y como mera referencia.


Paso a comentar el boleto de Bau. 

Las Tischgespräche han sido convalidadas por David Irving, en consecuencia, la idea de que el documento es una falsificación, sin más, no se sostiene. El propio Bau la descarta. La carga de la prueba recae en todo caso sobre quien acusa. Irving es un experto reconocido en autentificación de documentos y, además, un historiador revisionista. Su peritaje es más que suficiente para el caso, cuando no hay contradictores que sostengan la falsificación. Ya hemos demostrado esto en otra entrada y no vamos a volver sobre el tema. 

Sin embargo, la autenticidad del documento no implica que Bormann fuera fiel a las declaraciones de Hitler cuando lo redactó. 

Examinemos esta objeción. Es la única crítica seria que he recibido hasta ahora respecto a la validez y carácter ideológicamente vinculante de los textos en cuestión. Bormann no era de fiar porque era anticristiano y podía manipular los textos. No obstante, Hitler lo había elegido como hombre de confianza sabiendo que era anticristiano radical. El argumento se vuelve en contra de quienes lo sostienen. Resulta mucho más lógico pensar que, siendo muy anticristianas sus declaraciones, el Führer hubiera temido justamente su falsificación si nombraba a un cristiano como "hombre de confianza". Hitler "no confiaba", por buenos motivos, en un cristiano, es decir, en alguien que cree en un dios judío. Un cristiano no podía ser de la confianza de Hitler, mucho menos como depositario de su "filosofía" y, por ese mismo motivo, eligió al anticristiano Bormann. ¿Cómo confiarle, en efecto, a un cristiano, que el cristianismo constituye la mayor desgracia de la humanidad y pensaba erradicarlo de Alemania tan pronto cuan terminara la campaña de Rusia? ¿Qué cristiano aceptaría eso sin convertirse automáticamente en enemigo político de Hitler?

Recordemos, por otra parte, que una copia de las transcripciones hechas por Bormann era depositada en un domicilio privado del propio Bormann, pero otra iba a los archivos del partido. Bau reconoce que su falsificación era harto arriesgada para Bormann, porque Hitler, en cualquier momento, podía haber reclamado el documento para examinar su exactitud y fidelidad a las ideas expuestas. ¿Podía arriesgarse Bormann a semejante traición, que hubiera supuesto la pérdida de confianza de su jefe y, en definitiva, la defenestración? 

LA VERSIÓN DE LAS CONVERSACIONES QUE NO PASÓ POR LAS MANOS DE BORMANN

El siguiente argumento de Bau es que Bormann no falsificaba, pero sí seleccionaba las declaraciones.  O sea que puede haber omitido manifestaciones del Führer que maticen las transcritas. Luego las transcritas son ciertas. Me pregunto, empero, en qué sentido pueden "matizarse" afirmaciones como que el cristianismo es la mayor desgracia de la humanidad o que será erradicado de Alemania después de la guerra. Por supuesto, cabría añadir atenuantes, pero son afirmaciones demasiado contundentes como para que la matización implique un cambio sustancial de valoración global del fenómeno sin incurrir en flagrante contradicción. Con eso tendríamos a un Hitler dubitativo, que considera al cristianismo, como poco, algo muy negativo pero no quiere erradicarlo en vida, por ejemplo. O cosas por el estilo. Pero no hay vuelta atrás en cuanto a concebir el cristianismo como una lacra. ¿Y qué se hace con las lacras? Se acaba con ellas, ya sea tras derrotar a Rusia, ya un siglo más tarde.

La solución que propone Bau tampoco parece, pues, consistente. Concluye Bau que los textos no son falsos en ningún sentido, han de ser tenidos en cuenta, pero "con suma prevención y como mera referencia". ¿Qué significa esto? Los textos son auténticos o no lo son. Si lo son, entonces no veo en qué consiste la "prevención" y cómo relativizarlos. Que no se puede acreditar su falsedad pero hay que hacer oídos sordos, en términos ideológicos y políticos, a lo que se lee en esos documentos, es el único sentido que puedo darle a la frase "como mera referencia". 

Así pues, Bau niega que Bormann haya falsificado los documentos. Las sentencias de Hitler que hemos transcrito en este blog son admitidas por Bau como efectivamente realizadas por el Führer. Sólo que, dice Bau, faltarían cosas. ¿En qué se basa Bau para sostener esta pretensión? Pues... en nada. Estamos ante una pura suposición sin fundamento que permite, empero, desautorizar políticamente las devastadoras afirmaciones de Hitler. Por si fuera poco, existe una versión a la lengua alemana del texto taquigráfico de Heim que no pasó por las manos de Bormann, a saber, la de Henry Picker. Nosotros hemos cotejado las dos versiones y cabe afirmar, concluyentemente, que no existen diferencias de fondo relevantes en lo que respecta al tema de la valoración del cristianismo como un hecho nefasto. En vano buscara el lector  atenuantes o fragmentos no trascritos por Bormann que avalen la hipótesis de Bau sobre una amputación deformante de las manifestaciones de Hitler. El cristianismo, en el texto de Picker, sigue siendo considerado una lacra y, por tanto, Picker, aunque el uno redacte en estilo indirecto y el otro en estilo directo con diferencias sintácticas de formulación gramatical, coincidiría con Bormann en los brutales ataques de Hitler a esta religión.

Continuaremos con la polémica referida las versiones Picker/Bormann, sobre las cuales hay todavía algunas cosas que añadir. 

Jaume Farrerons 
Figueres, la Marca Hispánica, 4 de marzo de 2018 


Otras entradas sobre el mismo tema:


DOCUMENTOS ANEXOS

https://nacional-revolucionario.blogspot.com/2017/09/consecuencias-de-las-tischgesprache.html

https://nacional-revolucionario.blogspot.com/2017/09/autenticidad-de-las-conversaciones-de.html

http://nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2017/09/david-irving-convalida-las.html

http://nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2017/08/consecuencias-de-las-tischgesprache.html

http://nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2017/08/la-autenticidad-de-las-conversaciones.html

http://nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2017/08/adolf-hitler-sobre-el-cristianismo-2-el.html

http://nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2017/08/adolf-hitler-sobre-el-cristianismo-la.html


domingo, febrero 24, 2019

HITLER: EL CRISTIANISMO PUSO FIN A QUINCE SIGLOS DE CIVILIZACIÓN





«Sin el cristianismo, no hubiéramos tenido el islam. Y el imperio romano, bajo influencia germánica, se hubiera desarrollado orientándose hacia el dominio del mundo, con lo que la humanidad no hubiera puesto fin de un solo golpe a quince siglos de civilización».

(Adolf Hitler)

 "Las conversaciones privadas de Hitler", Barcelona, Crítica, 2004, pp. 4-5.

Esta cita ha sido censurada por Facebook. 


sábado, febrero 23, 2019

EL RACISMO JUDÍO AMPARADO Y PROMOVIDO POR EL "MUNDO LIBRE"


 
El nauseabundo Ovadia Yosef.

Palabras de la más alta autoridad religiosa del Estado de Israel, el supremo rabino sefardita Ovadia Yosef:


“Los no-judíos son animales y sólo existen para servir a los judíos”:



“Los árabes deben ser exterminados”:



Más de 800.000 israelíes asisten al funeral del rabino racista y genocida:



Resoluciones de la ONU violadas por Israel:



Judíos controlan los medios de comunicación y las universidades en todo el mundo occidental:


Hasta ahora ningún "demócrata" de tres al cuarto ha sido capaz de "explicarme" estos hechos: la respuesta es el silencio. Tampoco osan pronunciar una palabra sobre la evidente relación de dicha abominación ideológica con la política racista, colonialista, supremacista y genocida del Estado de Israel. Un país que recibe el apoyo militar, económico e ideológico de los Estados Unidos de América y, por si fuera poco, del entero "mundo libre" (¿?) occidental. 

La conclusión que se saca de todo ello es que la doctrina de los Derechos Humanos y la misma democracia ---liberal y "representativa", por supuesto--- son una farsa, un fraude, una impostura que se utilizó y sigue utilizándose para satanizar a los derrotados en la Segunda Guerra Mundial, mientras los vencedores violaban y violan a tales impolutas damiselas una y otra vez, hasta convertirlas en auténticas rameras que gozan siendo forzadas por los mayores asesinos de la historia. 

La oligarquía ultraderechista y fundamentalista judeo-cristiana occidental ya no engaña a nadie y deja abierto sólo un camino: la revolución nacional-popular europea, que culminará con el sangriento ajusticiamiento de estos criminales o, si fracasa, con la implantación de una tiranía  monstruosa cuyos horrorosos perfiles harán palidecer a la Oceanía de Orwell. 

Jaume Farrerons
Figueres, 23 de febrero de 2019
 

lunes, agosto 13, 2018

EL JUDAÍSMO, LA RELIGIÓN DEL HOLOCAUSTO (por Kamel Gómez El Cheij)



Editorial Canaán se trajo este año a Gilad Atzmon. Su visita a nuestro país, Argentina, tuvo como finalidad presentar una nueva edición del libro «La identidad Errante». Leyendo el mismo, me encuentro con interesantísimos aportes, que ahora paso a compartir en estas breves líneas. Por supuesto, no intento abordar todo el contenido, aunque sí me […]
Editorial Canaán se trajo este año a Gilad Atzmon. Su visita a nuestro país, Argentina, tuvo como finalidad presentar una nueva edición del libro «La identidad Errante». Leyendo el mismo, me encuentro con interesantísimos aportes, que ahora paso a compartir en estas breves líneas. Por supuesto, no intento abordar todo el contenido, aunque sí me parece que este artículo puede ser una invitación para todos aquellos que no han leído el pensamiento de Gilad, silenciado por los grandes medios de comunicación en su breve paso por nuestro país. Entre paréntesis dejo la página donde se encuentra la cita. Lo que está en negrita es mío.
El autor se reconoce como alguien que ha padecido el «adoctrinamiento judeocéntrico» (p. 12), y hoy se define a sí mismo como un «palestino que habla hebreo» (p. 92). Analiza con objetividad y polémica la identidad judía, al sionismo, al israelí, al judío de la diáspora, etc. Desde la Biblia hasta la psicología, pasando por Marx en La cuestión judía hasta por Shlomo Sand con La invención del pueblo judío, el autor analiza y critica severamente todo lo relacionado a Israel, al Sionismo y al judío.
Pero vayamos por partes.
Gilad cita a Chaim Weizmann:
«No hay judíos ingleses, franceses, alemanes o estadounidenses, sino solo judíos que viven en Inglaterra, Francia, Alemania o Estados Unidos». (p. 23)
El judío, siempre siguiendo al autor del libro, no podrá formar parte de ninguna nacionalidad, no podrá ser asimilado, será, donde se encuentre, supra-nacional, sólo responderá a los intereses de Israel, su única nación.
La diáspora judía trabajará constantemente, con todos sus recursos, para la Entidad Sionista. Desde los medios de comunicación, o haciendo lobby político, o utilizando sus recursos económicos, hasta colaborando activamente con el Mossad. «Además, considerando la racista y expansionista naturaleza judeocéntrica del Estado judío, la judía o el judío de la diáspora se encuentra a sí mismo asociado intrínsecamente a una ideología fanática y etnocéntrica, y a una interminable lista de crímenes contra la humanidad.» (p. 64)
Agrega Atzmon:
«No hay más que leer al prominente primer profeta sionista Theodor Herzl para saber que eso es de lo que se trata el sionismo político: conseguir que las superpotencias sirvan a la causa sionista«. (p. 41)
Si revisamos el rol de EE.UU. y Gran Bretaña, o hasta la reciente inclusión por parte de la Unión Europea a la rama militar del Hezbollah libanés como una «organización terrorista», podemos ver el éxito de la empresa sionista.
No obstante, queremos dejar en claro que si bien es conocido el lobby israelí y su influencia en la política exterior de varios países, principalmente de EE.UU., eso no implica que necesariamente la política de las superpotencias este totalmente anclada a las necesidades de Israel. Las potencias no ceden a todas las presiones sionistas, y la ansiada guerra contra Irán es un ejemplo concreto. Pero que el lobby judío condiciona, sí, sin duda. Y es penoso ver como muchos sectores políticos y analistas internacionales obvian ese dato.
Concretamente, en la Argentina, con la votación del memorándum de entendimiento con Irán, muchos argentinos vimos con tristeza como políticos, ya sean oficialistas u opositores, lanzaban críticas (sin ningún tipo de fundamentos) a la República Islámica, propias del libreto israelí. Nuestro congreso, en la sesión parlamentaria, parecía una embajada judía.
Volviendo a «La Identidad Errante», también Atzmon nos deja una nueva definición del «Antisemitismo»:
«Mientras que en el pasado un «antisemita» era alguien que odia a los judíos, hoy en día es justo decir lo contrario, un antisemita es alguien a quien los judíos odian». (p. 71)
Innegable persecución se da, en nombre del «antisemitismo», a los que acostumbramos a denunciar las masacres de la Entidad Sionista, quienes no tenemos ningún problema con los hombres que practican el judaísmo, o la religión que quieran. Y sí, desgraciadamente para los palestinos, ya se ha vuelto una costumbre denunciar y que la «comunidad internacional» (léase potencias) mire para otro lado.
El «antisemitismo» es tan sólo el nombre de la censura cuando queremos denunciar las atrocidades cometidas por Israel. Aquí no hay «libertad de prensa», sino al revés, es la prensa quien se toma la libertad de censurar, de ocultar, de silenciar, o en el «mejor» de los casos, igualar la barbarie sionista con la resistencia árabe y/o palestina.
También, el autor deja en claro las diferencias entre el Sionismo y la religión judía, incorporando el concepto de «Judeidad»:
«Mientras que el judaísmo es un núcleo religioso que no cambia, la judeidad es una categoría dinámica en un flujo continuo. Este es el caso del sionismo. El sionismo es una continuación dinámica de la judeidad: es racista, exclusivo, supremacista, y egocéntrico, pero no es judaico. Tiene muy poco que ver con el judaísmo. Puede ser mesiánico en un sentido territorial, pero carece de la divinidad judaica. De hecho, en este sentido el sionismo se opone al judaísmo«. (p. 94, nota 7).
Define al sionismo como «un movimiento global que está alimentado por una solidaridad tribal única» (p. 26), que nace como «una reacción a la emancipación de los judíos europeos» (p. 53) y agrega:
«Sugiero que tiene mucho más sentido considerar el sionismo un proyecto de preservación tribal judío. En otras palabras, se puede interpretar el sionismo como un movimiento global judío que tiene como objetivo impedir la asimilación… Por consiguiente, se debería considerar el sionismo una amalgama de diferentes filosofías especializadas en diferentes formas de separatismo, desvinculación y segregación tribales.» (pp. 88 y 89).
Para dejar en claro aún más las diferencias, señala que «El sionismo estaba ahí para transformar la Biblia de un texto espiritual en un «registro de tierras»». (p. 170)
Aclarando el concepto de «judeidad», insiste que para los sionistas es una «operación de una red internacional» (p. 29) que utiliza una interpretación mesiánica nacionalista judía. (p. 23)
Severas críticas a interpretaciones del judaísmo se encuentran en su libro. Gilad nos recuerda la definición de Karl Marx en La cuestión judía, que siempre viene bien mencionar para cierta izquierda con amnesia:
«¿Cuál es el fundamento laico del judaísmo? La necesidad práctica, el interés personal. ¿Cuál es la religión mundana del judío? La usura. ¿Cuál es su Dios mundano? El dinero.»(p. 144, nota 5)
Brinda una definición del Estado de Israel, luego de recorrer la psiquis y la historia judía, que merece ser tenida en cuenta:
«Israel es el Estado judío y, a pesar de la promesa sionista de construir una nación civilizada, funciona como un gueto judío» (p. 105); entonces «el sionismo se puede considerar una relectura de la narrativa del gueto en términos positivos y glamurosos.» (p. 98)
Basta mencionar la construcción del aberrante Muro de Apartheid dentro de Palestina, como un símbolo del gueto. El judío, que no se permite la asimilación allí donde se encuentre, y que es, de la mano del sionismo, envenado con una ideología racista, etnocéntrica, se encuentra «cercado» por elección propia.
Inspirado en conformar el pueblo elegido, según las enseñanzas de fundamentalistas religiosos judíos; o adoctrinado por los laicos en una supuesta supremacía racial; o todo junto a la vez, el judío practica la segregación naturalmente. Y mata sin culpa, asesina sin conciencia, todo vale, sea por la Biblia o por el «deber patriótico».
O también, la excusa del miedo que sirve para justificar cualquier acción criminal, ese miedo de los que «prefieren someterse a la fantasía del judeicidio nuclear» (p. 164), de sufrir un nuevo holocausto (o en la Argentina, un nuevo atentado)…lo que nos lleva al título de este artículo.
La Religión del Holocausto (pp. 184 a 194)
«Seguiremos matando en nombre del sufrimiento judío». (p. 217)
Cuando hablamos de Holocausto, siempre se piensa en el judío. Parece que es el único que existió. Sabemos que la explotación del sufrimiento judío tiene su industria, parafraseando el título del libro de Norman Finkelstein. También en la Argentina existe «la industria de la Amia».
Hay afirmaciones durísimas en el libro. Por ejemplo:
«El Holocausto fue una «victoria sionista»… Si no hubiera sinagogas quemadas, el Mossad llegaría incluso a quemar algunas él mismo«. (p. 58)
Incluso, para dejar en claro lo que puede hacer el sionismo, cita este dato:
«[En la década del ’50] En un intento de describir a los iraquíes como anti estadounidenses y de aterrorizar a los judíos, los sionistas colocaron bombas en la biblioteca del Servicio de Información estadounidense y en sinagogas. Enseguida empezaron a aparecer panfletos urgiendo a los judíos huir a Israel» «. (p. 58, nota 12)
Se sabe también, gracias al trabajo del historiador judío Brenne, entre otros, que existió colaboración reciproca entre los dirigentes sionistas y los nazis.
En fin, siguiendo a Leibowitz y a Adi Ophir, Gilad Atzmon considera que el Holocausto se ha convertido en la nueva religión judía.
Justifica esta nueva religión con la utilización del miedo:
«El miedo es lo que mantiene la identidad colectiva judía. Como en el caso de la religión del Holocausto, la judeidad establece el miedo al judeicidio en el centro de la psique judía, pero también ofrece medidas espirituales, ideológicas y pragmáticas con las que afrontar este miedo.» (p.194)
La nueva religión tiene estas características.
El Holocausto y sus elementos religiosos esenciales:
-Tiene sacerdotes (¿Quién no escuchó hablar de Simón Wiesenthal?)
-Tiene profetas que amenazan del futuro judeicidio iraní (Shimon Peres, Netanyahu, etc.).
-Tiene mandamientos y normas (por ejemplo, «nunca más», claro, para ellos, porque se puede repetir con los palestinos y los árabes)
-Tiene rituales (días de la memoria en todo el mundo, peregrinación a Auschwitz, lectura del diario de Ana Frank, etc.)
-Tiene un orden simbólico (kapos, cámaras de gas, chimeneas, polvo, zapatos, etc.)
-Tiene un templo central (Yad Vashem) y santuarios (los famosos museos) en todo el mundo (en Buenos Aires tenemos uno).
-Tiene inquisición, para aquellos que discutan el dogma, con Jomeini, Arafat, Nasrallah y Chavéz como alguno de sus «Anticristos».
Gilad advierte:
«…Considera al goy un potencial asesino irracional. Esta nueva religión judía predica la venganza. Muy bien podría ser la religión más siniestra que conozca el ser humano ya que en nombre del sufrimiento de los judíos concede licencias para matar, arrasar, arrojar bombas nucleares, aniquilar, saquear, hacer limpieza étnica. Ha convertido la venganza en un valor occidental aceptable» (p. 185)
La discusión sobre el Holocausto, entonces, debe empezar por la utilización política que hacen los sionistas del mismo. No puede ser utilizado para esconder las atrocidades que cometen a diario al pueblo palestino.
Aquí, la principal responsabilidad se encuentra con los judíos. Son ellos los que no pueden permitir que en nombre de su sufrimiento se mate al mejor estilo nazi.
Para terminar, reiteramos esta frase con la que empieza el libro de Gilad, escrita por Israel Shahak:
«Los nazis me hicieron tener miedo de ser judío, y los israelíes me hacen tener vergüenza de ser judío».