lunes, marzo 26, 2012

Jordi Pujol, el caso Kalki y los judíos

Pujol sabe con quién debe negociar la "independencia".
Después de pasados más de cuatro años desde que se abriera esta bitácora dedicada a la crítica del antifascismo, es decir, de la ideología común, compartida por todas las instituciones públicas del planeta, democráticas y no democráticas, deben de haber sorprendido a algunos lectores las últimas entradas sobre temas tan concretos y periodísticos como el caso Kalki o la impunidad de la tortura policial en Cataluña.

Esta minúscula comunidad autónoma, Cataluña, en el extremo NE, nombra un mero rincón de España, nación a su vez de escasa importancia económica, política y demográfica, aunque de enorme significado histórico-cultural. Nosotros vivimos aquí, en España, y concretamente en Cataluña, país con lengua propia, el catalán; en esa Cataluña que, por boca de sus políticos, no deja de amenazar al resto de España con segregarse y fundar un Estado independiente. Cataluña es, empero, nuestra cuna y no nos sentimos "catalanes y españoles", como si de mezclar un cóctel de sentimientos se tratara: somos españoles porque somos catalanes y tanto más españoles cuanto más catalanes, pues Cataluña, la Marca Hispánica, constituye la matriz de ese proyecto histórico denominado "España". Por este motivo, rechazamos el catalanismo oligárquico, sinónimo de un racismo antiespañol más o menos solapado, más o menos descarado. Las razones de esta postura no las voy a explicar en la presente entrada.

Islamistas representando el imprescindible
papel de fascistas.
La experiencia concreta, tanto cívica como profesional y humana, del autor de este blog, se basa en lo que hemos visto "con nuestros propios ojos" aquí, en Cataluña, a lo largo de nuestra  vida. Este "saber" no es el resultado de lecturas y reflexiones, sino del choque directo, en ocasiones brutal, con la realidad social. Ahora bien, la filosofía, entendida como crítica, no puede limitarse a abstracciones o temas muy generales o de vastas dimensiones (como el holocausto, los genocidios olvidados, etc.). Forma parte necesaria, esencial incluso, de la filosofía, la dialéctica entre lo abstracto y lo concreto. Los filosofemas más universales, como es el caso del antifascismo, deben poder acreditar su sentido, es decir, demostrar su capacidad interpretativa, ante los fenómenos aparentemente más insignificantes. Como filósofo, estoy obligado a recurrir a la bibliografía para informarme y valorar lo que sucedió en la posguerra con los prisioneros alemanes a manos de las presuntas democracias, pero en calidad de funcionario de instituciones penitenciarias, por ejemplo, conozco por experiencia directa el día a día de las prisiones catalanas y la reacción de las instituciones locales ante las denuncias por malos tratos a reclusos. Por tanto, si pretendo ejercer el análisis crítico de la ideología oligárquica (el antifascismo), no puedo dejar de pasar de un plano a otro, es decir, del concepto general a las consecuencias que de ese concepto se derivan en la vida real, inmediata, cotidiana, para, a renglón seguido, volver a elevarme a la gris generalización con la bolsa repleta de las nuevas riquezas semánticas adquiridas en la exégesis de los hechos. Tales experiencias quizá no resulten tan espectaculares como el plan británico de bombardear y quemar vivos a los civiles alemanes durante la Segunda Guerra Mundial, pero de alguna manera, la impunidad de crímenes de "dimensiones cósmicas" como éste explica que la tortura policial o carcelaria pueda pasar completamente desapercibida ante la opinión pública contemporánea una vez admitido -y no otra sería la función del discurso antifascista- que eso "no es nada" comparado con el "mal absoluto" (=el fascismo).

El caso Kalki y la política terrorista del catalanismo

Un ejemplo patente de interacción entre la ideología antifascista (lo general) y lo concreto (Cataluña, hoy) es el caso Kalki. La oligarquía transnacional está organizada de forma jerárquica, desde una cúspide formada por el lobby sionista norteamericano y la dirigencia del Estado de Israel, hasta las enormes subplataformas oligárquicas continentales, como el Japón o la Unión Europea. De ésta última forma apéndice subordinado de 4º orden la oligarquía española, muy dependiente de la francesa. La oligarquía catalana es una mera instancia local, pero con características propias y, sobre todo, con una obsesiva pretensión de ascender de rango a pesar de su pequeñez. La decisión de encausar a los acusados del affaire Kalki se tomó en Cataluña y responde a una dinámica catalana interna; prueba de ello es que la farsa judicial no funcionó fuera de los límites territoriales  de la comunidad y, como hemos visto, el proyecto se había gestado en la última etapa del régimen de CiU, un partido, a diferencia del PSC, ICV o PPC, exclusivamente catalán a la par que "de gobierno". El caso Kalki no fue, en fin, ideado por el comunista Saura, sino por el denominado clan del pinyol, es decir, por el reducido núcleo que, dentro de CDC, el socio "grande" de CiU, intenta mantener el dominio del partido nacionalista catalán en manos de la familia Pujol, cuyos "contactos" de alto nivel con el Estado de Israel son de sobra conocidos.

Oriol Pujol en Israel:
¿dónde se fraguó el caso Kalki?
Quienquiera que haya diseñado técnicamente la "Operación Reich" es alguien que recibe órdenes y podemos estar seguros de que la cima de la oligarquía catalana, el Mossad y los líderes de las comunidades filosionistas del país estaban perfectamente informadas del montaje político-policial e intervinieron en todo el proceso. De hecho, los cuadros de la policía catalana se forman en Israel, y esto no es cosa del señor Saura, quien se negó a celebrar el 27 de enero el Día del Holocausto coincidiendo con la "Operación Plomo Fundido" en Gaza, sino decisión de Pujol. Los intereses de la oligarquía catalana, que pretende subir escalones en la jerarquía oligárquica transnacional "puenteando" a Madrid y Europa, empujan a Pujol y los suyos a mostrar una voluntad lacayuna de estrecho acercamiento y sumisión a Tel Aviv. Aparente paradoja: esta política ha venido acompañada por la entrada masiva de inmigrantes marroquíes promovida directamente por el clan del pinyol (y consolidada por el PSC) que, hemos de suponerlo también, cuenta a tales efectos con la complicidad sionista. La pregunta de si Israel quiere o no quiere inmigración islámica en Europa sólo tiene una respuesta, y harto categórica: no sólo la quiere, sino que uno de los ejes fundamentales de la estrategia oligárquica lo constituye tanto la desvertebración étnica de Europa cuanto la proliferación en nuestro suelo de un terrorismo islamista que ayude a justificar, ante los ciudadanos europeos, la sanguinaria política israelí en Palestina. En el futuro, los atentados "islámicos" en Europa, promovidos si es necesario por los propios servicios secretos israelíes, van a convertirse en el escenario de la política sionista, porque Tel Aviv pretende dar el salto al Eretz Israel y emprender la "solución final" del "problema palestino" en la próxima década. La complicidad europea en este inminente genocidio requiere sangre europea, odio europeo contra el Islam: como poco, la pasividad comprensiva de la opinión pública ante las atrocidades del Tsahal. Y el Islam lo pone fácil porque, a fin de cuentas, no es más que un duplicado árabe del monoteísmo abrahamánico. El nacionalismo hebreo de extrema derecha juega con todas las cartas, siendo así que la baraja la ha fabricado el propio judaísmo organizado a lo largo de siglos (y milenios). Tiempo ha llamó Pujol a la puerta de la elite oligárquica planetaria a fin de conseguir aunque sólo fuera una pequeña baza para el codicioso régimen familiar catalán. El precio a pagar para lograr la deseada secesión catalanoide de Sefarad incluye una obsequiosidad sin límites en materia de neonazis, pero también otras concesiones.
 
Para decirlo brevemente: Cataluña no va a escapar al terrorismo. No sólo no va a escapar, sino que Barcelona tiene reservado un singular papel en la película de propaganda cuyo guión se está redactando y, con él, garantizado uno o varios atentados de proporciones nada desdeñables, respecto de los cuales cuéntase ya con varios avisos serios. A causa de la señalada voluntad política "independentista" -en realidad, antiespañola-, Cataluña se ha convertido en la playa de desembarco del Islam y el epicentro del salafismo. Esto ha sido querido por Jordi Pujol y los suyos, porque la colaboración directa con la cúpula sionista mundial -Tel Aviv-, camino que, insisto en subrayarlo, el "catalanismo" ha escogido para promover el famoso fet diferencial (interpretando como acicate la coincidente insignificancia demográfica de los pueblos hebreo y catalán), requiere que la oligarquía catalana sacrifique a su propio pueblo. Sólo una vez superada esta prueba de lealtad sionista podrán los Pujoles acceder a aquel selecto club donde sólo una nación o etnia, la judía, tendría derecho a perpetuar su identidad en medio de la vorágine del crisol globalizador capitalista. Y Pujol, por supuesto, ha vendido a Cataluña en beneficio de las 200 familias, que es lo que éstas siempre hicieron, dicho sea de paso, con los catalanes autóctonos (ajenos a la "casta"), inmensa mayoría de ciudadanos y trabajadores que hemos de permanecer hispánicos aunque sólo sea para protegernos de nuestra vampírica e insaciable oligarquía. El proyecto oligárquico filosionista implica, por tanto, infligir un daño espantoso a la comunidad catalana, ya sea como receptora de inmigración islámica que no hable castellano, ya como víctima potencial de una fatal, inevitable y buscada violencia terrorista. Es en este contexto que se cuece la "Operación Reich" y el caso Kalki en tanto que ofrenda obligada de Cataluña -o, mejor dicho, de la oligarquía local- a las poderosas élites del Estado de Israel.

sábado, marzo 24, 2012

Ataque oligárquico contra la página de prisiones

Desde que empezaron nuestras críticas al fiscal Aguilar o a la ex consellera Tura -alias la torTURAdora-, no han dejado de pasar cosas "curiosas" de las que les iremos informando. De momento, nos limitamos a avisar a los lectores de este blog de que algunos de sus enlaces, a saber, aquéllos que van a parar a la web www.adecaf.com, están bloqueados por un ataque legal de la Agencia Española de Protección de Datos.

Evidentemente, se trata de una mera coartada para taparnos la boca y no ha sido ni será ésta la única vez que las instituciones "democráticas" intenten cerrar el sitio de ADECAF (en mayo de 2000 fue la primera web clausurada judicialmente en la historia de España, hasta que pudo demostrarse que todo lo publicado era cierto), porque dicha página contiene informaciones escandalosas sobre la realidad de las prisiones catalanas que a demasiada gente le interesaría silenciar.  

La escaramuza ha retrasado empero, lamentablemente, las entregas de la serie "Retrato del antifascista en Orwell" y, como era de esperar y deseaban los "demócratas" de turno, ha generado también innumerables "dolores de cabeza" a quienes llevamos aquí años negándonos a doblar la rodilla ante la oligarquía catalana, representante local de la criminal oligarquía sionista transnacional.

Se da la circunstancia de que alguno de los dechados administrativos de la dirección general de servicios penitenciarios fue en su día condenado por malos tratos a presos pero, no obstante, ello no le ha impedido promocionarse a alto cargo tras su afortunado matrimonio catalanista. Convendría comparar el destino profesional de ciertos pájaros trepadores con el de los funcionarios que, en el cumplimiento de su deber, han denunciado casos de malos tratos a reclusos. Pero ya sabemos que en Cataluña la honestidad y la eficacia son altamente perjudiciales para el futuro de las personas, y que en la administración autonómica sólo "progresan" los "leales" a la oligarquía. Entiéndase: el mismo tipo de gente que instigara el montaje político-policial denominado caso Kalki o cosas tan dignas como el reciente indulto de los corruptos del caso Treball (que no han pisado la cárcel pese a la sentencia condenatoria y por el módico precio de 3800 euros han quedado impunes del robo de 50.000, lo que deja al partido una ganancia de 46.200). En efecto, esta pandilla de delincuentes con corbata -los "catalanistas"- envueltos en el manto de la senyera y con la familia Pujol siempre al frente, considera que Cataluña es su feudo privado y, en nombre del patriotisme, no tolera a los desafectos, aunque en realidad se dedique a saquear el país y repoblarlo con inmigrantes (mano de obra más barata y, sobre todo, más dócil que los catalanes autóctonos). Pero las represalias no hacen sino reforzar nuestra íntima convicción de que hay que luchar contra esta mafia política esgrimiendo la sencilla y noble arma de la verdad. Seguiremos haciéndolo, no lo duden, con celo renovado y hasta que se extinga el último soplo de nuestras fuerzas.

ENSPO
La Marca Hispànica

24 de marzo de 2012

domingo, marzo 11, 2012

Retrato del antifascista en Orwell (9)

El magistrado del Tribunal Supremo Manuel Colmenero, quien jugó un rol decisivo tanto en la condena del ya ex juez Baltasar Garzón cuanto en la exoneración de las víctimas del montaje político-policial denominado caso Kalki/CEI/ENR.

El tema de esta última entrada de la serie "Retrato del antifascista en Orwell" será la sentencia absolutoria del Tribunal Supremo (12-4-2011), las reacciones que la misma provocó (y que incluyen los insultos del fiscal Aguilar a quienes habían sido declarados inocentes), así como las conclusiones filosóficas y políticas que pueden extraerse de todo el asunto, el cual, lo recordamos, no está todavía definitivamente cerrado sino pendiente del Tribunal Constitucional (por no hablar de los recursos que, en caso de confirmarse la absolución, serán interpuestos sin duda alguna ante los tribunales de la Unión Europea, mucho más represivos en estos temas).

Empecemos por el texto de la resolución que algunos medios de comunicación han olvidado, donde se desautoriza a la Audiencia Provincial de Barcelona por infracción de leyinfracción de precepto constitucional y quebrantamiento de forma, lo que convierte la sentencia condenatoria en poco menos que una boñiga de vaca, enviándola de una patada al lugar de la historia que realmente le corresponde: el de las bochornosas ignominias de los llamados "sistemas democráticos", que haberlas, haylas (y en torrencial abundancia). Léase:

Que debemos DECLARAR y DECLARAMOS HABER LUGAR a los recursos de Casación por infracción de Ley y de precepto Constitucional así como por quebrantamiento de Forma, interpuestos por las representaciones procesales de los acusados JUAN ANTONIO LLOPART SENENT y RAMON BAU FRADERA, así como por la representación procesal de los acusados CARLOS GARCÍA SOLER y OSCAR PANADERO GARCÍA, contra sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Barcelona, Sección Décima, con fecha 28 de Junio de 2.009, en causa seguida contra los mismos, por delito continuado de difusión de ideas genocidas. 

DEBEMOS ABSOLVER Y ABSOLVEMOS a los acusados JUAN ANTONIO LLOPART SENENT, CARLOS GARCÍA SOLER, OSCAR PANADERO GARCÍA y RAMÓN BAU FRADERA de los delitos por los que venían condenados. / Se dejan sin efecto todos los pronunciamientos de la sentencia de instancia. / Declarándose de oficio las costas correspondientes al presente recurso. Comuníquese esta resolución a la mencionada Audiencia a los efectos legales oportunos, con devolución de la causa que en su día remitió interesando acuse de recibo. Así por esta nuestra sentencia que se publicará en la Colección Legislativa, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.

Pedro Varela, en libertad desde el 8 de marzo de 2012.
Ha cumplido íntegra toda su condena.
De las acusaciones sin fundamento en que se basaba la condena de la Audiencia Provincial de Barcelona, ya había caído la segunda de ellas, como sabemos por el post anterior, sin tener que esperar a la sentencia del Tribunal Supremo, pues el propio fiscal, viendo que los condenados  recurrieran aquélla, y no antes como hubiera sido su deber (de haber actuado de buena fe), había solicitado su anulación. Citamos a continuación el texto literal de Colmenero en este punto:

Como se ha dicho, los recurrentes se quejan de lo que consideran indebida aplicación del artículo 510. El motivo, que ha sido apoyado por el Ministerio Fiscal, debe ser estimado, pues en la relación contenida en el relato fáctico no se contienen actos ejecutados por aquéllos que puedan considerarse como incitaciones directas a la comisión de actos mínimamente concretados, de los que pudiera afirmarse que se caracterizan por su contenido discriminatorio, presididos por el odio o violentos contra los integrantes de los grupos protegidos (STS, 259/2011, Primero, 3).

Todos aquellos personajes, medios de comunicación y demás tropa de "progresistas" de cartón piedra, que citan ciertas frases extraídas de los libros propiedad de los procesados y sugieren o afirman abiertamente a continuación, que se trata de soflamas, deberían explicar dónde y en qué fecha se profirieron esas "soflamas", aportando las correspondientes pruebas, pues ni la policía, ni la fiscalía, ni los magistrados, han conseguido, pese a todos sus esfuerzos, averiguarlo. Siendo así que tales soflamas no existieron nunca como tales, por mucho que se empeñen algunos en sostener y repetir machaconamente lo contrario. !El propio fiscal tuvo que reconocer este punto! Además, deberían saber estos injuriadores que con tal insistencia en hablar de "soflamas" están imputando un delito, el art. 510 del Código Penal, del que los procesados han sido expresamente exonerados. Y la imputación de un delito, con publicidad y temerario desprecio de la verdad, como es el caso, tiene a su vez carácter delictivo, más concretamente, constituye un delito de calumnias graves. Este es, empero, el titular de un artículo de "El Plural" con fecha de 20 de febrero de 2012:

El ponente de la condena de las escuchas toleró soflamas neonazis... y ahora recrimina a Garzón sus prácticas totalitarias. Colmenero no vio delito en llamar al exterminio de los judíos o en decir que los negros son un “cáncer social”.

Los procesados, según "El Plural", llamaron al exterminio de los judíos, o sea, lanzaron soflamas en tal sentido. Una acusación muy grave. Se trata, cierto, de un ataque difamatorio contra Colmenero, pero que, para consumarse, requiere imputar a los procesados un tipo penal en cuya ponderación abunda el texto de la sentencia, con razonamientos jurídicos de patente calado; unos razonamientos que los periodistas simplemente ignoran, lo que, a nuestro entender, acreditaría su mala fe y prístina voluntad de injuriar.

¿Quién es aquí un auténtico sinvergüenza?
Remite Colmenero a la famosa STC 235/2007, que despenalizó la negación del Holocausto y anuló la "literalidad" del precepto contenido en el art. 607.2 del Código Penal. Según Colmenero, la libertad de expresión no ampara "manifestaciones o expresiones destinadas a menospreciar o a generar sentimientos de hostilidad contra determinados grupos étnicos, de extranjeros o inmigrantes, religiosos o sociales", pero una cosa es que el derecho no ampare tales excesos y otra que con ellos se incurra en delito:

(...) la superación de los límites de los ámbitos protegidos por las libertades ideológica y de expresión no implica directamente la tipicidad de las conductas. (...) Señala el Tribunal Constitucional, FJ 6º, que "...la literalidad del precepto, en la medida en que castiga la transmisión de ideas en sí misma considerada, sin exigir adicionalmente la lesión de otros bienes constitucionalmente protegidos, viene aparentemente a perseguir una conducta que, en cuanto amparada por el derecho a la libertad de expresión (art. 20.1 CE) e incluso eventualmente por las libertades científica (art. 20.1 b) y de conciencia (art. 16 CE) que se manifiestan a su través (STC 20/1990, de 15 de febrero, FJ5), constituye un límite infranqueable para el legislador penal". (...) nuestro ordenamiento constitucional no permite la tipificación como delito de la mera transmisión de ideas (...).
Dicho esto, Colmenero, quien en cuanto magistrado de segunda instancia debe admitir como hechos probados (!ja, ja, ja!) los que fijara ya la Audiencia a pesar de su dudosa metodología, no vacila a la hora de cuestionar qué clase de procedimientos han permitido erigir como tales esos "Hechos Probados" que provocan vergüenza ajena, y entonces nos vienen a la cabeza los "métodos" probatorios del Tribunal Militar de Nüremberg entorno a cuyas "producciones" propagandísticas gira, en fin de cuentas, esta entera farsa judicial:
 
De otro lado, en la sentencia se sigue un sistema para la configuración de los hechos probados que puede inducir a confusión. En muchos de los extractos contenidos en el relato no se precisa si la frase recogida es propia del autor del libro o se pone en boca de alguno de los personajes a los que se refiere, cuya existencia histórica, así como su posicionamiento respecto de estas cuestiones, no se puede negar. Resulta evidente que el reflejo de los pensamientos, teorías, ideas o doctrinas de quienes aparecieron históricamente vinculados al nazismo como partícipes activos, sea como ideólogos, como ejecutores o como simples seguidores, especialmente en relación con lo que en algún momento se ha llamado la cuestión judía, incluye expresiones, afirmaciones o consideraciones fuertemente negativas para los judíos, y también para otros grupos, llegando al extremo de justificar su absoluta marginación e incluso, en ocasiones, su exterminio. A la confusión contribuye que entre las obras cuya difusión se considera típica en la sentencia se encuentra incluso una obra atribuida a Francisco de Quevedo (Execración contra los judíos), en la que se vierten juicios negativos sobre aquéllos, y que evidentemente, como otras, responde al espíritu del tiempo (STS,  259/2011, Primero,12).
 
Y lo más importante, por lo que se refiere a las supuestas "soflamas":

No se describe en los hechos probados, como sería necesario para aplicar el tipo, ningún acto de promoción, publicidad, defensa pública, recomendación, ensalzamiento, incitación o similares imputados a los acusados que vinieran referidos a la bondad de las ideas o doctrinas contenidas en los libros que editaban, distribuían o vendían en razón de su contenido filonazi, discriminatorio o proclive al genocidio o justificativo del mismo, o a la conveniencia de adquirirlos para el desarrollo de aquellas, o que se aconsejaran de alguna forma su puesta en práctica, que pudieran considerarse como actividades de difusión, que tuvieran mayor alcance y fueran distintas del hecho de editar determinadas obras o de disponer de ejemplares a disposición de los eventuales clientes (op. cit., ibidem).


Certificado de libertad de Pedro Varela. Delito: Genocidio.
José María Aznar, el promotor de las leyes por las que ha sido condenado Varela,
es el responsable político de la muerte de centenares
de miles de iraquíes y un auténtico criminal al servicio de Sion.
Pero han encarcelado a un librero...

 
Sin embargo, se dirá que, al menos, queda claro en la sentencia del Tribunal Supremo que los procesados editaron y distribuyeron dichas obras... Y que el simple hecho de difundir esas frases implica, de alguna manera, compartirlas, aunque sea con la excusa de ejercer de librero. Pues bien, el vicio de instrucción del sumario es tan profundo que, en él:

No se aclara cuáles fueron encontrados en su domicilio y cuáles en su librería (op. cit., ibidem).

La inmensa mayoría de las obras en cuestión, como hemos advertido desde el principio, no fueron editadas por los procesados, pero es que tampoco fueron distribuidas o vendidas, pues todas las que contienen frases de carácter ciertamente reprobable eran propiedad privada particular y no artículos comerciales. No obstante, insisto en que se ha pasado de la posesión privada de un libro a su "soflama" en actos públicos sin prueba o razonamiento jurídico alguno y, a pesar de la sentencia exculpatoria, "El Plural" o el ex fiscal franquista Jiménez Villarejo persisten de manera infamante en dar el salto de una cosa a la otra sin sentirse obligados a argumentar ni demostrar nada. No lo necesitan. El linchamiento de "nazis" es gratis. En efecto, ¿qué diferencia existiría entre la biblioteca personal que un experto en nazismo atesorase en su despacho o domicilio y la señalada propiedad de los acusados? Sólo una: que los inquisidores del pensamiento, desde sus inmundos rincones burocráticos repletos de cólera, sospechaban que aquéllos compartían las ideas contenidas en tales libros y documentos. De ahí que pueda afirmarse, sin exagerar ni un ápice, que hemos asistido a una persecución ideológica, abiertamente confesada por el fiscal Aguilar, o sea, a un acto totalitario e inconstitucional que, sin embargo, cierta prensa insiste en jalear con sádica exaltación, acusando de totalitarismo precisamente a Colmenero por haberlo puesto en evidencia. Se olvidan, estos "progresistas", de aquel otro totalitarismo que representan ellos mismos al apoyar las escuchas ilegales de Garzón o el tormento judicial de ciudadanos disidentesperseguidos por el simple hecho de poseer ciertos libros o de mostrarse sin temor ante sus compatriotas como  notorios desafectos a la oligarquía. Y es que esa convicción, rabiosa, de los antifascistas, consistente en considerarse los depositarios de todos los sueños infantiles relativos a la felicidad humana, constituye, cuando entramos en la esfera política pública (como la historia ha demostrado hasta el hartazgo) un peligro comparable a cualquier idea racista o antisemita. Ese peligro -el antifascismo- no será, empero, nunca tipificado en el código penal porque atentaría contra los valores fundamentales de la society y su putrefacto market hedonista de consumidores insaciables; cuestionaría, en fin, el dogma del paraíso, de la "dicha", del "amor", etc., combustible emocional -o dimensión subjetiva- de esa despiadada maquinaria objetiva de reinversión de "valores de cambio" denominada capitalismo.


Seamos, como Winston Smith,
testimonios de la verdad. La verdad , el "fascismo".

Y, AL FINAL, LOS INSULTOS: "AUTÉNTICOS SINVERGÜENZAS"

No vamos a continuar con los comentarios a la sentencia, que se encuentra en la red y cualquiera puede examinar con todo el detalle que el caso merece.  Para nosotros, se trataba de identificar un ejemplo vivo, real, relevante y actual de aquéllo que Orwell describe en su novela Subir a por aire como retrato del antifascista. Hemos detectado la encarnación del antifascista en el fiscal Aguilar. Pero, ¿odiaba Aguilar a los procesados? A nuestro entender, todas las trampas del proceso acreditan que Aguilar, como poco, se jugaba en este tema algo más que lo meramente profesional, sin que pueda reducirse el bochornoso desarrollo del procedimiento a un mero rasgo psíquico, pues entonces tanto la policía autonómica catalana cuanto los magistrados de la Audiencia habrían contrapesado la desmedida animadversión que nutría las gestiones acusatorias del fiscal y puesto coto a sus desmanes procesales. Pero no lo hicieron, antes bien, colaboraron dócilmente en un linchamiento que había sido ordenado desde la cúspide del sistema oligárquico. Ese odio aparentemente individual es siempre, en efecto, bajo el corrupto régimen actual, el correlato egoico del imaginario pueril en que se asienta en última instancia el dispositivo oligárquico-transnacional de dominación pública. La otra cara del ya mencionado lado subjetivo del capitalismo en tanto que "esperanza de felicidad" y de todas esas cosas azucaradas -oriundas de la cuna- que hacen del homo sapiens un "humano" con derecho a combatir lo "inhumano", léase: el fascismo, el dolor, la soledad, la muerte... Hay un odio "originario" contra la vida finita (Nietzsche dixit) que ha sabido encontrar siempre sus chivos expiatorios. Otrora, los "judíos". En la actualidad, tales cabezas de turco existenciales y sistémicos son, como sabemos, los "fascistas". La duplicidad del doblepensar muestra así sus hondas raíces, tanto más profundas cuanto más nos alejamos de lo puramente subjetivo, de las emociones humanitarias y su necesaria contraparte -el odio-, para adentrarnos en aquello en que se asienta, desde el punto de vista social, el funcionamiento de la mente: la acumulación del capital, el imperativo de reinversión y crecimiento constantes amparados discursivamente en la búsqueda del "bienestar". Los nuevos productos de consumo que han de traernos por fin el cielo son necesarios sólo porque esa infantilidad perpetua, esa minoría de edad en la adultez que religiones, política y publicidad comercial prolongan al unísono en beneficio de los amos del dinero, no deja de engañarse a sí misma acuñando los presupuestos antropológicos y pre-políticos del doblepensar. Es en este punto en que el odio de Aguilar muestra su verdadero rostro: se trata de una condensación subjetual -ya no, ni siquiera, subjetiva- de todas las instituciones y valores del sistema oligárquico, pero también los axiológicos lodos de esos barros que conformaron el entero proceso histórico de la metafísica occidental desde Platón.

El significativo odio de Aguilar apareció, cometió el error de aparecer al desnudo, por decirlo así, desafiando los imperativos formales de sus atributos como funcionario público, cuando en una conferencia en Terrassa celebrada el 28 de junio de 2011 calificó a Ramon Bau, Juan Antonio Llopart, Oscar Panadero y Carlos García Soler de "auténticos sinvergüenzas". Transcribo directamente la fuente de la noticia:

La LIBRERÍA KALKI le desespera del todo. El que hayan sido absueltos los responsables de esa otra “librería maldita” no lo puede soportar y los califica textualmente de “AUTÉNTICOS SINVERGÜENZAS”, palabras que podrían causarle, si los afectados quisieran, serios problemas. Esas descalificaciones personales dicen muy poco de la objetividad con la que debe presentar su criterio un representante de la ley. Yo nunca había oído insultar en público a un fiscal y encima si lo es de un servicio contra los delitos de odio. Inaudito (Friera, Acacio Luis, "El fiscal Aguilar y el discurso del odio", 30 de junio 2011, blog "Libertad Pedro Varela").

Además, el fiscal Aguilar había fracasado profesionalmente. Se había, en efecto, convertido en el hazmerreír del mundo del derecho al embarcarse en un procedimiento vergonzante que, a la postre, se volvía contra su prestigio, credibilidad y presunción de pericia jurídica, por no hablar de cosas tan básicas como la viril honestidad, cuyo extravío empequeñece a los mentirosos. Tenía Aguilar motivos, pues, profundos, impersonales, pero también meramente individuales y circunstanciales, para odiar a los procesados y urgir la descarga de su despecho, rencor, decepción, etc., por la exculpación del Tribunal Supremo; así lo hizo ante una audiencia mayormente cómplice. Un público de fans sediento de cheka al que Aguilar engañó -porque quería ser engañado, como casi todos los "progres" desean serlo- con imágenes falsificadas sobre la presunta clientela skin de la Librería Europa, confortó al ponente con la cálida recepción de aquellas "injurias oficiales", pobre sucedáneo compensatorio del tremendo daño que les hubiera gustado infligir a los "malvados fascistas" en tanto que responsables, como Hitler in effigie, de "todos los males del mundo" (y, singularmente, de las frustraciones, terrores e impotencias personales típicas de los antifascistas). Pero lo que había aparecido en público, obscenamente, en aquel preciso momento, era algo muy especial y cargado de sentido. Había hecho acto de presencia el alma del sistema. El secreto trasfondo de los discursos humanitarios que justificaron, pongamos por caso, el bombardeo de Bagdad; tal doblesentir, si se me permite la expresión, tiene su "momento" psíquico incluso en aquellos que encarnan las instituciones y se guardan muy bien de expresar dichas emociones.

Volvamos, pues, al principio, al "odio" del "fiscal contra el odio" que devino, sin quererlo y ante un público nada desafecto, el fiscal del odio, para comprender toda la serie "Retrato del antifascista en Orwell":

http://nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2011/07/retrato-del-antifascista-en-orwell.html

Nos falta la conclusión, en la que engarzamos la obra de Orwell y el tema del judaísmo con una afirmación sorprendente del escritor inglés que, hasta ahora, ha sido poco tenida en cuenta (por no decir: en absoluto tenida en cuenta). Y no por casualidad. Esto lo veremos en la próxima, y última, entrada de la serie. Pedimos disculpas a los lectores por la tardanza, pero es que ya estamos sufriendo las represalias del "sistema" por lo dicho en este y otros lugares de la red con un ataque "legal" a la página web de ADECAF (con la que enlazan muchos de los posts de este blog), la cual, como pueden comprobar, se encuentra bloqueada desde el pasado 13 de marzo. Seguiremos informando.

Jaume Farrerons
La Marca Hispànica
24 de marzo de 2012

AVISO LEGAL

http://nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2013/11/aviso-legal-20-xi-2013.html

 

domingo, marzo 04, 2012

Retrato del antifascista en Orwell (8)

El fiscal "antidiscriminación" (¿?) Miguel Ángel Aguilar, fautor impune de gravísimos actos de discriminación por motivos de opinión contra ciudadanos españoles, rezuma por todos sus poros obediencia  fanática, bochornosa e irracional a la ideología más asesina y genocida que la historia humana recuerda: el antifascismo.


Los imputados por el caso Kalki/CEI/ENR fueron perseguidos, procesados y condenados por la Audiencia Provincial de Barcelona el 28 de septiembre de 2009, hasta que el Tribunal Supremo los exoneró de toda culpa en sentencia de 12 de abril de 2011. La acusación del fiscal Aguilar se reveló como un montaje político, de cuyo vergonzante contexto histórico y social, tanto general como local, nos hemos ocupado con cierto detalle en los posts anteriores de esta serie. La operación represiva, típicamente chequista, pretendía encarcelar a cuatro ciudadanos españoles: 1/ por publicaciones de las que no eran autores, ni editores, ni distribuidores, sino, en la mayor parte de los casos, simples propietarios (de un triste ejemplar adquirido en una librería de viejo); 2/ por libros o revistas editados antes del año 1995, de tal suerte que, como podemos constatar con una simple lectura de la sentencia y el cotejo de las fechas de edición, se estaba aplicando la norma penal de forma extemporánea y vulnerando así uno de los principios fundamentales de la jurisprudencia y la doctrina jurídica democráticas, a saber: la irretroactividad de las normas restrictivas de derechos; 3/ por unas obras que no sólo no eran suyas en ningún respecto, sino que cualquiera podía y puede actualmente adquirir de segunda mano en la red, circunstancia que hemos comprobado personalmente en varios casos. Uno de los perjudicados por Aguilar, el dirigente de CEI Ramon Bau Fradera, explica que:

Se me acusaba de varios libros editados en los años 1980 y 1990, antes de la ley de 1995, y además hacía más de 5 años (prescrito el posible delito). No había prueba alguna de que hubiese vendido o distribuido esos libros a partir de 1995. / Pese a decirlo y demostrarlo la Audiencia siguió considerándome culpable de las frases de esos libros, pasando totalmente de la fecha de edición y de pruebas de su venta posterior. / Es inaudito que la sentencia indique libros editados antes de 1995, sin pruebas de que se hayan vendido en los últimos cinco años... y muestra el carácter político y tendencioso de todo el tema (Bau, R., "Un final justo para un proceso kafkiano", "Devenir Europeo", Núm. Especial Verano 2011, p. 7).

No obstante, la pena que el fiscal le reclamaba a Bau era superior a la que le correspondería por asesinato:

La petición de la fiscalía en mi caso fue ni más ni menos de 8 años y medio de prisión y 10 años de inhabilitación para cargo público. / Es curioso porque 8 años es más de lo que piden para un homicidio, estafas importantes, robos con agresión, etc... / Al gitano Farruquito, que mató a una persona conduciendo borracho, sin carnet y huyendo, para luego mentir y tratar de sobornar a la policía una vez lo cogieron, le pedían sólo 3 años... (Bau, R., op. cit., pp. 6-7).

Y por si todavía fuera poco:

Aun más jocoso era el caso CEI. En la acusación no había NI UNA sola frase o cargo contra ninguna de las publicaciones del CEI. Nada de su revista ni libros suyos, ni folletos... pero en cambio la acusaban de 'ilegal' por 'justificar el genocidio y fomentar el odio racial'. Para ello usaron el método más indecente: la sentencia de la Audiencia mezcló el tema de los libros de tal forma que no se sabía a quién se acusaba con cada libro, de forma que las frases de libros que no eran de CEI se ponían como si fueran de CEI (Bau, R., op. cit., p. 7).

Aguilar: "Varela está en prisión porque es donde debe estar". 
El fiscal nunca demostró, y tampoco se molestó en hacerlo la sentencia de la Audiencia, que CEI, Kalki y ENR formaran una organización unitaria, con una estructura jerárquica, una ideología común y unos propósitos compartidos. Simplemente, de forma harto interesada, los "representantes de la ley", jugando con la vida de cuatro familias, lo dieron por supuesto. De tal manera que con unas simples frases sacadas de libros de viejo que nada tenían que ver con ninguna de las tres entidades y que, en el peor de los casos, habrían prescrito como presuntos delitos, bastaba para imputar a quienquiera que la fiscalía y los jueces "antifascistas" consideraran "merecedores" de persecución política.

Quedaron anuladas, empero, en la misma sentencia condenatoria de la Audiencia, las imputaciones relativas a la negación del holocausto, que el Tribunal Constitucional ya había considerado amparadas por la libertad de expresión en sentencia de 7 de noviembre de 2007 sobre el caso Pedro Varela.  Dicha sentencia quitó mucha fuerza a las pretensiones de Aguilar, pero no impidió que se condenara a los acusados por cargos tan delirantes como la difusión de ideas genocidas, el fomento del odio por motivos raciales y religiosos, y la asociación ilícita, de carácter paramilitar.

NI AUTORES, NI EDITORES, NI DISTRIBUIDORES

En el post anterior hemos analizado la naturaleza de las "frases" (en muchos casos realmente detestables) que, todavía hoy, cierta prensa considera "soflamas" presuntamente realizadas por los imputados, como si dichos fragmentos de libros hubieran sido impresos o reproducidos en millares de panfletos y distribuidos entre las masas con el fin de provocar un "holocausto". Ésta es la idea que se sugiere al hablar de soflamas; básase el infundio en las machaconas afirmaciones del fiscal Aguilar (y de la primera sentencia, condenatoria) sobre una presunta incitación al odio. A este pseudo periodismo inclinado al linchamiento convendría  recordarle su deber de informarse sobre la sentencia del Tribunal Supremo, por no hablar de obligación de verificar, con sentido de la objetividad, aquello que la sentencia misma no dice expresamente pero se desprende de la exoneración final y de la ausencia de hechos probados relativos a actos de difusiónque las mencionadas frases no "saltaron fuera" de los libros, que dichos libros no "salieron" de las propiedades o domicilios de los imputados, que tales obras no fueron, subrayémoslo una vez más, ni escritas, ni editadas por los imputados; que se trata de productos comerciales susceptibles de ser adquiridos por cualquier ciudadano interesado, ya sea por motivos ideológicos o de otro jaez, en determinados temas historiográficos. Por ejemplo, el libro La reconstrucción de un Reich, de Hermann Goering, editado en Argentina por la editorial Horse Sense (1988) y cuyas afirmaciones, propias de la Segunda Guerra Mundial por parte de todos los bandos en litigio, fueron utilizadas para difamar a los acusados, se comercializa en la edición de Ed. Nothung (1985) en http://www.todocoleccion.net/. Véase:


No se entiende cómo puede este libro convertirse en prueba de cargo cuando pertenece privadamente a una persona, de una ideología muy concreta y sólo en ese caso, y dejar de serlo justamente en el momento en que sale a la venta en una librería on line. No se entiende cómo se pasa de la propiedad privada de un libro a su proclamación en calidad de soflama. Y de la vaporización de ese carácter delictivo simultáneamente a su comercialización y distribución. Si el motivo de esta doble vara de medir es la doctrina política del propietario, entonces estamos ante un caso de discriminación que atenta contra los principios constitucionales vigentes. !Nada dice al respecto la sentencia condenatoria cuando sostiene que dichas frases carecían del poder de instigar al genocidio! !Pues claro! La razón es que jamás fueron soflamas, ni consignas, ni eslóganes, sino simples lecturas. La fiscalización de Aguilar omite en todo momento estos incómodos detalles inherentes a una demostración racional, es decir, a una argumentación capaz de fundamentar los extremos más relevantes de la imputación penal en sí misma: la instigación a la violencia racial. De acuerdo con el tipo totalitario de fiscal que este señor, don M. A. Aguilar García, encarna, si usted, amable lector, dispone de un ejemplar de Mi lucha, de Adolf Hitler, esto significa que instiga usted al genocidio de los judíos... Semejante esquema de "razonamiento", propio del doblepensar orwelliano, se repite en el sumario del caso Kalki/CEI/ENR con decenas de libros y publicaciones, en un extenso escrito de acusación repleto de citas de obras que, en la risible pero peligrosa inepcia jurídica (o mala fe) de la Audiencia Provincial de Barcelona, incluyen, como subrayará no sin cierta ironía la sentencia del Supremo, la Execración de los judíos de Francisco de Quevedo.

Esta magnífica obra de Norberto Ceresole
se podía adquirir por las mismas fechas 
en la Casa del Libro de Barcelona.

La acusación de Aguilar se basa en la reiteración de decenas casos similares, con las excepciones de uno de cuyos ejemplos nos ocuparemos ahora. En efecto, veremos que las frases más escandalosas falsamente atribuidas a los imputados servían, de forma fraudulenta, como "pinzas" mediáticas de las que colgar una imputación nutrida en realidad por un grueso de críticas al judaísmo, el sionismo y el Estado de Israel. Es el caso del libro de Norberto Ceresole, El nacional judaísmo. Un mesianismo pos-sionista, editado en 1997 por Libertarias-Prodhufi (una casa que nada tiene que ver con los imputados y pertenece al ámbito político de la izquierda más convencional), también fue causa de imputación. El motivo: uno de los acusados disponía de un volumen y, siguiendo una vergonzante estrategia acusatoria que se repetirá en el resto de los casos, algunas de las polémicas afirmaciones de Norberto Ceresole se les adjudicaban a todos los imputados como propias y difundidas, además -sin explicar nunca dónde, cómo y cuándo- en términos de instigación al odio racial. Sin embargo, la obra de marras era vendida en la Casa del Libro por las mismas fechas en que el fiscal Aguilar acusaba a los imputados de poseer un ejemplar (siendo así que esta posesión era lo único que la Audiencia podía demostrar).

Reflexionemos un momento: que todo esto haya podido suceder en Barcelona en los años 2003-2011 debería alarmar profundamente a la ciudadanía; no porque los acusados, "peligrosos neonazis", hayan sido finalmente exonerados por el TS, como pretenden las hordas de "demócratas" antifascistas que protestan por la exculpación final, sino por el simple hecho de que un día, en una presunta democracia y como consecuencia de una instrucción totalitaria propia de un Estado policial, cuatro ciudadanos de ideología X, y justamente por una cuestión de opinión, terminaran esposados en una comisaría y luego procesados y condenados por unos magistrados, todo ello debido a que -uno de ellos- era propietario de una obra de Ediciones Libertarias susceptible de ser adquirida en la Casa del Libro. !No podemos quedarnos de brazos cruzados después de semejante abuso! Estamos, como dice James Petras, ante el sionismo, el estalinismo del siglo XXI; una nueva versión, occidental esta vez, del antifascismo más antidemocrático.

Veamos algunas de las frases que, en el caso de la obra de Ceresole, el fiscal "contra el odio" incluye en el sumario nada menos que como piezas de convicción de una delirante acusación de genocidio:

1.-El hecho es que en el mundo occidental ya es imposible realizar cualquier crítica política al Estado de Israel o al judaísmo en general. En estas cuestiones toda crítica se transforma en blasfemia, y el crítico es, sencillamente, estigmatizado y demonizado.

2.-¿Cómo decir, por ejemplo, que ese Estado ha cometido y comete acciones criminales? De hecho ya no estamos hablando de sionistas sino de judíos, los hermanos mayores del monoteísmo del mundo antiguo.

3.-Israel sigue siendo un Estado criminal, cualquiera sea la ideología con que se recubra, pertenezca ésta al reino terrestre o al reino de lo celeste. Un Estado criminal desde su misma fundación sionista - es decir, laica, racionalista y “civilizadora” – en un territorio usurpado y ocupado a sangre y a fuego.

4.-Si esto es cierto, por lo tanto, en la versión nacionalista del judaísmo, un núcleo irreversible de perversidad (o, si se quiere, de salvajismo, continuando con la lectura sin interpretaciones del Antiguo Testamento) que es lo que origina las sucesivas etapas doctrinarias en su evolución terrestre. Esa perversidad, esa “abominación” que produce “desolación", es la que provoca los sucesivos choques de la comunidad judía contra el resto del mundo en los últimos 32 siglos (...).

5.-Los sectores judíos que pueden ser definidos como fundamentalistas no sólo conspiraban y conspiran contra la concepción original del “Plan de Paz” (“paz por territorios”): están estructurando una fuerza –ideológica y física – a escala internacional, con el objeto de desatar una guerra “definitiva”, una guerra de exterminio que tendrá por escenario principal el Oriente Medio y “zonas contiguas” del Asia Central. Esa “guerra definitiva”, es una solución final para exterminar a la población palestina y árabe del Eretz Israel.

6.-(...) todos los documentos existentes hasta el día de hoy demuestran con claridad que el objetivo del nacional-socialismo era excluir a la población judía del Tercer Reich, y no exterminar a esa población, como sostiene la Teoría del Holocausto, el Mito de los “seis millones"(...).

7.-(...) la “Teoría del holocausto” se constituyó en el gran elemento mítico e ideológico justificativo no sólo de la creación del Estado de Israel; sobre todo propició –muy enfáticamente- la “necesariedad” de los crímenes continuos, sistemáticos y progresivos cometidos por ese Estado, contra Palestina, Líbano y el mundo árabe-musulmán en general.

8.-Ahora ese “Estado Divino”, habitado por un “Pueblo elegido”, planea y ejecuta una guerra de destrucción y de exterminio, un verdadero –ahora sí- Holocausto contra los pueblos musulmanes (...).

Aguilar: "auténticos sinvergüenzas",  conferencia en Terrassa,
28 de junio de 2011 (=injurias con publicidad).
9.-Los judíos han estado ligados en forma innegable a la mayor operación criminal jamás emprendida contra toda una raza: el holocausto de los negros de África (y habría que agregar, de los indígenas en la América bajo control de la corona de España). Han participado en la captura y en la exportación forzada de millones de ciudadanos del África negra a una vida de servidumbre inhumana y degradante, y esto para el beneficio financiero de los judíos.

10.-La masacre de Qana es un “crimen contra la humanidad”, ordenado, por motivos meramente electorales, por los más altos dirigentes del Estado de Israel y ejecutado con alegría por la jerarquía militar.

11.-Roger Garaudy, entre otros grandes aportes, no deja lugar a dudas sobre la naturaleza mítica de la ideología construida por el judaísmo de pos-guerra, entre otros el mito de Nüremberg y el mito del Holocausto.

12.-A partir de allí la política interior de Israel se sustenta cada vez más sólidamente en principios racistas, como el presupuesto de la pureza de la sangre aplicado recientemente sobre judíos negros de origen etíope.

13.-Consiguientemente el Estado “de derecho” de Israel deviene rápidamente en Terrorismo de Estado, hacia el exterior a través de agresiones a Estados vecinos (Líbano), y hacia el interior al haber sido autorizada la tortura por la Corte suprema de Justicia de Jerusalén.

14.-En este punto la lógica se impuso: esa guerra no se podía desarrollar sin el apoyo de la Alemania Nacionalsocialista.

15.-Esta cuestión nos vuelve a introducir en el “mito del antifascismo sionista”, que pretende ocultar que los grupos dirigentes sionistas alemanes mantuvieron una permanente negociación y una “política de compromiso y de colaboración con Hitler”. Esas negociaciones de los dirigentes sionistas no se limitan a alemanes sino que implicaban también a polacos y otras nacionalidades, que para desarrollar esas negociaciones, conformaron los “Consejos Judíos”.

¿Objetos prohibidos? Pensamiento mágico.
16.-El objetivo de esas negociaciones era desarrollar la salida de los judíos de la Mitteleuropa hacia Palestina, política que era muy bien vista no sólo por Hitler sino también por la totalidad de la dirigencia nacional-socialista, incluidos Himmler y Heydrich. “Una minoría fuertemente organizada de los dirigentes sionistas tenía la preocupación única de crear un Estado judío potente.”

17.-El mito del “holocausto” corre por cuenta de los ideólogos asociados a los fundadores del Estado de Israel.

18.-En el film que fue proyectado en Nüremberg ante el tribunal y los acusados la única cámara de gas que aparece es la de Dachau. El 28 de Agosto de 1960, M. Broszat en representación del Instituto de Historia Contemporánea de Munich, de obediencia sionista, escribe en Die Zeit: “La cámara de gas de Dachau nunca fue terminada, y por lo tanto jamás llego a funcionar’. Desde el verano de 1973 una pancarta sobre las duchas del campo de Dachau explica: “esta cámara de gas, camuflada en la sala de duchas, no ha sido nunca puesta en servicio (...) La de Dachau fue la única cámara de gas, que fue presentada en los juicios de Nüremberg como prueba de la exterminación masiva...”

Ramallah, un muro mental, también.
19.-La actual política de Israel es continuación, metodológicamente hablando, de la alianza que el sionismo pactó con Hitler, para eliminar a los desechos del judaísmo europeo (...).

20.-"El ejército de Israel , instrumento de la agresión imperialista", publicado en 1977 por "Estrella Roja", órgano del ejército soviético, quien define al ejército judío como una masa de “criminales”, de drogados y de asesinos.


21.-El gran interrogante es definir hasta qué punto el fundamentalismo judío tiene su otra cara en el terrorismo del fundamentalismo calvinista/protestante norteamericano. Si ello fuese así podría ser coherente la hipótesis de un repliegue estratégico norteamericano con la eclosión de una guerra nuclear “intercivilizaciones” iniciada por una Tel Aviv gobernada por una alianza entre el Likud y los fundamentalistas religiosos.

22.-El gobierno de Israel y la dirigencia judía en la Argentina han optado por la maniobra de incrementar la acción psicológica contra la sociedad argentina en general, señalándola -a lo largo de toda la prensa internacional- como estructuralmente antisemita.

23.-Son en verdad grandes destacamentos de avanzada de una guerra global al servicio de la supervivencia de un Estado nacional con pretensiones universales: el Estado Judío.

24.-Así las comunidades judías juegan un papel militar y paramilitar de primera magnitud en todos y cada uno de los combates entablados por el Estado judío contra sus enemigos regionales (...).

25.-Para darle continuidad a un “Plan de Paz” que nació muerto se necesitará una dosis muy alta de violencia política. En este contexto, naturalmente, sería lógico prever no sólo un tercero sino una serie de atentados terroristas en las “zona de frontera” que separan al fundamentalismo del laborismo “globalizante” judío.

Indignidad antidemocrática
de la Audiencia de Barcelona.
Compárense los fragmentos citados arriba con los de Sabino Arana, transcritos en el post anterior, interprétense éstos en el contexto del terrorismo de ETA y de la limpieza étnica del País Vasco que hemos venido sufriendo los españoles durante décadas (con el aplauso de ese mismo catalanismo racista y pro-Sabino Arana para el cual el fiscal Aguilar trabaja, lo sepa o no, con abyecto tesón). Recordemos que en Barcelona, la ciutat de la pau, existe una calle de Sabino Arana y "disfrutamos" aquí de toda una trama nacionalista Catalunya-Euskal Herría basada en la defensa de la "violencia revolucionaria" y el odio étnico a lo español. En las escuelas de Cataluña, por ejemplo, se enseña al poeta Salvat-Papasseit, quien escribió (1923):

Pel que respecta a l'odi, em cal dir-vos això: no sospiréssiu pas la nostra llibertat sense passar per l'odi. Mentre no els odiem no els podrem vèncer mai! Cal, doncs, propulsar l'odi contra Espanya o deixar d'existir. Perquè no existeix l'odi aquesta gent honesta d'Estat Català no compleix el que diu. I és que ells també s'esperen -encara que no ho diguin- que ens vidrà per si sol.

Que las afirmaciones de Ceresole hayan podido ser utilizadas como pruebas de cargo por la simple posesión de un ejemplar del libro, a la venta en cualquier librería de Cataluña, las convalida. Es decir, la lamentable actuación del fiscal y de los magistrados locales tiene el efecto de verificar buena parte de aquéllo que Ceresole ha propugnado. Y constituye un motivo de alarma cívica, insistamos en este importante extremo una vez más, el simple hecho de que las pretensiones de Ceresole puedan ser ciertas (pues lo son ya en muchos casos y vienen avaladas incluso por autores judíos a los que hemos citado con profusión en este blog: Norman Finkelstein, Illan Pappé, Lenni Brenner, Israel Shahak, John Sack, Zygmut Bauman...); que lo sean, sobre todo, en materia de represión de las opiniones, de una persecución policial y judicial basada en la posesión de libros, en el intercambio de ideas, en la identificación con determinadas doctrinas políticas o filosóficas. Singularmente, la primera frase citada, donde refiere Ceresole la demonización a la que son sometidos de forma automática los críticos del Estado de Israel, del judaísmo o del sionismo, a quienes se acusa de antisemitismo, siendo éste un tipo penal que cualquier fiscalía puede utilizar para amordazar la libertad de expresión y encarcelar a los críticos del racismo, el supremacismo y el imperialismo sionistas, nos devuelve al terreno de la ideología antifascista y de la formulación orwelliana del doblepensar como articulación del discurso y la praxis criminal de la oligarquía "oceánica".

OTROS TRUCOS DE AGUILAR

Otro de los "trucos" utilizados por Aguilar para imputar a los "fascistas" de acuerdo con el más genuino estilo de un Vichinsky, fue la manipulación de las pruebas. Ramón Bau habla literalmente de "falsificación" cuando se atribuyen al imputado unas declaraciones del primer ministro de Malasia publicadas por "La Vanguardia". Así, en el redactado de la sentencia de la Audiencia, leemos lo siguiente:

Página número 15 de la línea 18 a la línea 24 ambas incluidas: "Hoy en día los judíos mandan en el mundo a través de otros. Hacen que otros luchen por ellos".

Aguilar pretende que esta es una afirmación hecha por Bau. Pero el contexto, que el inquisidor se ha cuidado de suprimir (de él no queda ni rastro en el sumario) sería, según Bau, muy distinto:

Es jocoso, pero si se lee el artículo mío lo que dice es: "De repente, en una pequeña noticia, salta el horror: "Los judíos controlan el mundo a través de otros". Esta incorrección total se dice ni más ni menos en la inauguración de la reunión de países musulmanes en Malasia en la nueva capital Putrajaya, cerca de la antigua capital Kuala Lumpur. Apenas pronunciadas estas palabras fueron condenadas por la UE. / El portavoz, primer ministro de Malasia, Mahathir Mohamad, animó a todos los musulmanes en la lucha contra los judíos que según él (y muchos otros) controlan el mundo. Mohamad les dijo que la lucha es contra una gente que conspira. "Hoy en día los judíos mandan en el mundo a través de otros. Hacen que otros luchen por ellos". / El fiscal FALSIFICÓ de forma infame esta frase... el texto que se reproduce es, y lo dice, del PRIMER MINISTRO DE MALASIA Mahathir Mohamad, y salió publicado en La Vanguardia... y en media prensa de todo el mundo (¿podrían pues procesarse a algunos diarios por reproducirla?)... y en modo alguno se presenta como expresión nuestra, sino que sólo se indica que estas declaraciones 'han hecho saltar el horror' y no se han dejado debatir (Bau, R., op. cit., p. 6).

Otro ejemplo: utilízase la frase "Judas era un utilista, Cristo no" como prueba de cargo. El utilitarismo se convierte en una injuria atribuida a los judíos, pero el doblepensar de Aguilar, para poder incluirla en el sumario, debe realizar previamente las siguientes operaciones de manipulación: 1/ olvidar que se  habla de Judas Iscariote, no de los judíos, siendo así que Cristo es también judío; 2/ olvidar que el utilitarismo representa una corriente filosófica ampliamente reivindicada en el mundo occidental. Siempre puede quedar la duda de que, en el sentir del autor, ese utilismo tiene un sentido crítico, pero de la crítica a la injuria hay un trecho y, en cualquier caso, in dubio pro reo. Haría falta suprimir de un plumazo la entera tradición del garantismo penal, fundamento de la democracia europea, para interpretar ad pesimam partem cualquier cosa escrita por un adversario político a fin de poder encarcelarlo (que no otro era el humanitario objetivo de Aguilar con Ramon Bau y el resto de los acusados). Ése es el camino seguido por Aguilar y, lo que es peor, por la Audiencia Provincial de Barcelona, claro indicio que estamos ante un juicio político dominado por la ideología antifascista, un constructo doctrinal abominable de carácter genocida que, no obstante, sigue latiendo en el corazón del dispositivo institucional de dominación pública europeo-occidental surgido en la posguerra.

Más "trucos" utilizados por Aguilar y aquí me remito a las declaraciones de Ramon Bau en "Devenir Europeo":

La policía catalana al servicio EXCLUSIVO DE LA FISCALÍA: Otra muestra del proceso político que se realizó en Cataluña es que según la ley la policía no forma parte de la fiscalía, sino de "la justicia". Cuando la policía investiga un delito, con todo el material recogido en la casa o en los lugares donde ha confiscado cosas, debe informar TANTO de las cosas que pueden ser acusadoras como de las que pueden ser favorables al detenido. / Pues bien, en el informe de la policía de cientos de hojas sobre los miles de documentos y objetos encontrados en la casa de los 4 acusados, no hubo NI UNA sola mención a algo favorable a los detenidos... y eso que en el caso de CEI habían docenas de frases de nuestras revistas condenando genocidios, aclarando en Actas oficiales que La Orden sólo se debía ocupar de temas religiosos y esotéricos, que rechazábamos la violencia, que no atacábamos al pueblo judío en general sino a dirigentes sionistas, grupos de presión, etc... / Ni una sola mención a nada de ello, frente a miles de frases absurdas y en modo alguno 'de posible culpa' que sí eran reflejadas. Algunas absurdas totalmente como acusarnos de decir que 'Judas es el prototipo de traidor' (Judas Iscariote)... La policía catalana autonómica al mando de un comunista (Saura) se mostró como parte de la fiscalía y de la acusación, incumpliendo su mandato legal imparcial (Bau, R., op. cit., pp. 7-8).

"!Pueblo al fusil!", canciones históricas
NS, a la venta en www.todocoleccion.net,
también se presentó como prueba de cargo.

No pudo compartir la observación sobre Saura porque la Operación Reich fue gestada y desencadenada bajo el mandato de CiU, un partido tan de derechas como el mismo PP de Aznar que aprobó las leyes represivas del "antifascismo" judicial actual. Acusar al comunismo de Saura, me parece, en este punto, errar el tiro. Saura ni siquiera es ya comunista y, al menos, intentó erradicar las torturas dentro del cuerpo policial catalán instalando cámaras y persiguiendo a los maltratadores de manera rigurosa. Fue la versión policial del conseller Vallès en Justícia, el único cargo del sistema penitenciario al que puedo respetar políticamente en materia de derechos humanos. Saura no ideó la Operación Reich, cabalgó sobre ella, y lo hizo a gusto, seguramente, pero si somos coherentes con todo lo que sabemos de este montaje, no procede del comunismo residual y edulcorado que pueda quedar todavía en Cataluña, sino de mucho más arriba, de la oligarquía local, más bien católica y conservadora, enchufada al dispositivo sionista internacional y que cubre transversalmente la bipolaridad derechas/izquierdas con una "izquierda" "socialista" que, como sabemos, va a misa y es consciente de su judeocristianismo sistémico. Si tiene algún problema ese dispositivo es a medida que profundiza un tanto en la izquierda: Saura se negó, como sabemos y hemos indicado ya, a celebrar el día del Holocausto cuando el evento del 27 de enero coincidió con la Operación Plomo Fundido en Gaza. Recordemos que el PP le acusó de nazi. Este dato y cuestiones de fechas que son palmarias, entre otras a tener en cuenta, me impiden atribuirle a él, o sea a Saura, al menos en calidad de comunista -o comunistoide-, la Operación Reich.

Pero no cabe la menor duda de que la justicia, en los sistemas liberales, se basa en el principio de mutua contestación y contrastación de las partes, la acusadora y la defensa, sobre la base de unas pruebas objetivas que, por definición, no pueden ser mediatizadas por los intereses de una de dichas partes. Pues bien, determinar esos "elementos de realidad" que operan como fundamento del razonamiento jurídico normativo es trabajo de la policía y, por lo tanto, la institución policial no puede estar al servicio de la acusación -o de la defensa- sin pervertir de manera grave la democraticidad de todo el proceso. Sin embargo, sabemos que, en este caso, los Mossos d'Esquadra omitieron registrar pruebas no anecdóticas que hubieran funcionado como virtuales piezas de convicción de la defensa. La policía autonómica trabajó, según Bau, de manera descarada, como mero órgano de la fiscalía, y si realmente ignoró todos -sin excepción- los documentos internos del CEI en que esta asociación adoptaba posturas inequívocas respecto de ciertos temas que tenían valor exculpatorio frente a la persecución de Aguilar, entonces, una vez más, nos encontramos ante un dato que avala nuestra postura razonada de un presunto montaje político en el caso Kalki/CEI/ENR.

Aguilar acusó también al CEI y, en concreto, a La Orden, de formar una organización paramilitar y los imputados fueron condenados por asociación ilícita. Ya sabemos -se comentó en una entrada anterior de esta serie- que, fuera de Cataluña, ninguna institución hizo caso de las peticiones de Aguilar y que sólo se produjeron detenciones por este motivo en dicha comunidad autónoma. De hecho, para que el montaje fuera creíble los policías tenían que encontrar armas, pero sólo encontraron la espada que, como ex militar, Ramon Bau poseía legalmente en su domicilio particular. En realidad, un indicio de que ni siquiera el fiscal se tomaba en serio su propia acusación, o lo hacía sólo en los términos del doblepensar, es que se mantuvo en sus trece a pesar de que nada confirmaba esa pretensión y de que ni siquiera se hicieron seguimientos para descubrir la posible preparación de acciones violentas:

La detención del CEI se basa, en el escrito de acusación, en que era peligrosa y posiblemente armada. Por supuesto no encontraron ni una miserable arma, con gran desespero de la policía. En mi casa la histeria por encontrar armas era tal que casi se llevan mi espada de Oficial del Ejército, cosa que evité amenazándoles con ponerles una denuncia en el Ministerio del Ejército. / Por supuesto esa presunción de peligrosidad y armas no tenía base alguna, en toda la acusación no se presentó ni un solo seguimiento, prueba o indicio de que tuviéramos armas o que hiciéramos algo violento o preparación para lo violento. Era pues sólo la excusa para la detención. (...) Pero lo más kafkiano es que en cambio NO habían efectuado ningún seguimiento de los miembros del CEI pese a lo cual la policía nos acusaba ya en el acta de detención a CEI de 'peligroso posiblemente armado'. Es evidente que si hubieran creído de verdad que éramos una asociación peligrosa y arma hubieran efectuado un seguimiento para conocer dónde podían estar esas armas y confirmar la peligrosidad. (...) / En este tema es jocoso que cuando la policía me dijo que me iban a registrar de una casita que tengo en el Pirineo, me recordaron, con sorna, que allí sí iban a encontrar armas, seguramente de caza, pero quedaron decepcionados cuando les dije que jamás cazaría a un pobre animal, y que desde luego no tenía armas de caza (Bau, R., op. cit., pp. 5, 8).

Ésta es una de las características del antifascismo policial chequista. Según acredita Alexandr Solzhenitsyn, bajo el bolchevismo se realizaban detenciones con el simple objeto de cumplimentar una estadística policial. Las personas eran culpables por ser "fascistas", pero fascista, más o menos como ahora (recordemos que Saura fue difamado como "nazi"), podía serlo cualquiera que el juez instructor soviético considerara oportuno para los fines del Estado. El aparato represivo "producía" detenciones igual que una fábrica de calzado producía zapatos. Tenía que justificar su existencia. La fiscalía del odio catalana, especialmente diseñada a efectos de implementar procesalmente unos determinados artículos del código penal, parece haber actuado en sospechosa analogía con el modelo antifascista.

A menudo, los órganos de la Seguridad del Estado no tenían grandes fundamentos para elegir a quién había que detener y a quién dejar en paz. Se orientaban por una cifra de detenciones prevista (Solzhenitsyn, A., Archipiélago Gulag, I, Barcelona, 2005, p. 32).

Evidentemente, esto implicaba una mala fe consciente del instructor y el funcionamiento a pleno rendimiento del doblepensar. En el caso que nos ocupa, Aguilar sabía muy bien a quién tenía que detener, pero la mala fe era la misma, como queda acreditado por todo el proceso en sí, pero singularmente por la imputación de asociación paramilitar, la cual ni siquiera es investigada en serio. Pero también por otras actuaciones. Por ejemplo, en el momento en que se procede a recurrir la condena al Tribunal Supremo, el propio Aguilar retira de motu proprio una de las acusaciones,  a saber, la de fomento del odio por motivos raciales o religioso, la cual, pese a las protestas de la defensa, había mantenido hasta entonces a sabiendas de que Madrid no le arroparía con la complicidad política de que había disfrutado en Cataluña. En suma, que los acusados habían sido condenados por ese delito a pesar de que el fiscal sabía que la imputación carecía de todo fundamento:

Pero ante nuestro asombro, en el Recurso al Supremo el MISMO fiscal que había apoyado estos delitos, indicó que el segundo no era aplicable y debía ser retirado, por los mismos motivos que ya había nuestra defensa indicado en el juicio de la Audiencia. / ¿Por qué no lo hizo antes?... sin duda sabía que el Supremo iba a tirar por tierra este tema y no quería quedar como un mal profesional. En la Audiencia supuso que la politización de algunos jueces apoyaría una barbaridad jurídica, pero no en el Supremo. / Esta es otra muestra del plan de 'juzgar entre fieles al sistema' en vez de con criterios jurídicos (Bau, R., op. cit., p. 7).

Lo que no dice Bau es que estaríamos en el límite de un presunto delito de prevaricación, puesto que si ya sabía Aguilar que la segunda imputación no se sostenía jurídicamente, ¿por qué la incluyó en su escrito de acusación y alegato final? Sólo el antifascismo de la fiscalía, su absoluta falta de imparcialidad y objetividad totalmente anti-constitucionales en perjuicio de una determinada ideología, explica tales actuaciones propias de un juez instructor soviético. Pero el bochorno se hace extensivo a los magistrados de la Audiencia. Como sabemos, el juez actúa en función del principio acusatorio, no puede "perseguir el delito", sino sólo castigarlo una vez denunciado de oficio o a instancia de parte, pero sí debe razonar la validez de la acusación a la hora de resolver. La pregunta es: si el propio acusador, o sea, el fiscal, era consciente de que la imputación por el segundo delito carecía de fundamento, ¿cómo justificaron la condena? Respuesta: de ninguna manera, como el resto de las acusaciones, puramente arbitrarias y ayunas de toda base argumental o probatoria sólida. Que un tribunal del rango de una audiencia incurra en semejante esperpento no es cosa baladí y cuestiona los pilares mismos del sistema democrático. A mi entender, todos esos personajes deberían ser expedientados y expulsados de la carrera. Por supuesto, esto no sucederá, porque tanto el Consejo General del Poder Judicial, encargado de imponer disciplina entre los jueces, como la Fiscalía General del Estado, son órganos nombrados por los partidos políticos del sistema y estamos, precisamente, ante un juicio político donde las instancias judiciales, con la excusa de que se trataba de "fascistas", han actuado dócilmente al servicio de sus amos políticos bien conscientes de lo que se esperaba de ellos y de que sus fututos ascensos en calidad de hombres de confianza del régimen dependían de su manifiesta y lacayuna lealtad al sistema oligárquico.

Jaume Farrerons
La Marca Hispànica
5 de marzo de 2012

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