en memoria de los 800.000 soldados alemanes prisioneros exterminados por los aliados

viernes, mayo 20, 2016

Alemanes. Ellos me condujeron a mí mismo. Y soy gracias a ellos, con ellos, para ellos, por ellos, quienquiera que yo sea, el nadie anónimo, la gente, que soy con todos vosotros.



Tú, camarada, que nunca nos traicionaste (uns verraten nicht)... Así recitaba una joven mujer alemana. Y el "nosotros" de su decir cantarín mienta un pueblo heroico y guerrero que, según cuenta la leyenda, existiera tal vez antaño: los alemanes. Yo me identifiqué bien tempranamente con ellos aunque no soy alemán o precisamente porque no lo soy, pero con ellos fui siempre. Porque yo fui "los otros" sólo y con el dolor, repito, con todo ese dolor del otro enajenado a manos del sedicente "bien", el nauseabundo dios judío YHWH. Los alemanes me enseñaron quiénes son esos "otros" absolutos -los "fascistas", el "mal"... - de la tan cacareada pero incumplida antropología progresista. Y ya nunca podré olvidarlo. Ellos me condujeron a mí mismo. Soy gracias a ellos, con ellos, para ellos, por ellos, quienquiera que yo sea, el nadie anónimo -la gente, los gentiles- que soy con todos vosotros cuando compartimos la verdad absoluta de la muerte y nos constituimos como "comunidad nacional".

Por la patria, el pan y la justicia. En pie trabajadores de todas las naciones frente a la oligarquía sionista.

Jaume Farrerons
Berlín, 21 de mayo de 2016

https://www.youtube.com/watch?v=vL3ANjS1o5g


4 comentarios:

Observador dijo...

Sr. Jaume Farrerons:

Finalmente pude leer su extraordinario libro “LA MANIPULACIÓN DE LOS INDIGNADOS”. Realmente es una lectura obligada para poder comprender los efectos nocivos de la oligarquía sionista y de las consecuencias genocidas que afloran del descubrimiento que hiciera Nietzsche sobre el “estuche” que el judeo-cristianismo reviste de humanismo, igualdad, progresismo, paz, etc., pero que cuando se abre aparece el resorte de la nada misma. Y por otra parte, la explicación exhaustiva del “antifascismo” y de Auschwitz como premisas ideológicas con que la oligarquía realiza impunemente sus fechorías, ya que las mismas sustraen a ésta de toda crítica.

Sin embargo, he notado que algunas de sus conclusiones merecen clarificarse ante el posible error:

1) Sobre la "Kristallnacht" (1838), usted dice:

“No existen dudas de que la maniobra fue provocada por el partido nazi, y más en concreto por Goebbels [...]”. (pág. 228)

Respuesta: No existen ya dudas, sino pruebas de que la maniobra NO fue provocada por ningún jerarca nazi (mucho menos Goebbels), sino por la organización 'LICA' (luego 'LICRA') fundada en París en 1933 por el hebreo Bernard Lecache. Así lo demuestra Ingrid Weckert en “LA NOCHE DE LOS CRISTALES” (2015), primera edición al castellano por Ojeda Ediciones.

2) Sobre la raza hebrea, usted dice:

“[...] algo muy parecido a aquello que afirmaba Hitler respecto de la alta finanza, aunque haciéndolo extensivo erróneamente a todos los judíos, sin excepción, y encima fundamentando esta imputación en una cuestión biológica de raza (pretensión que, ocioso es subrayarlo, no se sostiene).” (págs. 264-65)

Respuesta: Pues, fíjese que no sólo que sí se sostiene, sino que está comprobado científicamente por el Dr. Nicholas Wade en el capítulo 8 “Adaptaciones judías” de su extraordinario libro “UNA HERENCIA INCÓMODA” (2014) de editorial Ariel.

3) Usted cita el trabajo de Lenni Brenner. Y no caben dudas sobre el gran aporte de Brenner ante la complicidad del Nazismo con el Sionismo. Sin embargo, en la página 291 de su libro "SIONISMO Y FASCISMO - EL SIONISMO EN LA ÉPOCA DE LOS DICTADORES", Bernner dice:

"Él [Roosevelt] nunca expresó públicamente sentimientos antisemitas, pero no hay duda de que los tenía." (Pág. 291)

Que Brenner tenga la desfachatez de calificar a "Roosevelt" (Rosenvelt) de antisemita, ya le descalifica para siempre, tanto desde el punto de vista moral como intelectual.

Saludos cordiales.

ENSPO dijo...

En un libro de 360 páginas puede haber errores, pero antes de reconocerlos como tales tendría que revisar las fuentes citadas por usted. Gracias, en todo caso, por leerse el libro, que ha sido ignorado por todos, tanto los sectores pro-sistema, algo que ya podía esperar, como también los llamados patriotas. Una gran decepción. En cuanto pueda revisar la información a la que usted se refiere, le responderé. Un saludo cordial.

Observador dijo...

CINCO LÍNEAS SOBRE LOS 6 MILLONES:

- Roosevelt nunca habló de eso.

- Su sucesor, Harry Truman, tampoco.

- Churchill, tan prolífico, se mantuvo mudo.

- Stalin también. ¿Encubriría a los nazis?

- El Papa Pío XII ha sido muy criticado porque no mencionó lo de los 6 millones.

La cifra surgió misteriosamente y una propaganda masiva se ha encargado de convertirla en dogma. Y en que se castigue como delito penal al que no lo crea.

Sin Ernst Zündel no existiría el “Informe Leuchter” que demuestra CIENTÍFICAMENTE la inexistencia de restos de Zyklon B en las paredes de las presuntas cámaras de gas de Auschwitz que se muestran a los turistas como prueba del holocausto. Sin restos de Zyklon B no hay gaseamientos, y sin gaseamientos, ¿qué queda del holocausto?

ACLARACIÓN: Nadie dice que NO murieron MILES y MILES de hebreos, sino que JAMÁS existieron las cámaras de gas, como tampoco la "Solución Final" o el "Diario" (escrito en parte con bolígrafo) de la niñita hebrea "Anne Frank".

Observador dijo...

LOS DERECHOS DE LA ARITMÉTICA

En 1938, había en el mundo 15.688.259 judíos (1). Diez años después, es decir, después de las persecuciones nazis y del supuesto holocausto de los seis millones de gaseados y cremados, habían, en todo el mundo, entre 15.600.000 y 18.700.000 judíos, según un artículo aparecido en el diario ‘The New York Times’ (2) suscrito por Hanson William Baldwin, experto demógrafo.

Tomemos como cierta la evaluación más baja, es decir, la más favorable a la tesis oficial de los seis millones de judíos asesinados, o sea, 15.600.000 judíos, y observaremos que resulta que en los diez años que mediaron entre 1938 a 1948 (época que incluye los años de guerra, de 1939 a 1945, durante los cuales se asegura muy seriamente que Hitler hizo matar a seis millones de judíos) la población judía ha permanecido inalterable, cubriendo, con seis millones de nacimientos, los supuestos seis millones de muertos. Es decir, que en siete años de persecución, y tres años de posguerra, los judíos supervivientes de la matanza, 16 millones menos 6 millones igual a 10 millones, han logrado, en un alarde sexual sin precedentes en la Historia, un incremento de población del ¡60%! Y si se toma la cifra más alta propuesta por Baldwin, es decir, 18.700.000 judíos, resultaría que si Hitler efectivamente hizo matar a seis millones de judíos, nos encontraríamos con un incremento de la cifra demográfica de nueve millones, o sea un aumento de tres millones más otros seis millones de nacimientos para suplir los seis millones de judíos pretendidamente gaseados o cremados por los nazis.

Si en 1948 había en el mundo dieciocho millones de judíos, el nacimiento de nueve millones de judíos durante los diez años del período 1938-1948, o sea un incremento total del 100%, es una imposibilidad física. Ni aún cuando todo judío púber se hubiera dedicado, exclusivamente, veinticuatro horas diarias a practicar el coito con mujeres púberes de su raza (el que hubiesen podido llegar a engendrar, en diez años, nueve millones de retoños), está en pugna total con las leyes de la genética, por muy sexualmente obsesos que se quiera suponer a los correligionarios de Freud.

(1) ‘World Almanac’, pág. 74, 1947. Cifra facilitada al referido Almanaque Mundial por el ‘American Jewish Comittee’ y por la Statistical of the Synagogues of America.

(2) Ejemplar del 22 de febrero de 1948. El propietario de este diario es el judío y sionista Arthur Hays Sulzberger.