sábado, octubre 29, 2011

Un catedrático universitario plagió al autor de este blog (2)

Jaume Farrerons, alumno de doctorado de la UB y autor de esta bitácora. Un perverso "fascista" que denunció al angélico profesor Arce.

Plagio en la Universitat de Barcelona

El instructor Joan Josep Queralt considera que el director de tesis copió cuatro artículos sobre Heidegger a su alumno

29/10/2011 - 01:04 h. Josep Playà. Barcelona. Un caso de plagio intelectual en la facultad de Filosofía de la Universitat de Barcelona (UB) ha tardado 16 años en resolverse. Y al final, aunque el instructor del expediente disciplinario ha dado la razón al estudiante de doctorado Jaume Farrerons, que denunció a su director de tesis el profesor José Luis Arce, el rector Dídac Ramírez ha cerrado el caso porque ha prescrito la infracción.

La denuncia se remonta al 30 de noviembre del 2009 cuando Jaume Farrerons Sánchez, estudiante de doctorado de la UB, se dirige a la vicerrectora de Política Científica para denunciar que el catedrático José Luis Arce Carrascoso, que es también su director de tesis, le ha plagiado cuatro trabajos que realizó durante los cursos de posgrado. Arce reconoció que había copiado trabajos de Farrerons, si bien alegó que dichos trabajos se habían elaborado a partir de orientaciones, materiales y directrices suyas. El rector decide el 12 de enero del 2010 incoar expediente disciplinario contra el profesor y nombra como instructora a la profesora M. Jesús Montoro. Un mes después, ante su renuncia, designa para sustituirla al catedrático del Derecho Penal Joan Josep Queralt.

El 18 de marzo Jaume Farrerons denuncia ante Queralt hasta cuatro plagios textuales de trabajos suyos sobre Heidegger, algunos de los cuales se remontan a mediados de los años 90, cuando realizó un posgrado, aunque no lo descubre hasta el año 2007. Farrerons había presentado en 1995 un trabajo titulado "De la desposesión a la religación" y la revista Convivium. Revista de Filosofía publica ocho años después un texto casi similar pero con el título "La 'experiencia de la facticidad' en Heidegger frente a 'la impresión de la realidad' de Zubiri" y firmado por el profesor Arce. A partir de ese momento empieza a rastrear en internet y descubre que su trabajo Filosofía e ideología en la interpretación habermasiana de Heidegger, presentado en 1994, forma parte diez años después de una publicación científica de la Universidad de Zaragoza, con el mismo título y firmado por Arce. Y lo mismo sucede con otros dos trabajos suyos.

En su comparecencia ante el instructor, Arce argumentó que "estos trabajos coinciden plenamente con las clases dictadas durante los cursos académicos" y considera que los guiones, esquemas y explicaciones constituyen material de cátedra y, por tanto, son de su propiedad intelectual. Es más, argumenta que "no existe ningún derecho de autor en relación con los referidos trabajos de facultad, en la medida en que no hay ningún conocimiento original, creativo o específico, susceptible de apropiación". Farrerons lo niega e incluso asegura que uno de los trabajos parte de apuntes de otro profesor.

En la resolución del expediente, de fecha 28 de junio del 2010, el catedrático Joan Josep Queralt considera que "la identidad textual y de conclusiones entre los manuscritos presentados por el Sr. Farrerons –autoría que acepta el Dr. Arce (...)– y los trabajos publicados por este último es patente, incluso para un no filósofo ni metafísico como es el instructor firmante". Y añade: "Las publicaciones del Dr. Arce son algo más que unos trabajos basados en un trabajo de otro: son, además de traducciones de dos de los manuscritos, simples adaptaciones más pulidas que los trabajos originales pero sin ningún valor esencial añadido, especialmente en lo referido a contenido y conclusiones". Queralt añade que el Dr. Arce no aporta los supuestos materiales originales de sus clases. Pese a todo ello, el instructor señala que de acuerdo con la normativa vigente, dicho comportamiento plagiario solo puede considerarse una "infracción grave" hacia el administrado, dada la relación de profesor-alumno. Y al mismo tiempo precisa que dado que han transcurrido más de dos años, dicha falta grave ha prescrito y por lo tanto debe archivarse. Aun así, dice que "procedería" que dicho profesor "manifestase públicamente haberse apropiado de los cuatro trabajos referidos", o que así lo hiciese la UB, e insta a los cuatro editores a la correspondiente rectificación. El doctor Arce asegura que no está de acuerdo con el contenido de dicha resolución, pero que no la recurrió porque se archivó la denuncia.

La secuela principal de todo ello es que Farrerons se quedó sin director de tesis y que nadie ha querido desde entonces asumir su investigación. Lo intentó incluso con un profesor argentino, pero tras haber aceptado optó por retirarse. La vicerrectora de la UB Maria Teresa Anguera lo lamenta: "Se ha producido un plagio y las consecuencias las está sufriendo el alumno. Farrerons tiene derecho a tener un director de tesis y un tribunal que lo juzgue y la universidad hará lo posible para que así suceda".

http://www.lavanguardia.com/vida/20111029/54237322879/plagio-en-la-universitat-de-barcelona.html

Muerte de Sócrates

Aclaraciones entorno al artículo de La Vanguardia

No he afirmado nunca, porque no sería verdad, que mis trabajos de postgrado se inspirasen en apuntes de otro profesor, como escribe el periodista, seguramente como consecuencia de un malentendido; dije y mantengo que los dos trabajos más reivindicados como "apuntes de clase" por Arce iban destinados a otros docentes (en concreto a Margarita Boladeras y Andrés Sánchez Pascual); por tanto, difícilmente podían haber sido copias literales de las lecciones de Arce en el aula (lecciones a las que nunca asistí, pues había acordado con él, por cuestiones de tiempo, la presentación de un trabajo a final de curso). También ironicé que si dichos trabajos dependieran de la inspiración de algun profesor, no sería precisamente de José Luis Arce Carrascoso, quien filosóficamente hablando nunca me aportó absolutamente nada, excepción hecha de algunas observaciones gramaticales (por cierto, incorrectas). Púdose en este punto producir, tal vez, la interpretación errónea del periodista: que los esquemas no eran de Arce, sino, por ejemplo, de la Dra. Boladeras. Pero la simple lectura del texto correspondiente, una crítica corrosiva de la interpretación habermasiana de Heidegger, convierte en algo harto improbable que la Dra. Boladeras, discípula de Habermas, pudiera haber promovido dicho enfoque con indicaciones o referencias de cualquier tipo.  Por lo demás, ningún profesor de la UB habría sido capaz de sugerirme que Heidegger es, sin duda, un autor "fascista", pero que, en tal caso, tendremos que ir revisando ciertas nociones hollywoodienses de uso común a propósito del "fascismo". Esta afirmación, que yo sepa, sólo la ha hecho Emanuele Severino y no tuve noticia de ella hasta hace bien poco leyendo un libro de Farías.

Tampoco se correspondían, como ya he adelantado, los textos plagiados con la temática habitualmente impartida por Arce. Por ejemplo, el artículo sobre "Filosofía e ideología en la interpretación habermasiana de Heidegger" es un texto de filosofía política, pero Arce es catedrático en teoría del conocimiento y no tiene publicado, antes de fusilar mi investigación, trabajo alguno sobre materias filosófico-políticas. Arce me envió e-mails y notas -que quizá conservo- en las que me proponía eliminar de la tesis doctoral todo elemento político, ajeno a sus intereses docentes y científicos. ¿Cómo pudo entonces concebir el ensayo "Filosofía e ideología en la interpretación habermasiana de Heidegger"? Milagro. El instructor detectó el fraude y le reclamó a Arce los pretendidos materiales y orientaciones en los que yo, que llevo 30 años estudiando la filosofía de Heidegger y singularmente sus cuestionadas conexiones políticas -como cientos de personas podrían atestiguar- me habría presuntamente inspirado y basado para... ¿Para qué? Pues para copiar literalmente, palabra por palabra, las clases de este señor. Le presenté al instructor escritos de licenciatura y hasta artículos publicados por mí en revistas universitarias y antisistema que anticipaban, con décadas antelación, algunas de las cuestiones que plantee en el posgrado de forma más elaborada. !Acredité incluso carteles de la asociación cultural ENSPO que colgamos en plena calle en el año 1985! Arce no ha podido presentar ni una sola pieza de convicción documental susceptible de avalar sus pretensiones de propiedad intelectual.

El rectorado de la universidad reconoció la verdad, bien patente a los ojos de cualquier observador objetivo; en cambio, un catedrático de teoría del conocimiento defraudó a la institución en beneficio propio, a pesar de que su profesión consistía en determinar las condiciones que hacen posible establecer una distinción "segura" entre lo verdadero y lo falso, transmitiéndola a sus alumnos. ¿No implica la tarea universitaria y científica, como poco, una muy concreta Haltung (actitud) "moral", a saber, el rechazo de la mentira? Ahora bien, al parecer, para ciertos profesores de filosofía el ego es más importante que la verdad a la que debieran servir. Determinados docentes de filosofía no son, a mi entender, filósofos, sino empleados que viven "de" (y no "para") la filosofía. La ética de la verdad (la disposición verista a allanar la propia subjetividad ante el angustioso requerimiento del ser) precede a la verdad misma. El hombre es el "lugar" transcendental en el que la verdad puede surgir, aparecer, brotar (phýsis). En cuanto tal, el ser humano es Dasein (ahí del ser). No otra cosa significa el famoso término técnico del vocabulario heideggeriano: frente al homo sapiens como especie biológica, los "mortales" en tanto que topos (da) donde la verdad (sein) hace acto de presencia.

Este hecho resume en una sencilla fórmula la definición misma del fracaso moral de la modernidad occidental. Más habitual que la extraodinaria honestidad del Rector y de la Vicerrectora de Política Docente es, en nuestra "sociedad de consumo", el cálculo racional-instrumental de quien subordina la verdad a los "intereses" de la subjetividad. El comercio, que lo domina todo, también la política y la cultura, consiste en eso: mentir sistemáticamente al objeto de obtener un provecho (o evitar un perjuicio). Una sociedad moderna no puede subsistir en estas condiciones; a la postre, la defensa de los "intereses" de "sujeto" atenta contra el interés más básico: la simple supervivencia de la comunidad, ligada inexorablemente a la ciencia, la ilustración y la democracia. El precio que se paga por el sacrificio de la diosa Alétheia, sobre todo allí donde debería ser honrada con celo casi sacerdotal, es la "crisis" que estamos padeciendo en Europa como consecuencia del predominio de ciertos patrones de conducta.

Jaume Farrerons
29 de octubre de 2011

3 comentarios:

Jackobs dijo...

Ante todo felicitarte por esta victoria lograda después de tantos años de ninguneo, victoria q no sólo es tuya sinó q también celebramos contigo todos aquellos q aún conservamos un ápice de honestidad. Me gustaría asimismo resaltar la figura de la vice-rectora, quien según me señalaste, se ha mantenido, a menudo en solitario, del lado de los justos en esta lucha.

Jaume Farrerons dijo...

Es cierto, manifiesto aquí públicamente mi admiración personal por la Vicerrectora de Política Docente Dra. Maria Teresa Anguera, quien no sólo ha actuado con corrección normativa en este caso, sino con auténtico sentido de la justicia. Ya he dicho en los medios de prensa que si todos los políticos fueran como esta señora, yo volvería a creer en la democracia actual. Lamentablemente, a pesar del apoyo que ha tenido por parte del Rector, estas personas honestas son una isla en medio de un océano de mediocridad moral y talante "pujolista". Han luchado contra una inercia corporativista de profesores que, ante todo, entienden que hay que proteger la imagen del cuerpo y apoyar a los colegas, hagan lo que hagan. Al menos, no solidarizarse con el denunciante. Basta con que "no hagan nada" para que la tesis, simplemente, no se pueda presentar ante un tribunal. En eso estamos. ¿Quién va a dirigir mi tesis? ¿No es mi perfil político una coartada perfecta para aplicarme la venganza corporativista, a pesar de que antes de la denuncia mis trabajos eran calificados con las notas máximas?

Rodolfo Plata dijo...

JAQUE MATE A LA DOCTRINA JUDAIZANTE DE LA IGLESIA. El análisis racional de los elementos que integran la triada pre-teológica judeo cristiana (la descripción neutra del fenómeno espiritual, su explicación y su aplicación), nos permite criticar objetivamente el profetismo judío y la cristología de San Pablo que estructuran la doctrina judaizante de la Iglesia; y visualizar: 1) que el profetismo judío es opuesto a las enseñanzas de Cristo; 2) la omisión capital que cometió Pablo en sus epístolas al mutilar al cristianismo de la doctrina de la trascendencia humana (instruida e ilustrada por Cristo) que se alcanza practicando las virtudes opuestas a nuestros defectos hasta adquirir el perfil de humanidad perfecta (cero defectos), que nos da acceso a las potencialidades del espíritu a medida que nos vamos desarrollando espiritualmente; 3) la urgente necesidad de formular un cristianismo laico enmarcado en la doctrina y la teoría de la trascendencia humana (sustentada por filósofos y místicos, y su veracidad comprobada por la trascendencia humana de Cristo); a fin de afrontar con éxito: “el ateismo, el islamismo, el judaísmo, el nihilismo, la nueva Era y la modernidad”, que amenazan con sofocar al cristianismo. http://es.scribd.com/doc/73946749/Jaque-Mate-a-La-Doctrina-Judaizante-de-La-Iglesia