viernes, octubre 28, 2011

Un catedrático universitario plagió al autor de este blog (1)

José Luis Arce Carrascoso, catedrático de Teoría del Conocimiento de la Universidad de Barcelona.
Hombre muy inteligente y una gran persona.

Un catedrático de la UB plagió trabajos sobre Heidegger de uno de sus alumnos

La universidad abrió un expediente que constata la copia, pero lo archivó por haber prescrito


JANOT GUIL / BARCELONA. Día 28/10/2011 - 11.39h. Retengan este título de un proyecto de tesis sobre el filósofo alemán Martin Heidegger, «Verdad y muerte», escrita por Jaume Farrerons, un funcionario de prisiones catalán que combina su duro trabajo con el amor por el pensamiento. Apunta a tesis inédita, aunque su autor tiene el «prestigio» de haber sido copiado por el catedrático que se la dirigió.


Farrerons denunció en 2009 que su director de tesis le plagió escritos anteriores que iban a servir de urdimbre para su trabajo de doctorado. La universidad, la de Barcelona, (UB), le dio la razón. A finales de 2009, abrió un expediente disciplinario al profesor, José Luis Arce Carrascoso, ahora jubilado pero cuando los hechos catedrático de Teoría del Conocimiento de la Universidad de Barcelona (UB). Y constató la copia. Pero lo archivó porque el plagio había prescrito. Después de que ninguna parte la recurriera, la resolución adquirió firmeza la pasada primavera, aunque la UB aún no ha atendido el ruego de Farrerons para que lo haga público.


Según explicó Farrerons a ABC, y así consta en el pliego de cargos elaborado por el instructor del expediente y en la resolución, en septiembre de 2009 el alumno denunció ante la UB que su director de tesis, Arce Carrascoso, había plagiado hasta cuatro —«que yo sepa»— de los trabajos que Farrerons había realizado durante los años 93 y 94, para el propio Arce y para otros profesores, para obtener el certificado de suficiencia investigadora. El problema es que se dio cuenta muy tarde del plagio, de ahí que haya prescrito en el ámbito disciplinario universitario (el límite es dos años) en la jurisdicción penal (son 5 años) y probablemente en la civil (5 años), aunque sobre esto no hay consenso en la jurisprudencia y quizás se agarre ahí Farrerons para reclamar daños morales y económicos.


El alumno se dio cuenta del plagio mientras buscaba documentanción en Internet para la tesis.«Hallé artículos firmados por Arce en los que había párrafos enteros de mis trabajos», explica. «Podemos considerar el lenguaje como un necesario punto de partida que nos permite...», decía Arce en «su» artículo «Filosofía e ideología en la interpretación habermasiana de Heidegger», publicado en 2004. Y en el trabajo de título exacto que Farrerons hizo en 1994 se lee lo mismo, salvo leves cambios de estilo.


Para evitar que en un futuro le acusaran a él de plagiador, Farrerons empezó a citar en su tesis sus propios trabajos. «Pero Arce me dijo que no debía autocitarme», recuerda. Lo que le convenció de pasar al ataque.


Ante las autoridades universitarias, Arce reconoció que había trabajado con materiales de Farrerons. Sin embargo, como también declaró a ABC, alegó que lo suyo «no era un plagio, porque los trabajos de Farrerons son trabajos de curso que hizo basándose en esquemas,materiales e indicaciones que yo le di». Aunque algunos eran para otros profesores.


«Le ofrecí una solución: publicar los trabajos con la firma de ambos, pero no quiso», explica Farrerons, que ahora ve difícil proseguir con su tesis . «Ningún catedrático quiere dirigírmela. Para evitarse problemas con Arce, que tiene influencias...»


Aclaraciones preliminares

De momento me limitaré a reproducir los artículos de prensa y otros documentos periodísticos sobre el tema, pero conviene añadir que lo publicado dista mucho de agotar el relato de los hechos, que culmina en Argentina con las dudosas actuaciones del Dr. Alberto Buela Lamas y en la actualidad sigue su curso. Iremos abundando aquí en aquello que los diarios, por una cuestión de espacio o el motivo que sea, no han dicho pero se puede acreditar cotejando los documentos del expediente disciplinario. Arce ha insistido ante la prensa que los trabajos plagiados son en realidad apuntes de clase y, por lo tanto, me acusa públicamente de apropiarme de sus ideas. Tengo derecho a defenderme de esta falsedad.

Por otra parte, extraeremos de este caso algunas algunas conclusiones sobre la situación de la universidad, la figura del intelectual en un mundo dominado por el comercio (también de las ideas) y, en fin, sobre todos aquellos temas que interesan a este blog.

El artículo de ABC

Sobre el artículo de ABC, me veo obligado a detallar algunos aspectos que, por falta de espacio, el periodista no pudo reflejar en su artículo.

Arce alegó que los trabajos plagiados eran apuntes suyos de clase, pero, en realidad, los dos textos que pone como ejemplo no iban destinados a él, sino a otros profesores. Lo dicho queda insinuado -pero poco claro- en el artículo de ABC: "algunos eran para otros profesores". Además, Arce, durante la instrucción del expediente, dió tres versiones diferentes sobre el motivo de la coincidencia, palabra por palabra, frase por frase y parágrafo por parágrafo a lo largo de centenares de páginas, entre los artículos por él publicados y mis trabajos de posgrado. Fábulas exoneratorias que son incoherentes (si aceptamos una, hemos de rechazar la otra) y que Arce va adoptando de manera sucesiva a medida que la anterior queda refutada por mis fulminantes alegaciones a sus escritos de descargo. Arce improvisa y se contradice, como demostraré con todo lujo de detalles.

Por ejemplo, el trabajo "Filosofía e ideología en la interpretación habermasiana de Heidegger" fue presentado por mí a la profesora Dra. Margarita Boladeras para la asignatura "Ètica, política i dret en Habermas". Dificilmente podrían ser apuntes de las clases de Arce unos trabajos que pertenecían a una materia de otro docente y que, ya sólo por el título, se ve que se corresponde con los temas de la asignatura citada. He demostrado documentalmente la existencia de dicha asignatura y la concordancia entre las cuestiones abordadas por mi trabajo y el programa de estudio previsto por aquélla. A la inversa, los temas y título de la asignatura efectivamente impartida por Arce no encajan con el contenido del texto plagiado.

Por otro lado, Arce no ha podido presentar ni uno sólo de los materiales y esquemas en los que supuestamente se basaba mi investigación, algo que el instructor del expediente le reprocha de forma categórica. Sostiene Arce que los ha perdido. Si aceptáramos este tipo de "pruebas" de descargo, Arce podría apropiarse del esfuerzo de cualquier persona que hubiera pasado por sus clases "acreditando" la "propiedad" con la excusa de que se trata de material de cátedra ulteriormente extraviado.

Tampoco explica Arce cómo es posible calificara con "excelente" un trabajo que era una simple reproducción literal de sus palabras en clase, cuando en el postgrado del Diploma de Estudios Avanzados o su equivalente la aptutud del alumno se valora en términos de capacidad de suficiencia investigadora. Poca investigación podía justificarse con la presentación de unos meros apuntes. ¿Por qué los calificó Arce con la nota máxima? Arce ha sido incapaz de construir una coartada coherente, su defensa hace aguas por todos lados y la simple lectura de sus escritos sorprende por su pobrísima capacidad de argumentación. En fin, además de las evidencias materiales del caso, un somero examen y comparación de lo alegado por Arce con la denuncia razonada del abajo firmante durante la tramitacíón del expediente, basta para convencer a cualquiera de que Arce agumenta de manera pésima. Uno ya intuye, por indicios de este tipo, que Arce no pudo haber ideado jamás los trabajos que publicó como suyos.

Ninguno de los artículos periodísticos, los cuales iremos colgando sucesivamente en este blog, subraya que el alumno presentó al instructor para peritaje trabajos de licenciatura y otros documentos, de autoría verificable en el tiempo, que anticipaban las ideas de los trabajos plagiados. En suma, sería cierto que el doctorando se basó en esquemas y orientaciones previas, pero en las suyas propias. Por ejemplo, la cuestión de la cultura trágica. ¿Cuántos años hacía el abajo firmante que trataba esa cuestión incluso públicamente en el ámbito político? ¿Escribió algo Arce sobre cultura trágica antes de publicar los textos que le plagió a Farrerons? ¿Puede alguien creer que Jaume Farrerons necesitó los guiones temáticos de Arce para vincular el fascismo, la cultura trágica, el concepto de heroicidad, etc? En definitiva, la versión de Arce es una fábula. Pero, pese a todo, quiere sostenerla incluso públicamente. No me queda más remedio que refutarla, también públicamente, a menos que se retracte.
Jaume Farrerons
28 de octubre de 2011

4 comentarios:

NOSFERATU dijo...

Bastante lamentable este tipo de "costumbres" dentro de la enseñanza universitaria, los tutores "fusilando" a sus pupilos. Es una actitud de aplaudirse y de lo que hay que aprender de usted Dr. Farrerons, de no dejar impune este tipo de crimenes contra los derechos de autor. Como siempre un enorme placer visitar su blog y no desista de desenmascarar a este tipo de farsantes y simuladores con titulo.

Jaume Farrerons dijo...

Parece que mi reacción de rebelarme contra esta práctica habitual de los mandarines académicos ha causado sorpresa e indignación en el gremio. Estoy siendo sometido a una suerte de bloqueo moral y cordón sanitario. Por supuesto, mi perfil de "fascista" (=políticamente incorrecto) facilita las cosas a los corporativistas. Conviene recordar que antes de la denuncia yo no tenía ningún problema con ese "perfil", el cual no sólo era el mismo que ahora, sino que el contenido de la investigación del DEA, en el que obtuve la máxima calificación, iba incluso más allá de lo dicho en esta bitácora.

Jackobs dijo...

Propongo q de aquí en adelante todos nos refiramos a F como Dr. F. En todo caso por lo q a mi respecta le otorgo ya el título honoris causa.

Jaume Farrerons dijo...

Gracias Jakobs, por lo que supone este "nombramiento" como gesto de amistad y reconocimiento personal. Desde luego, va a ser muy difícil que consiga un triste doctorado oficial después de haber denunciado este fraude, pero parece que este es mi destino: tener que pagar un precio por mi honestidad y compromiso profesional en las prisones) y por mi dedicación o creatividad intelecual(en la universidad). Cuando hay que pagar semejantes peajes, se hace muy dudoso creer que vivimos en una sociedad democrática.