sábado, abril 18, 2009

Tercer argumento contra la existencia de Dios

En otra entrada hemos expuesto dos argumentos contra la existencia de Dios entendido como ente omnipotente y, por tanto, capaz de "derrotar" a la muerte:

1º/ ARGUMENTO LÓGICO. Dios no puede modificar la verdad de enunciados como 2.2=4 o el principio de no contradicción, por lo tanto no es omnipotente, luego no existe.

2º/ ARGUMENTO EPISTEMOLÓGICO. Dios no puede existir sin aceptar y sin poder tampoco alterar la verdad de su existencia y el concepto ontológico mismo de verdad, en consecuencia no es omnipotente y cabe afirmar con total certeza que no existe, siendo así que el enunciado "es verdad que existe un ente omnipotente" es como un círculo cuadrado, una contradictio in adjectio. Todo argumento que se utilice para demostrar la existencia de Dios demuestra, en tanto que supuestamente verdadadero, justo lo contrario de lo que pretende.

ARGUMENTO ONTOLÓGICO. El tercer agumento es todavía más claro (pues hay mentes que no captan la sutileza de los dos anteriores) y reza así:
SI DIOS ES OMNIPOTENTE, PUEDE DESTRUIRSE A SÍ MISMO; SI PUEDE DESTRUIRSE A SÍ MISMO ENTONCES ES MORTAL. SI DIOS ES MORTAL ENTONCES NO ES OMNIPOTENTE, PERO SÍ NO PUEDE DESTRUIRSE A SÍ MISMO TAMPOCO LO ES, LUEGO EN CUALQUIER CASO NO ES OMNIPOTENTE Y POR LO TANTO NO EXISTE.

Dicho esto, hemos hecho un gran bien a la humanidad, pues este razonamiento vale no sólo para el Dios cristiano, sino para el judío y el musulmán, que son -todos ellos y desde el Antiguo Testamento, pues se trata del mismo "dios", el de Abraham- los que acostumbran a justificar masacres en su nombre. En suma, si unos y otros se quieren racionales, tendrán que dar una respuesta a nuestra crítica y, si no pueden, deberán abandonar su "fe" o aceptar como Erasmo de Rotterdam que, en una palabra, hacen "elogio de la locura".

Este post no tiene la intención de molestar a quienes profesen determinadas creencias religiosas. Su intención es estimular el raciocinio y la libertad de pensamiento. También debo añadir que no soy un ateo ni un materialista. Me limito a criticar una concepción de Dios que está en la base de infinidad de actos de intolerancia y de crímenes de todo tipo. Pero también condeno la persecución religiosa a la que han sido sometidos los católicos y los cristianos en general en países de ideología comunista o, sin ir más lejos, en la Segunda República y en la Guerra Civil Española.

copyright©adecaf 2009